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Sergio Kiernan

De Ensenada a tocar las estrellas

Hay que pensar en una nena mirando las estrellas con su mamá.

Por Sergio Kiernan

El insólito caso de la escalera robada en la Casa Rosada

Fue uno de los fake news más absurdos jamás creados, de esos que son obviamente imposibles, de los que son creídos porque hay ganas de creérselos.

Por Sergio Kiernan

El inglés que se comió la pampa

En 1955, en medio del golpe contra Perón, José Luis Busaniche y Rafael Alberto Arrieta esperaban que saliera un libro que habían producido a cuatro manos y que Hachette les estaba publicando.

Por Sergio Kiernan

Los gauchos de Saubidet se van de joda

Es curiosa la vida de Tomás María Saubidet Gache, porteño casi francés, francés de vuelta dudosa, arquitecto y pintor, que tuvo su camino de Damasco y se volvió de París, se instaló en Tapalqué y t

Por Sergio Kiernan

La vuelta de la Casa del Puente

Es una de las diez casas modernistas más famosas del mundo, ahí en un catálogo más vale corto de cosas que salieron realmente bien.Pasó medio siglo tirada a los perros, vandalizada, robada, con los

Por Sergio Kiernan

Lo que une Kenosha con La Plata

Kenosha es un pueblo olvidable en Wisconsin, en las grandes llanuras de Estados Unidos que te definen la palabra tundra en invierno.

Por Sergio Kiernan

Adiós a los adoquines de La Plata

Con la justicia en contra y el tema en la Corte Suprema bonaerense, el intendente cortó por lo sano y mandó una ley local que su bloque aprobó.

Por Sergio Kiernan

El día que Bioy perdió la pampa

Una de las figuras más divertidas del cine clásico peronista es la del estanciero que salía a cabalgar de silla inglesa, saco y corbata, y pantalones de montar.

Por Sergio Kiernan

La patria perfecta de Alejandro Bustillo

Hará su medio siglo, un historiador británico se preguntó una tontera fecunda.

Por Sergio Kiernan

Collivadino, del Centro a Banfield

Acá va el misterio de Pío Collivadino: ¿había manera de conocerlo y no hacerse amigo? El tano de Barracas dejó unas cuantas fotos, no tantas, y en todas está sonriendo. O de joda. O disfrazado.

Por Sergio Kiernan