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Lunes, 20 de abril de 2009

CINE › EN LO QUE VA DE 2009, HOLLYWOOD ATESORA CIFRAS PARA EL OPTIMISMO

Al mal tiempo, una taquilla record

La arrasadora recaudación de Rápidos y furiosos, y los sorprendentes números de películas que nadie imaginaba tan exitosas, disparan el optimismo. Los analistas dicen que el fenómeno no es nuevo: si hay crisis, la gente se vuelca a las salas.

 Por Stephen Foley

Desde Los Angeles

¿Recesión? ¿Cuál recesión? Eso es lo que podría preguntar un ejecutivo de Hollywood. Es que este año el negocio está explotando en las taquillas, y no solo a pesar de los deprimentes tiempos económicos, sino quizás gracias a ellos. La industria está todavía conteniendo el aliento ante la noticia de que Rápidos y furiosos, la cuarta parte de la saga de carrera de autos de los estudios Universal, acaba de romper el record del fin de semana de apertura más lucrativo para una película lanzada en abril, y ahora los jefes de los estudios esperan que 2009 sea el primer año en que se alcancen más de 10 billones de dólares en venta de entradas. A los 71 millones recaudados por Fast & Furious en esos días se agrega el aumento de un 15 por ciento en las entradas este año, y sólo una pequeña parte de eso corresponde a la inflación en los precios del ticket: la asistencia a las salas también creció un 13 por ciento. Un número llamativo cuando casi todas las demás ramas de la industria del entretenimiento sufren el encierro producido desde que empezó la recesión y los consumidores comenzaron a retraerse.

Pero ocurre que el cine es “a prueba de recesión”, según dice Brandon Gary, presidente de Box Office Mojo, que mide los datos de la taquilla. “Tiene que producirse algo parecido a un cataclismo para que la gente se aleje de las salas de cine. Siempre hay un lugar para el arte. La gente necesita las películas, les dan inspiración, proveen una catarsis, hacen que la gente se ría, se sorprenda... y todo eso es hoy más necesario que nunca.” Rápidos y furiosos, protagonizada por el héroe de acción Vin Diesel, es una buena forma de escape, una mezcla de autos, armas y mujeres hermosas. Pero películas algo más sutiles también se convirtieron en éxito. El “club de los cien millones” de las seis películas que consiguieron los mejores números en lo que va de 2009 incluye a Gran Torino (dirigida por Clint Eastwood) y la ganadora del Oscar ¿Quién quiere ser millonario? Los inesperados éxitos del thriller Taken (con Liam Neeson) y la comedia de Kevin James Paul Blart: Mall Cop suponen un espaldarazo para artistas que nunca antes habían conseguido tener una película de gran éxito. No es la clase de películas que se ofrecen, si es que el valor de las películas es lo que lleva a la gente a los cines.

Gitesh Pandya, editor de BoxOfficeGuru.com, dice: “Esto está sucediendo en casi cualquier género. Siempre esperamos que cierto tipo de películas haga cierto monto de negocios en cierto momento del año, pero este año un montón de films consiguen performances que superan largamente lo esperado. No se trata de una o dos. Es que ir al cine es barato y fácil. Hay salas por todas partes, una oferta constante de películas comerciales, y la entrada sale más barata que cualquier otra clase de entretenimiento fuera del hogar”.

Charlotte Jones, analista de la industria cinematográfica en el grupo consultor londinense Screen Digest, dice que hay una correlación histórica ampliamente inversa entre la asistencia a los cines y la economía. En otras palabras, desde que la pantalla plateada fue iluminada por primera vez, la gente busca refugio en su brillo durante las recesiones. Los primeros años de la Gran Depresión, cuando más de 60 millones de estadounidenses iban al cine cada semana, son usualmente retratados como la Era Dorada de Hollywood, aunque las tasas de desempleo llegaban al 25 por ciento. El mejor año en asistencia en las décadas recientes fue 2002, el año de las secuelas de Harry Potter, El Señor de los Anillos y Star Wars, pero ésa fue también la temporada de crecimiento del desempleo por la explosión de la burbuja de las puntocom.

En 2002, el número de asistentes picó hasta los 1,6 billón en Norteamérica, y se espera que este año llegue a 1,4 billón de acuerdo a Jones, quien prefiere ser conservadora y asumir que el crecimiento record del primer cuarto de año mermará en el resto de la temporada. Y dice que el resurgimiento no puede ser explicado por una simple cadena de películas saludables. “Lo que estamos viendo es una reevaluación del cine como un forma de entretenimiento relativamente barata y escapista”, señala. Gray también se muestra cauto al señalar que las cosas aún son volátiles, que los jefes de Hollywood no deberían empezar a contar el dinero. La asistencia a cines de diciembre de 2008 fue la peor para ese mes en toda una década, dice, y lo mismo puede ser aplicado a marzo, cuando el film sobre el comic book Watchmen-Los Vigilantes, por dar un ejemplo, no alcanzó las cifras que se esperaban. Pero enero y febrero sí fijaron nuevos records. “Ha sido un período de alzas y bajas”, señala Gray. “Rápidos y furiosos y otras películas de alta performance no son causalidad. Cuando las películas gustan, la gente va a verlas. Ese es el asunto.”

Los ejecutivos de Hollywood se muestran bastante confiados con respecto al verano (boreal) próximo. Hasta ahora, el número de películas estrenadas a gran escala es un 14 por ciento menor al año pasado, mientras los estudios ponen los huevos en la canasta de las secuelas y las remakes: Star Trek, Terminator, Transformers, Harry Potter, la lista sigue. Esta es, por supuesto, una industria propensa a los fracasos estrepitosos, pero Pandya también se pone en el bando de los optimistas. Estos son viejos familiares, comida rápida y confortable para el hambre económico. Y las películas están en una espiral ascendente autoprovocada. “Quizá lo más importante sobre el éxito de Rápidos y furiosos es que millones de personas vieron los trailers de los blockbusters del próximo verano”, explica. “Y el público de Rápidos y furiosos es la clase de audiencia joven que potencia las cifras de taquilla. Para el final del verano se sabrá si éste definitivamente puede ser el año de los diez billones.”

* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.

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En su primer fin de semana, Rápidos y furiosos cosechó más de 70 millones de dólares.
 
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