“Necesitamos un sistema que sea controlable, selectivo y justo” de control de fronteras, dijo el líder laborista. Este plan y el endurecimiento retórico produjeron divisiones en su partido.
El deslucido primer año de gobierno del laborista Keir Starmer le abre la puerta a la formación ultraderechista Reformn UK para obtener un mayoria parlamentaria.
En un intento de combinar dureza retórica con entornar la puerta a un acuerdo, la Comisión Europea exhortó a Trump a que pase de la “confrontación a la negociación”.
El cuaderno de tapas duras y aspecto medieval tenía los años dispuestos en riguroso orden cronológico, los datos básicos de cada historia organizados en estrictas columnas. No faltaba nada.
Atraviesa el cielo y el océano, aterriza después de 20 horas, encuentra todo como igual pero dado vuelta, el reloj desfasado, confundidos los nombres y la ubicación de las calles, el pasado y el pr
Starmer se convirtió en líder de facto de las naciones de la Unión Europea luego de que su país abandonara el bloque. Macron es su principal socio en la negociación.
Todo parece indicar que Estados Unidos y Rusia decidirán qué pasa con la guerra. En el medio, el líder laborista apelará a la "relación especial" con el país del norte para intentar negociar un acuerdo justo.
El premier Keir Starmer formó un minigabinete con la ministra de Hacienda Rachel Reeves, el canciller David Lammy y el secretario de negocios Jonathan Reynolds. Musk ya se metió en la política británica: elogió al ultraderechista Nigel Farage y atacó a Starmer.
Como cualquier recorte de una realidad compleja y cambiante, esta enumeración es pasible de adiciones, sustracciones, cuestionamientos, precisiones.
El premier laborista respondió a los ataques del estratega de Trump: “Los que están diseminando mentiras y desinformación no están interesados en las víctimas sino en sí mismos”.