las12

Viernes, 16 de septiembre de 2005

DIXIT

El prejuicio eres tu

Tras perder un partido con su equipo, el jugador Carlos Tevez tuvo un berrinche: el problema había sido que parte del arbitraje había estado en manos de mujeres, y un encuentro “como ése tiene que ser conducido por hombres”. En Brasil las reacciones fueron airadas e incluyeron una demanda por discriminación. ¿En Argentina? Bien, gracias.

 Por Sonia Santoro


Carlos Tevez abrió la boca otra vez. Dijo apenas tres frases, dos para aclarar la primera, y cada vez la embarró más. Esta vez le tocó a las árbitras: “Las mujeres no deberían poder arbitrar un clásico”, dijo en alusión a Ana Paula de Oliveira y María Elisa Barbosa, que asistieron al árbitro Edilson Pereira de Carvalho en el partido que su equipo, el Corinthians, perdió por 2-3 ante el Sao Paulo. “No es falta de respeto a las mujeres, pero un partido como ése tiene que ser conducido por hombres”, agregó. “No es que las mujeres no puedan pitar, pero es más seguro discutir con un árbitro. Los jugadores nos sentimos más cómodos.” Paradójicamente, fue una mujer quien lo llamó al recato. “Discriminación contra las mujeres”, pitó y apuntó Margarette Correa Barreto Gracia, comisaria experta en segregación, que anunció que denunciará al jugador de fútbol argentino.

Barreto Gracia dirige el Grupo de Represión y Análisis de Delitos de Intolerancia (Gradi) de la Policía Civil de San Pablo. La falta en la que incurrió Tevez, según Gracia, fue haber disminuido la capacidad de la mujer: “Fue una declaración infeliz. Una posición de una persona que denota prejuicio y por la cual puede tener que responder a una investigación policial”. En Argentina, el episodio no provocó demasiado revuelo, salvo entre quienes se arrogan la voz de la gente y plantean que, “como si tuviera poco, lo acusan de discriminar mujeres” y que “sus declaraciones fueron mal recibidas, claro está, por entidades de defensa de la mujer” (Clarín dixit). Porque tampoco hay que rasgarse las vestiduras. Como plantea Mónica Santino, ex jugadora y directora técnica nacional de fútbol, quien más quien menos, la mayoría piensa como Tevez. Es sólo que son pocos los hombres, públicos, a los que se les escapa en ámbitos demasiado públicos. De hecho, el año pasado hubo un episodio similar protagonizado por otro argentino, Daniel Fagiani, defensor del Valladolid en España.

Consultadas por Las 12, mujeres (y algún hombre) que están en el mundo futbolístico y del deporte celebraron la reacción brasileña. “Es auspicioso que la demanda judicial prospere. Esa misma herramienta debe implementarse en nuestro país para evitar que estos episodios se repitan”, opina Santino.

Marta Antúnez, directora del Area Mujer de la Secretaría de Deporte de la Nación, está fomentando la creación de un Consejo de Mujeres en el Deporte que pueda hacer de contralor de estas cuestiones, además de visibilizar a las deportistas. “Estas costumbres deportivas se fundamentan en cuestiones tomadas de hecho como ‘normales’, basadas en ideas arcaicas sobre los papeles que nos competen a cada sexo, y cuesta hacerlas visibles porque por lo general se toman como chistes, como costumbres, como que es así porque las mujeres son menos fuertes, menos resistentes; y de aquí a decir que no pueden dirigir ni arbitrar hay sólo unas palabras”, apunta Antúnez. Por eso “las mujeres que saltan la barrera y deciden, porque les gusta, dirigir, jugar u opinar de fútbol saben que se trata de una dura tarea”, apunta Santino.

Así fue como Salomé Di Iorio, quilmeña de 25 años y árbitra desde hace 7, llegó a este mundillo. Amaba el fútbol, lo jugaba y quería poder opinar sin que la descalificaran. Entonces se metió a estudiar para árbitra y ahora está ejerciendo, mientras estudia derecho (lo suyo es administrar justicia). Di Iorio es próxima candidata a árbitra internacional. Argentina tiene dos árbitras y dos asistentes internacionales. En total, en el país, las árbitras se pueden contar con los dedos de una mano. Se desempeñan como asistentes de reserva, o dirigen juveniles y fútbol femenino. Para ser árbitra u árbitro hay que estudiar en una escuela privada y luego hacer el curso de homologación que da la Asociación de Fútbol Argentino(AFA). Tanto hombres como mujeres toman el mismo curso de 30 clases, a razón de una por semana. “Lo único que cambia es el tiempo en las pruebas físicas, que son menores que las de los hombres, pero las exigencias son las mismas”, explica Carlos Coradina, subdirector de la Escuela de Arbitros de la AFA. Preguntado por las declaraciones de Tevez, Coradina pone la discusión en eje: “Se está equivocando porque lo que hay que dejar bien claro es si uno es buen profesional o no, sea hombre o mujer”. “Si la mujer está dirigiendo, habrá aprobado todos los exámenes que haya tenido que pasar. Los mismos problemas que tiene una mujer los puede tener un hombre, nada más que como somos menos se nota más”, apunta Di Iorio. Lorena Jaimerena, ex jugadora de la selección nacional de fútbol, tiene 7 años de roce con árbitros y árbitras de Argentina y el mundo. Y como si hiciera falta aclararlo, dice “el desempeño de ellas coincide con el de los mejores árbitros varones”.

¿Cómo cambiar esta cultura futbolera que segrega a las mujeres? Dice Jaimerena: “Es difícil porque es propia de la sociedad en su conjunto. Son siglos de soportar, sostener y hasta creer en ciertos mandatos. Indudablemente se requiere tiempo, paciencia y trabajo. Se necesitan además, más mujeres: árbitras, futbolistas, boxeadoras, rugbiers, pilotos, dirigentes deportivas, directoras técnicas, preparadoras físicas, etc., en el plano deportivo; y más mujeres taxistas, políticas, empresarias, choferes, en el plano general”.

Compartir: 

Twitter

 
LAS12
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.