Mauricio Macri terminó de decir “es una tormenta” cuando el tsunami se lo llevó puesto.
Pantalla compartida: el discurso incandescente de Cristina Kirchner en el Senado y la caravana exagerada de móviles policiales en el allanamiento de su domicilio.
El impacto dramático de la crisis y los empresarios que denuncian a la corrupción K, parecen disputar el interés de los argentinos.
Es una serie de Netflix o la realidad. Nada tranquilo, nada normal, todo convulsivo, dramático y vertiginoso.
Un título del portal de Clarín informaba ayer: “Explosión en una escuela: hallaron abierta la perilla de una hornalla”. Es la versión del universo que se comunica con los cuadernos voladores.
En el presupuesto vigente el Estado iba a recaudar con una inflación del 10 por ciento pero, como fue el triple, la recaudación tendría que ser más del 20 por ciento de esa previsión.
El Gobierno sigue mostrando una gran capacidad de convocatoria cuando se trata de movilizar a la sociedad, desde opositores hasta muchos de sus votantes, en contra de sus medidas.
Íbamos bien y pasaron cosas, dijo Mauricio Macri. Y sí, pasaron dos cosas esta semana que podrían sumarse a las que pasan todos los días, pero que pueden cambiar el panorama electoral del 2019.
La conferencia de prensa fue muy democrática después de dos años y medio, con 350 periodistas de Télam despedidos en la puerta, que se suman a los tres mil que ha dejado este gobierno con sus polít
Poco después de asumir, Mauricio Macri convenció al presidente ruso Vladimir Putin que bajara un punto el interés de los créditos para la construcción de la represa Chihuido.