Sus últimas apariciones lo mostraron sin su clásica camisa verde oliva.
Todos creímos que era inmortal.
Todos creímos que era inmortal. El también.
Llegué a la cita media hora antes. A las ocho de la mañana, en punto. Caminé solo por la calle Bermúdez y miré ese paisaje al que no había vuelto en los últimos treinta años.