El pasado viernes 9, en puentes, ciudades, puertos y barrancas del Paraná fue impresionante el reclamo popular por la recuperación de la soberanía sobre el privatizado río.
Han empezado a hablar.
Se veía venir, y parece que viene nomás.
Presidente: cada vez más miles de argentinas y argentinos estamos en desacuerdo con las anunciadas probables decisiones de su gobierno respecto del río Paraná.
La semana pasada, La Nación publicó una llamativa nota del presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario, en defensa del statu-quo en el río Paraná.
Se titula esta nota en honor de Hugo del Carril y su versión cinematográfica de la novela de Alfredo Varela, y para recordar que siempre que hay mucho movimiento, las aguas bajan turbias.
Suele estigmatizarse a los gobiernos norteamericanos por el modo tantas veces abusivo y hasta brutal de custodiar e imponer sus intereses en el mundo.
La verdad es que salvo la así llamada Trifecta comunicacional y su macizo sistema de desinformación, hoy en toda la Argentina no hay periódico, revista, portal, radio o sistema local de televisión
Podría afirmarse que la inmensa mayoría del pueblo argentino ignora que el río Paraná fue escenario de intensas disputas desde los tiempos en que éramos colonia española.
Una novedosa industria extractiva estaría vinculada estrechamente a la cuestión de la soberanía del río: la de las arenas silíceas. Si Vaca Muerta alcanza el desarrollo planificado, va a necesitar unos 8 millones de toneladas por año.