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Sábado, 24 de junio de 2006

TELEVISION › CLEMENTE, DE REGRESO

El auténtico hincha oficial de Argentina

“Clemente siempre dice cosas desde el humor”, dice Caloi, cuyo personaje es un clásico mundialista, y hoy pone algo de gracia en la fría pantalla del 9.

 Por Emanuel Respighi

En medio de la cobertura mundialista full time que por estos días realizan los canales argentinos, hay un clásico televisivo del Campeonato Mundial de Fútbol que pasa extrañamente inadvertido. No sólo porque el medio de emisión es la fría –y poco elegida para seguir los cotejos de la selección, Martín Liberman y Marcelo Araujo mediante– pantalla del 9. También porque inexplicablemente no se le dio ni la difusión ni el lugar que le correspondería al ya tradicional personaje de historieta, en función de sus ricos 32 años de historia. Es que los cortos televisivos mundialistas de Clemente, que se emiten de manera rotativa y sin criterio alguno en la pantalla del 9, son mucho más que simples clips animados. Son, fundamentalmente, paradigmáticas fotos de la idiosincrasia argentina en su versión más pasional, extrema e irracional: la futbolera.

Para esta ocasión, el ciclo de 12 cortos animados en 3-D es una suerte de mundial de hinchadas, cada una de las cuales está representada a través de cánticos futboleros sobre la base de géneros musicales nacionales. Argentina, Alemania, Brasil, Japón, Italia y España son algunas de las selecciones que están representadas (ver aparte). “Son canciones humorísticas, en las que los televidentes tendrán que escuchar con atención. Clemente siempre dice cosas desde el humor”, puntualiza Caloi. De hecho, no es casualidad que los dos cánticos de Alemania tengan como base musical la marcha marcial, ni que la hinchada argentina asocie a Julio Grondona, presidente de la AFA y vicepresidente de la FIFA, con patota y arreglos. “El humor no tiene por qué tomar partido. Pero Clemente está empecinado en hacerlo”, dispara el humorista.

De notable producción audiovisual (la más lograda en su extensa trayectoria televisiva), el ciclo 2006 de Clemente en TV se valió de un nutrido y reconocido equipo de trabajo: el guión de cada uno de los clips de poco más de un minuto de duración está a cargo de Alejandro Dolina y Caloi; Pedro “Pelusa” Suero es el locutor; los dibujos en 2-D son de Tabaré, y los arreglos musicales de Federico Mizrahi. “Es el Clemente televisivo más maduro y logrado”, acota María Ramírez, la productora del ciclo.

La relación del fútbol y Clemente no es nueva: la creación gráfica de Caloi irrumpió en las páginas de Clarín en 1974, en vísperas del Mundial de Alemania. “Clemente era muy jovencito, tenía dos años. El personaje nació muy ligado al fútbol. Sobre todo al sentimiento futbolero, en tanto tiene que ver con la idiosincrasia argentina”, cuenta a Página/12 Caloi. Sin embargo, el personaje tuvo su explosión popular en el Mundial de Argentina ’78, con la famosa guerra de papelitos que tuvo el personaje con el relator José María Muñoz. “Era una época en la que estaba todo prohibido”, recuerda Caloi. “El único huequito en el que uno podía colar una opinión sobre el presente era a través del humor y el Mundial. Muñoz representaba a la voz oficial de la dictadura, que decía que no había que tirar papelitos a la cancha, y Clemente era la voz contestataria, estimulando a que la gente recibiera a la Selección con papelitos. Fue maravillosa la respuesta popular que en ese momento recibió Clemente.”

Tras esa repercusión, el Mundial de España ’82 marcó el debut de la versión televisiva de Clemente, en Canal 13, donde se popularizó al Hincha de Camerún y a la Mulatona. En ese entonces, plena guerra de Malvinas, el dibujo/muñeco se convirtió en una suerte de respiro humorístico para un momento agobiante del país. Y desde 1982 hasta ahora, el extraño personaje sin manos siempre estuvo presente en los mundiales siguientes, aunque en 2002 su paso por Canal 7 fue fugaz, casi tanto como la Selección de Marcelo Bielsa. “En estos casi 33 años de vida, Clemente fue cambiando porque se modificaron el país, las circunstancias”, cuenta el humorista. “Incluso se transformó la atención de la gente respecto del personaje. En la época de la dictadura había muy pocas expresiones de libertad, por lo que Clemente concentraba mucho la atención. Me acuerdo que había establecido un código con la gente: cruzaba las patas y guiñaba un ojo como manera de protestar o de ironizar sobre algo. Las épocas cambiaron. En el Mundial del 78, tirar papelitos era toda una provocación, una acción de rebeldía ante la dictadura.”

En este marco de transformación social y política, la historieta –tanto en su soporte gráfico como en el televisivo– acompañó cada uno de esos momentos sin negar la realidad, haciéndose reconocida no sólo por el humor sino también por la postura que tomó sobre los diferentes temas que cruzaron a los argentinos en las últimas tres décadas. “El espíritu de Clemente es siempre el mismo: es el prototipo del hincha argentino. Es un personaje que representa nuestra idiosincrasia. Está cruzado por el fútbol, el tango, la política...”, analiza Caloi. En tal sentido, un hecho que describe la pertenencia social de Clemente –desarraigándolo por siempre del humorista– es que en las elecciones de 2002 el personaje llegó a obtener la mayor cantidad de votos para senador en algunas mesas electorales, tras una campaña en la web organizada de forma espontánea por la gente. “Eso no significa otra cosa que Clemente es un personaje que tiene creado un código natural de identificación con los argentinos. Se debe a las características del personaje y del lenguaje, ya que el humor en la Argentina es un hecho cultural. La relación de la gente con el humor gráfico es muy fuerte. Patoruzú, Mafalda o Clemente son personajes que apelan a lo argentino desde su discurso y pensamiento.”

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El Clemente versión 2006, maestro de ceremonias de un Mundial de hinchadas.
 
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