CULTURA › RECONSTRUYEN EL TEATRO DONDE COMENZO

Un santuario cultural para el retorno de Shakespeare

Las ruinas de La Rosa fueron halladas en 1989 por casualidad. Ahora lanzarán un plan para resucitar el histórico edificio donde se estrenaron las primeras obras del dramaturgo inglés.

 Por Marcelo Justo

El mítico teatro donde debutó como dramaturgo William Shakespeare, La Rosa, será reconstruido luego del hallazgo de sus ruinas en las riberas londinenses del Támesis. Un grupo de actores británicos de primera línea, entre ellos Judi Dench e Ian MacKellen, lanzarán en los próximos días un plan para resucitar el histórico edificio donde se estrenaron las primeras obras de Shakespeare, entre ellas Titus Adronicus y Enrique VI.
Las ruinas de La Rosa fueron desenterradas en 1989 por casualidad, durante una excavación para construir un edificio de oficinas muy cerca de donde se encuentra la reconstrucción del segundo teatro londinense de Shakespeare, El Globo. La cercanía de ambos no es casual. Las autoridades de la época habían decidido que los teatros debían mantenerse en los márgenes de la City of London porque sospechaban que sus actividades no conducían a la purificación del alma.
Los teatros mismos eran un desarrollo relativamente reciente. En 1576 se fundó el primero en Londres, que se llamó precisamente The Theatre. Hasta ese momento las representaciones se hacían en las plazas públicas o en los patios o salas interiores de las posadas, los inns. La Rosa fue construido originalmente en 1587 en una zona de burdeles y centros de diversión popular. En la puerta del teatro solían flamear dos banderas: la negra indicaba que se ponía en escena una tragedia, la blanca que se trataba de una comedia.
Además de representar sus primeras obras, William Shakespeare actuó en el teatro antes de pasarse a su archirrival, El Globo, construido en 1599. Un célebre empresario y actor teatral isabelino, James Burbage, regenteaba El Globo y otros teatros y era un imán para los grandes talentos de la época: William Shakespeare, Christopher Marlowe, Benjamin Jonson, John Fletcher. La Rosa no logró sobrevivir a la competencia durante mucho tiempo: en 1606 cerró sus puertas. Cuando casi 400 años más tarde los excavadores descubrieron sus ruinas, los especialistas calificaron el hallazgo como “el más importante en la historia del teatro inglés”. Así y todo, los restos de pared, que permitían trazar un bosquejo del sitio y una serie de artefactos teatrales, fueron depositados en el sótano del edificio, debajo de una oficina gubernamental.
De ese olvido lo está rescatando el actual proyecto para reconstruir el teatro. Según Tony Toller, director de la Fundación para la reconstrucción del teatro, el primer paso será nombrar a un director del proyecto. “Deberá contar con una amplísima gama de conocimientos tanto artísticos como financieros, arquitectónicos, arqueológicos y de promotor de eventos”, señaló Toller a la prensa local. Una de las tareas primordiales será la recaudación de fondos para poner en marcha todo el proceso de reconstrucción, que está tasado en unos 10 millones de dólares. La Lotería Nacional es una fuente primordial para financiar este tipo de emprendimientos. Pero sólo otorga fondos si, además de demostrar su importancia pública, garantiza que el sector privado ponga sobre la mesa igual cantidad de dinero.
La tarea no es fácil, como lo supo en su momento Sam Wanna- cker, un excéntrico estadounidense que dedicó más de 25 años a la tarea de reconstruir El Globo, teatro donde se estrenaron la mayoría de las obras de Shakespeare. La obra costó alrededor de 50 millones de dólares y precisó el trabajo interdisciplinario de arquitectos, historiadores y hombres de teatro que examinaron con lupa de detective los escasos croquis y descripciones que había del edificio, que había sido demolido en 1644 a instancias de los puritanos, un grupo político religioso que aborrecía el teatro porque “contaminaba las mentes con mentiras”.
Si bien el exterior de El Globo aparecía en numerosos grabados y dibujos del Londres del siglo XVII, los especialistas tardaron en reconstruir las dimensiones del proscenio y el escenario. La misma Fuerza Aérea británica prestó una unidad de reconocimiento aéreo para fotografiar el lugar y proyectar los resultados en una computadora que ayudó a rearmar el plano original, que el diseñador había concebido desde una colina cercana, donde hoy se encuentra la catedral de Southwark. Como se ve, el pasaje que va del proyecto a la ejecución es largo y requiere vastas sumas de dinero. A diferencia de El Globo, que funciona actualmente con regularidad para representar obras de Shakespeare, La Rosa sólo pondrá en escena obras para ocasiones especiales, como el aniversario del nacimiento del dramaturgo. “Habrá lugar para que los estudiantes, jóvenes y adultos asistan a conferencias y visitas guiadas para aprender más sobre el teatro isabelino y la historia teatral de este país. Como se dijo en su momento, será un lugar de peregrinaje, un santuario”, subrayó Tony Toller.

Compartir: 

Twitter

Shakespeare estrenó Titus Adronicus y Enrique VI en La Rosa.
 
CULTURA
 indice
  • RECONSTRUYEN EL TEATRO DONDE COMENZO
    Un santuario cultural para el retorno de Shakespeare
    Por Marcelo Justo

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.