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Lunes, 13 de abril de 2015

MUSICA › RECITAL DE NO TE VA GUSTAR EN LA CANCHA DE VELEZ

Pasado y presente de un boom uruguayo

La banda liderada por Emiliano Brancciari celebró a lo grande sus dos décadas de trayectoria y presentó su último CD de estudio, El tiempo otra vez avanza. Los dos shows en Vélez confirmaron a No Te Va Gustar como el grupo de rock más popular del momento.

 Por Yumber Vera Rojas

A poco más de un año de convertirse en el primer grupo uruguayo en colmar el Estadio Unico, el pasado fin de semana No Te Va Gustar puso nuevamente a prueba su poder de convocatoria al organizar dos shows en la cancha de Vélez. Si bien su hazaña en el imponente aforo platense, tan sólo alcanzada por el Indio Solari y La Renga, y de la que fueron testigos 50 mil personas, le permitió a la banda uruguaya ingresar de una vez por todas en los anales del rock argentino, en esta oportunidad el noneto celebró a lo grande sus dos décadas de trayectoria, al igual que la salida de su nuevo álbum de estudio, El tiempo otra vez avanza, lanzado en octubre de 2014. “Es increíble esto que nos pasó. Gracias por el cariño de todos estos años”, expresó Emiliano Brancciari, vocalista y guitarrista de la banda, a las 40 mil personas que establecieron el sold out de la fecha del sábado (previo al inicio del recital, para la jornada del domingo se había vendido el 70 por ciento de las localidades), para luego desenfundar “Llueve tranquilo”. “A los que viajaron kilómetros, ojalá disfruten.”

Antes de que se apagaran las luces del estadio para que los integrantes de No Te Va Gustar aparecieran en escena (lo que dio pie para que los flashes de los smartphones ofrecieran un espectáculo aparte), decenas de micros provenientes de diferentes partes del país, apostados en las veredas contiguas del recinto, evidenciaban el fervor que despierta el grupo en la Argentina. Fenómeno tan único en el país, al menos en lo que va de la década, que ya ni se pone en cuestionamiento el origen de la banda porque desde que desembarcó en esta orilla, a mediados de la década pasada, siempre quiso jugar de local. A pesar de que al principio se mimetizó con esa arteria latina del rock chabón, que tiene entre sus referentes a la Bersuit, al igual que con la cultura del aguante, la agrupación montevideana, a partir de su álbum Por lo menos hoy (2010), comenzó a despegarse de ese imaginario para demostrar que su obra podía evolucionar y sostenerse en canciones con mayor sustancia. Lo que volvió a comprobar con su octavo álbum de estudio.

Justo con uno de sus nuevos temas, “Su sombrero”, No Te Va Gustar izó el telón de un emotivo recital en el que se destacó su puesta en escena, alusiva al arte y al título de El tiempo otra vez avanza. Aunque también sobresalió por su longevidad, al punto de que el propio Brancciari destacó ese rasgo al promediar la recta final de las dos horas y medias de repertorio. “Es un show muy largo, pero ojalá que no se termine nunca”, expeditó el líder de la banda en una de sus escasas pero precisas intervenciones en la noche del sábado. No obstante, lo más encomiable del espectáculo fue el guión que el grupo preparó, pues no sólo lo respetó a rajatabla, sino que dinamizó una propuesta segmentada en tres bloques. La primera parte, y quizá la más extensa, se abocó a presentar las flamantes canciones, mechada con algunos de sus clásicos. Así que en medio de “Me ilumina hoy” y “Detrás del cerro”, incluidas en su más reciente producción, pasaron “Al vacío”, “Arde”, “Me cuesta creer” (uno de sus mayores himnos) y “La cuerda”, que fue dedicada por el frontman a su hijo, quien ese día cumplía cinco años.

Además del cantautor Fito Cabrales, mandamás de la banda española Fito y Fitipaldis, quien fue convocado para participar en el tema “Alba”, y cuya agrupación fue asimismo el soporte de las dos fechas de No Te Va Gustar en Vélez, el otro invitado célebre de esa velada otoñal fue Hugo Fattoruso. Desde que subió al escenario para prestar su piano para “Ese maldito momento”, single del disco El calor del pleno invierno, luego de que Brancciari lo introdujera advirtiendo que tocar con él “era como tocar con Gardel”, el ex Los Shakers y otrora Opa formó parte de varios de los mejores pasajes del recital, transformándose en el décimo miembro del conjunto. Así que fue protagonista de distintos momentos del show. El arrebato rockero llegó con “El oficial”, canción inspirada en la Masacre de Floresta, sucedida en 2001, y que Emiliano se encargó de recordarle a la audiencia.

Respaldados en una escenografía íntima, de la que sobresalían las iniciales del grupo, iluminadas al estilo de los letreros de Broadway, No Te Va Gustar desarrolló un mini set que aprovechó su veta acústica para inclinarla ingeniosamente hacia el country, con una adaptación orientada hacia ese género de “Angel con campera”, el folk, en “Viajando sin espada”, y hasta el R&B, a través de “Chau”. Además de brillar por su reinvención, al igual que por mostrar su talento para la versatilidad, ese capítulo del show se convirtió en una polaroid que retrató al pasado y presente de la música uruguaya. Y es que de la misma forma que sucedió con Los Shakers en los sesenta, que impactó no sólo en jóvenes que hoy son leyendas del rock argentino, sino en la dermis musical rioplatense, el combo montevideano representó una opción sonora, independientemente de los gustos, en la escena local, a partir de la década pasada. Avanzada oriental que tiene en El Cuarteto de Nos y La Vela Puerca a sus otros dos emisarios.

Luego de un breve ínterin, el frontman más importante del rock uruguayo, nacido hace 37 años en la zona norte del Gran Buenos Aires, regresó al escenario disfrazado de cura para encarnar el personaje de su tema “Sólo vino”, partícipe del repertorio de su nuevo disco, para después avisar que se venía el momento bailable de la noche con “Te voy a llevar”, “Paranoia” y “Pensar”. “Este show también está dedicado a Marcel Curuchet, quien debe estar por ahí”, señaló Brancciari en referencia al antiguo tecladista de la agrupación, quien falleció en un accidente en 2012, y cuya partida inspiró las letras de El tiempo otra vez avanza. Pero, donde quiera que se encuentre, el ahora eterno músico de No Te Va Gustar seguramente lo disfrutó, aunque hubiera deseado ser parte de ese final excitante de la mano de “Nada para ver”, “No hay dolor” y “Con el viento”. Si bien Charly García formó parte de los ensayos del show, debido a que fue uno de los invitados del flamante álbum de la banda, al cierre de esta edición se esperaba su intervención en la fecha de anoche.

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No Te Va Gustar brindó un emotivo recital en el que se destacó su puesta en escena.
Imagen: Bernadino Avila
 
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