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Miércoles, 26 de agosto de 2009

CINE › KEVIN SMITH Y SU PELíCULA ZACK Y MIRI HACEN UNA PORNO

“Siempre hice mis films así”

El director de Clerks y La otra cara del amor se embarca esta vez en la historia de dos amigos que, para sobrevivir, filman una porno berretísima: para ello cuenta con el aporte de Seth Rogen y Elizabeth Banks, dos caras fuertes del Hollywood de hoy.

 Por Alan Collino

Películas sobre el cine porno ya había, empezando por una famosa, como Boogie Nights. La diferencia es que Zack y Miri hacen una porno, que se estrena esta semana en Buenos Aires, es específicamente sobre el porno más berreta. El que puede hacerse entre amigos, sin un peso ni la menor idea de cómo se hace una película. El que se hace no para llenarse de plata, sino sólo para poder ponerse al día con las deudas. Que es lo que sucede con los protagonistas de Zack y Miri. Con otra particularidad: se trata de dos amigos, un chico y una chica que viven juntos, porque no tienen plata para hacerlo por separado. Con lo cual Zack y Miri termina convertida en film autobiográfico: el ahorro, el amateurismo, el rodaje entre amigos es lo que siempre caracterizó al director de Zack y Miri, Kevin Smith, el más zaparrastroso de los cineastas indie que, allá por los ’90, comenzaron a filmar a espaldas de Hollywood.

Fuera de los círculos de culto, en Argentina Kevin Smith (Nueva Jersey, 1970) es conocido sobre todo por la comedia romántica Chasing Amy, que aquí se estrenó una década atrás como La otra cara del amor. Otras como Clerks (1994) y Mallrats (1995) en Argentina se conocieron sólo en video, mientras que Dogma (1999), su film más ambicioso y fallido, ni siquiera eso. Estrenada un año atrás en EE.UU., Zack y Miri... representa para Smith un regreso al espíritu de sus primeras películas, tras algunos notorios fracasos en Hollywood. Tanto por películas que jamás llegó a filmar (una Superman que jamás prosperó) y otras que sí filmó, y hubiera sido preferible que jamás lo hubiera hecho, como Padre soltero (Jersey Girl, 2004). En Zack y Miri Smith tuvo la fortuna de contar con un actor que siempre pareció nacido para sus películas, y que en este momento es uno de los comediantes más populares de su país: Seth Rogen, el tipo de rulitos de Supercool y Ligeramente embarazada, quien desde hace rato que quería filmar con él. Al lado de Rogen aparece Elizabeth Banks, la linda rubia de Virgen a los 40, que en W. hizo de Sra. Bush y aquí está rodeada de actrices porno y veteranos de la escudería Smith.

–¿Le interesa el cine porno?

–Cada tanto veo algo, no me parece despreciable ni mucho menos. La idea de filmar una película sobre el porno más berreta me viene de lejos. Cuando terminamos La otra cara del amor casi lo hacemos con los mismos actores de aquélla. La película tenía nombre y todo: se llamaba Name. En verdad no era que todos los personajes estaban en el mundo del porno, sino uno de ellos. La cosa pasaba por ver cómo reaccionaban los demás ante el hecho de que él trabajara en eso. Pero justo surgió la posibilidad de filmar Dogma, que era una película para Miramax, con un elenco gigante (N. de la R.: en Argentina no se estrenó ni se editó en video). Nos embarcamos en eso y el otro proyecto quedó de lado.

–Y ahora lo retomó.

–Todo este tiempo mantuve la idea de filmar una película en el ambiente del porno. Hasta el punto de que durante más de una década, todos los años agarraba aquel guión y lo pulía. Cuando vi Virgen a los 40 me enamoré de Seth Rogen, que hacía de uno de los amigos del protagonista. Lo vi y me dije: “Pero claro, éste tiene que ser el protagonista de la película sobre el porno...” Ahí sí, Zack y Miri empezó a tomar forma definitiva, porque en este momento Seth es uno de los comediantes más populares y eso le da luz verde a cualquier película en la que él actúe.

–Esa es una diferencia con sus primeras películas, donde no había un solo actor que fuera mínimamente conocido.

–Sin duda. Pero tratamos de mantener el espíritu. No creo que pueda decirse que Zack y Miri es una comedia más mainstream que las que yo hacía en mis comienzos. Me parece que sigue teniendo un look como amateur. No tiene el aspecto de una comedia típica de Hollywood, como sí podía suceder en mi anterior Padre soltero, donde estaban Ben Affleck, Jennifer Lopez y Liv Tyler. El propio Seth no es una estrella de Hollywood “normal”: uno lo ve en Virgen a los 40 o en Pineapple Express y parece salido de una de mis películas, con ese aspecto sucio y desprolijo. Así que no es que para meterlo en la película hayamos tenido que filmar “una de Hollywood”. Nada que ver...

–Sin embargo, Zack y Miri no transcurre en Nueva Jersey, como sus películas más “caseras”.

–Pero se puede hacer una película casera sin filmarla en casa. Y lo contrario: podés filmarla en tu ciudad y que resulte ajena a vos. Padre soltero tenía a Jersey hasta en el título (N. de la R.: Jersey Girl) y sin embargo se parecía menos que ésta a cualquiera de mis películas.

–De hecho, si se le saca el “factor porno”, ¿Zack y Miri no podría parecer la historia de uno de sus propios rodajes?

–¡Claro! Yo siempre filmé como filman los tipos en mi película: con dos pesos, entre amigos, en los ratos libres, con unos decorados chotísimos... Zack y Miri es casi una película sobre el rodaje de Clerks, con la única diferencia de que el productor y yo nunca nos enamoramos ni nos echamos un polvo durante el rodaje. Todo lo demás es igual.

–¿Su primera opción para protagonista femenina no fue Banks, no?

–No. Fue Rosario Dawson, que ya había actuado conmigo en Clerks 2 (N. de la R.: en Argentina sólo se vio por cable). Pero ella tenía compromisos previos, así que consultamos las agendas de otras actrices. Había media docena de opciones, de las cuales, por orden alfabético, la primera era Elizabeth, a quien Seth conocía de Virgen a los 40. Cuando vio su nombre en el listado, saltó. “¿Es tu primera opción, no?”, me dijo. Le aclaré que, bueno, era la primera del listado. Seth insistió, le tomé una prueba, me encantó cómo respondió y ahora estoy convencido de que es la mejor actriz con la que jamás haya trabajado.

–En la película hay un elemento si se quiere “documental”, que es la presencia en el elenco de varias verdaderas actrices porno.

–Eso también se lo debo a Seth, que fue el que me dio la idea. “Mirá que cuando le digas a una actriz ‘normal’ que va a tener que ponerse en tetas no le va a hacer mucha gracia, ¿eh?”, me dijo. Y, claro, tenía razón. Ahí vino otro problema, que es que las actrices porno son buenísimas en lo suyo, pero no tan buenas actuando. Ahí dimos con Katie Morgan, que conduce un programa sobre porno en HBO y es mucho más desenvuelta que muchas de sus colegas. Después cayó Traci Lords, justo cuando estábamos a punto de empezar el rodaje. Además de ser una leyenda viviente del rubro, hace rato que Traci logró salir de ese ghetto, apareciendo como actriz invitada en un montón de programas de televisión. Ella fue la frutilla en el postre.

Traducción, selección e introducción: Horacio Bernades.

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“El porno no me parece despreciable ni mucho menos.”
 
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