SOCIEDAD › QUINIENTOS POLICíAS RASTRILLAN EL PALOMAR BUSCANDO A LA PEQUEñA MíA, CUYA MADRE Y HERMANO FUERON APUñALADOS

Una desesperada búsqueda casa por casa

La madre, Soledad Martín, y el hermanito de 3 años, fueron hallados apuñalados en Murillo 484, de El Palomar. De Mía, de 6 años, no hay rastros. La buscan casa por casa con medio millar de policías y perros amaestrados.

Metro a metro, casa por casa, así continuó durante todo el día de ayer la búsqueda de la pequeña Mía, la niña de 6 años cuya madre, Sabrina Soledad Martín, de 24, y hermano, de 3, fueron hallados apuñalados el lunes pasado en su casa de El Palomar. En la búsqueda, desesperada, los investigadores analizaban las imágenes de las cámaras de seguridad municipales y del ferrocarril Sarmiento, como la estación de El Palomar, a 20 cuadras del lugar, con la expectativa de que quien haya atacado a la madre y hermano la hubiera llevado por la fuerza; y se realizaban rastrillajes con perros rastreadores en estaciones de servicio donde pudiera haberse refugiado la niña para pasar la noche.

Tras la orden de la fiscal de la causa, María Cecilia Corfield, más de 500 uniformados de la Bonaerense comenzaron a buscar a la niña en casa de vecinos, de familiares, de amigos y de conocidos de las víctimas. Con resultados negativos para los primeros movimientos, los bonaerenses ampliaron la búsqueda durante la madrugada en hospitales, estaciones de servicio, centros comunitarios, clubes barriales, aunque, una vez más, no se obtuvieron resultados positivos.

La medida extrema que se siguió ayer fue la de realizar una suerte de rastrillaje en zona urbana, o sea, que se registre casa por casa en el barrio donde vivía la mujer, y el análisis de las cámaras de seguridad municipales que se encuentran ubicadas a pocas cuadras de la casa de las víctimas.

También fueron secuestrados las grabaciones de cámaras de seguridad en las estaciones de tren cercanas al lugar, entre ellas la de la estación Haedo del ferrocarril Sarmiento, ante la sospecha de que en ellas pueda observarse a la niña con la persona que se la pudo haber llevado.

Si bien los familiares de las víctimas contaron que Mía ya había abandonado la casa de su madre en alguna oportunidad por algunas horas tras haber sido retada, los investigadores están convencidos de que la niña no pudo haberse escapado sola de la casa y que, en todo caso, está retenida por la fuerza por otra persona.

“Dedíquense sólo a hablar de la nena. Creemos que Mía está viva y la vamos a encontrar. Por favor muestren fotos de Mía todo el tiempo”, pidió Romina Martín, tía de la chiquita, a los medios.

La fiscal Corfield se mantiene en absoluto silencio. La fiscalía sólo informó que los tres hombres que habían sido demorados para testimoniar en la causa fueron liberados y continúan sin estar sospechados. Se trata de la pareja de la víctima, Emanuel Lukezic, quien llamó al 911 a las tres de la madrugada luego de hallar los dos cuerpos; Andrés Díaz, el padre de la chiquita; y una ex pareja de la joven. Los tres prestaron declaración testimonial y luego se retiraron.

El arma con la que se cometieron los asesinatos no fue encontrada en la escena y a simple vista tampoco se registraron faltantes. Según el informe preliminar de la autopsia, las heridas fueron provocadas con un cuchillo de mesa de borde aserrado.

Los datos con que cuenta la fiscal Corfield llevan a creer que el agresor era alguien conocido por las víctimas, ya que ninguno de los accesos a la vivienda fueron violentados, y la sospecha es que la mujer le abrió la puerta a quien luego fue su asesino y el de su hijo.

Los forenses determinaron que ambas víctimas fueron abordadas mientras dormían y que con el nene, Ian (3), hubo más “saña” ya que le aplicaron 19 puñaladas. La madre llegó a levantarse tras las primeras puñaladas, tenía como lesión principal un corte en el cuello, y luego recibió tres puntazos por la espalda, cuando ya estaba caída al lado de una cama.

Los peritos realizaron la prueba de Luminol, levantaron rastros y tomaron muestras de ADN para futuros cotejos genéticos que ayuden a esclarecer el caso.

En tanto, los familiares convocaron a una marcha para las próximas horas en la Plaza del Avión, ubicada en avenida Wernicke al 3000, en ese distrito del partido de Morón. “Quiero que aparezca mi hija, que alguien se haga responsable –reclamó Andrés Díaz, el padre– de la situación que está pasando, es lo único que pido, que alguien se acerque a mí o a la familia de mi señora y que podamos hacer algo mejor de lo que estamos haciendo.”

Compartir: 

Twitter

Mía, de 6 años, desapareció misteriosamente y no se sabe si se ocultó o fue llevada a la fuerza por quien cometió el doble crimen.
 
SOCIEDAD
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.