SOCIEDAD › DESDE 2004 HUBO CUESTIONAMIENTOS AL LABORATORIO

Un protocolo con antecedentes

El ensayo Compas, desarrollado por el laboratorio GlaxoSmithKline(S) (GSK), afronta serias denuncias hace al menos siete años en el país. El estudio busca prevenir infecciones causadas por la bacteria neumococo, como la otitis media y la neumonía, y ha sido probado en niños de diferentes provincias del país, en Colombia y Panamá. Se acusa a la empresa alemana de utilizar medios de cooptación ilegales, engañando a familias de sectores vulnerables. En el primer año de aplicación de la última etapa de la investigación, 2007-2008, murieron al menos catorce bebés que habían sido sometidos al protocolo. A pesar de que no pudo comprobarse la relación entre los fallecimientos y los procedimientos del laboratorio, el hecho alerta sobre las ignoradas y posibles consecuencias de las pruebas.

La investigación afrontó problemas en Córdoba, donde en 2004 fueron cesanteados 14 profesionales y se desmanteló un centro médico donde se hacían las pruebas. En esa oportunidad, se detectaron firmas de analfabetos, integrantes del experimento que actuaban como testigos de la prestación de consentimiento y pagos a profesionales de centros de salud públicos de entre 380 y 400 dólares por cada niño incorporado.

Años después, la polémica se desató en Santiago del Estero. Médicos y familiares de las víctimas denunciaron “un reclutamiento no ético” por parte de la empresa. Relataban que “se aprovechan de las madres pobres a quienes no les dicen que sus hijos van a ser sometidos a un protocolo, les hacen firmar sin leer e incluso las amenazan si quieren abandonar el estudio”, según denunciaba en 2007 a la agencia EFE el entonces presidente de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de Argentina (Freposa), Jorge Yabkowski.

A raíz del estado público que tomaron las muertes de al menos 14 bebés que pasaron por el experimento entre el 2007 y el 2008, el laboratorio GSK sostuvo que todos los chicos muertos fueron evaluados “exhaustivamente”, se les realizó “un diagnóstico médico completo” y no se hallaron casos relacionados con la vacuna. Desde la Anmat, se negó el vínculo de las muertes con la droga suministrada y sólo se admitieron “algunas dudas” sobre la imparcialidad de los testigos.

Los 14 bebés muertos vivían en el norte argentino, dos en San Juan, cinco en Mendoza y siete en Santiago del Estero. “Lamentamos los fallecimientos que se produjeron en el marco del estudio”, expresó GSK.

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