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Sábado, 1 de noviembre de 2014

MUSICA › LA SEGUNDA EDICION DEL YELLOW LOUNGE, ESTA NOCHE

“Romper con la solemnidad”

Tal la declaración de principios de Carlos Ruta, rector de la Universidad Nacional de San Martín, con respecto al encuentro surgido en Berlín en 2006, y que en esta ocasión presentará al mandolinista israelí Avi Avital, junto al cuarteto de cuerdas Petrus.

 Por María Daniela Yaccar

“Detrás de Yellow Lounge hay una pregunta: si las tradiciones musicales pueden fecundar la creatividad contemporánea”, dice Carlos Ruta, rector de la Universidad Nacional de San Martín (Unsam), que organiza –en alianza con el sello discográfico Deustche Grammophon– este evento que cruza música clásica y actual, y que es definido como

“experiencia musical-sensorial”. “Cómo hacemos un puente entre la experiencia creativa contemporánea y las tradiciones que nos sustentan y que están siempre detrás de nosotros, aunque no seamos totalmente conscientes”, continúa Ruta, respecto de los interrogantes que hay detrás de la invitación. “Cómo esta experiencia artística de fusión puede darnos una nueva mirada para hacer un mundo más justo y bello.”

Hoy a las 21 el Yellow Lounge se desarrollará en la Argentina por segunda vez (y en América latina, ya que solamente se ha realizado en Buenos Aires). Se trata de un proyecto que surgió en Berlín en 2006, con el fin de ofrecer a nuevas y jóvenes audiencias una propuesta no tradicional vinculada con la música clásica. Distintas ciudades europeas fueron sede. En noviembre de 2013 se presentó en Buenos Aires el alemán Sven Helbig, y esta noche será el turno del mandolinista israelí Avi Avital, quien interpretará junto al cuarteto de cuerdas Petrus –al que se sumará Luis Tauriello en contrabajo– obras incluidas en su álbum de reciente aparición, Between worlds. Piezas de Bartók, Manuel de Falla, Piazzolla y Bloch, entre otras, se combinarán con visuales a cargo de la VJ Gisela Faure y un DJ set de Sebastián Verea. La puesta en el espacio y el diseño lumínico serán de Patricio Tejedor con producción integral de la Unsam.

“Romper con la solemnidad de la música clásica” es otro de los objetivos de esta iniciativa, “pasar de la liturgia solemne a la de lo espontáneo, lo desacartonado, lo vital”. El escenario del encuentro hará lo propio: todo sucederá en una antigua usina de electricidad ubicada en el barrio de Almagro. Allí, en Sánchez de Bustamante y Bartolomé Mitre, funciona el Centro de Arte Experimental de la Unsam, que está en restauración, y que en lo que queda de este año ofrecerá algunas actividades artísticas. Se decidió que el lugar conserve su aspecto fabril. “Estoy convencido de que a la gente le encanta la música clásica si se la acercamos”, desliza Ruta, en la charla con Página/12. “Verdi probaba sus obras primero en una plaza, donde el gran público podía acceder a la música en su más amplio sentido”, compara.

El año pasado la sala se llenó. La entrada es gratuita. La capacidad, limitada. “El público era muy ecléctico”, dice el director. “No era el que casi como una religión o ritual asiste a escuchar música clásica en los templos. Había mucha gente joven y gente que nunca en su vida había asistido a un concierto del género.” El espacio no está planteado como un teatro con butacas: la idea es que los espectadores circulen, tomen algo, que “vean con los oídos y escuchen con los ojos”, que sean parte de un ambiente “relajado”. Las proyecciones, elaboradas especialmente para la música que sonará, coparán las paredes del lugar.

“El show será muy particular”, promete Ruta. Avital tiene 36 años, dos discos grabados y pronto, un tercero. “Ha hecho un esfuerzo creativo por releer y reinterpretar la relación entre Oriente y Occidente, y viene con un instrumento que no es habitual para nosotros. Son sonidos nuevos para viejas melodías.” El joven nació al sur de Israel, en la ciudad de Beersheba (Be’er Sheva) y empezó a estudiar mandolina a los ocho años. Al poco tiempo ingresó en una orquesta dirigida por el ruso Simcha Nathanson. “Uno de mis objetivos es redefinir la mandolina y su repertorio”, ha dicho el músico, ganador de un Grammy en la categoría Mejor solista instrumental. Es el primer intérprete de mandolina que recibió este premio.

Surgido a fines de 2009, el Cuarteto Petrus está integrado por Pablo Saraví (violín), Hernán Briático (violín), Silvina Alvarez (viola) y Gloria Pankaeva (violoncello), miembros destacados de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires. Tienen editado el CD Tango Ballet, en 2012, con obras argentinas de raíz popular, y recibieron el premio al Mejor Conjunto de Cámara Argentino otorgado por la Asociación de Críticos Musicales de la Argentina, en abril de este año. Por su parte, Sebastián Verea es compositor y productor artístico. Dirige el área de Artes Sonoras y el ensamble electro-acústico del Instituto de Artes Mauricio Kagel de la Unsam. Como compositor realiza obras para danza contemporánea, teatro físico, tango y ensambles.

“La Argentina necesita tender más y más puentes al mundo. Para eso el arte es un camino privilegiado”, sostiene Ruta. El vínculo de la universidad pública con los músicos se mantiene más allá del evento. Helbig trabajó como maestro en la casa de estudios, dentro del área de música, y fue nombrado maestro honorario. “Nos interesa traer artistas jóvenes que después puedan seguir trabajando en la Argentina. Vienen de experiencias culturales e históricas muy distintas a las nuestras”, concluye el director.

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Avi Avital tiene 36 años, dos discos grabados y uno en camino.
 
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