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Lunes, 30 de junio de 2003

TENIS › HOY JUEGAN POR OCTAVOS

Nalbandian y Paola suben en Wimbledon

Los dos sobrevivientes argentinos ya están en octavos de final. Hoy, Nalbandian enfrenta al local Tim Henman, esperanza consuetudinaria de los locales, y Paola Suárez a la italiana Silvia Farina. El unquillense espera llegar a las instancias finales, como el año pasado.

El cordobés David Nalbandian y la pergaminense Paola Suárez afrontarán hoy dos trascendentes partidos por octavos de final del principal torneo del mundo, el abierto inglés de Wimbledon –que reparte casi 16 millones de dólares en premios– cuando enfrenten al local Tim Henman y a la italiana Silvia Farina, respectivamente. Nalbandian buscará el acceso a los cuartos de final en el mítico escenario de All England Club no solamente ante el británico Tim Henman sino que también deberá lidiar con un público ansioso que alentará a un jugador que encarna los sueños de toda una nación por ver coronarse a un tenista nacional por primera vez desde hace casi siete décadas. Menos presión soportará Paola Suárez, que buscará un lugar entre las ocho mejores frente a la italiana Silvia Farina, vigesimoséptima favorita, en la cancha 14.
Finalista el año pasado, Nalbandian volverá sin embargo a la cancha central para enfrentarse con el británico, que aguanta sobre sus espaldas todas las esperanzas de una nación que no ve a uno de sus hijos proclamarse campeón de Wimbledon desde hace 67 años. “Va a ser un partido duro. Ninguno de los dos quiere perder”, resaltó el argentino, que venció a Henman en las dos ocasiones en las que se enfrentaron, ambas en cancha dura. “Pero ahora va a ser diferente, jugamos ante su público, en hierba, donde a él le gusta actuar”, advirtió el natural de Unquillo.
Procedente de un país donde el pasto es sólo “alimento para las vacas”, como alguna vez lo metaforizó Guillermo Vilas, la desenvoltura de Nalbandian sobre el césped londinense resulta difícil de explicar. Sin embargo, el cordobés se siente cómodo sobre la superficie de gramilla y su confianza crece con cada victoria. “No sé lo que me distinguió de mis compatriotas”, aseguró Nalbandian, que tras alcanzar la final en su primera participación tiene un record de nueve triunfos y una sola derrota en Wimbledon. “Sólo sé que me gusta jugar sobre césped”, enfatizó.
En Londres, en tanto, los anfitriones sueñan una vez más con ver a su ídolo levantar el trofeo de campeón. La presión sobre el británico, cuatro veces semifinalista en Wimbledon, es abrumadora, ya que el último jugador local que logró el triunfo fue Fred Perry en 1936.
Los diarios ingleses insisten diariamente en que éste debe ser el año de Henman, de 28 años, y la televisión local analiza cada uno de sus golpes con minuciosidad. “Henman cabalga sobre una ola de emoción”, advierte hoy The Sunday Times. En las casas de apuestas se cuenta incluso con las posibilidades de éxito de su hija Rose, que apenas tiene un año y ya cotiza 250 a uno como futura ganadora de Wimbledon. “Espero lograrlo yo antes”, bromeó el inglés, que se toma con humor la enorme expectativa que año tras año se despierta a su alrededor.
Claro que antes tendrá que deshacerse de Nalbandian quien, pese a que sabe que no tendrá al público de su lado, no espera una especial hostilidad en un nuevo enfrentamiento entre Argentina e Inglaterra, dos países con una enorme rivalidad deportiva... y de todo tipo. “Quizás en la Copa Davis, pero aquí no me atacaran”, aseguró.
El vencedor de esta batalla se enfrentará en cuartos de final con el ganador del encuentro entre el español Juan Carlos Ferrero, reciente campeón de Roland Garros, y el francés Sebastien Grosjean. Y en semifinales probablemente esperará el estadounidense Andre Agassi, número uno del mundo y gran favorito a la victoria tras la eliminación en primera ronda del australiano Lleyton Hewitt, campeón del año anterior.
Algo más alejada de los primeros planos, Suárez buscará continuar su sorprendente marcha en singles (es número uno del mundo en dobles) en Wimbledon para quitarse la espina de su rápida eliminación en Roland Garros, donde llegaba como cuarto finalista y fue eliminada en tercera ronda. Y enfrente tendrá a Farina, que afronta el partido plena de confianza tras derrotar en la ronda anterior a la estadounidense Chanda Rubin, séptima cabeza de serie. “Nunca jugué contra ella, pero la prefiero a Chanda, aunque tenga mayor variedad de golpes”, señaló la pergaminense,que si supera este obstáculo tendrá que vérselas en cuartos probablemente con la belga Kim Clijsters, segunda favorita.

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David Nalbandian ha mostrado notable aptitud para jugar en cesped.
 
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