libero

Lunes, 7 de octubre de 2013

CONTRATAPA

Las perlas del Gran Premio

 Por Pablo Vignone

- Además del hijo de Juan Gálvez, también participaron del GP los hijos de Angel Lo Valvo (primer campeón del TC en 1939) y Marcos Ciani (legendario piloto de Chevrolet), que ya son habitués del Gran Premio, y Lucas, el nieto de Tadeo Taddia, uno de los pilotos más queridos por los hinchas del Chivo en los ’50, porque siempre llegaba a la meta, aunque nunca ganó una carrera. Félix Mabellini, que debutó en 1962 y fue segundo en el Gran Premio de aquel año, no precisó hijo, nieto ni sobrino para prenderse: fue 147º.

- Los homenajes del Gran Premio no se limitan a los pilotos, también a los coches. Rubén Sabbadini lo corrió con una réplica del “Tractor” de Eduardo Casá, el auto que ganó el GP de TC de 1965. “Este auto tiene algunos fierros originales de aquella cupé”, admite Sabbadini, que llegó 35º. El mendocino Antonio Manrique volvió a correr con el Torino que manejara César Horacio Malnatti en TC durante 1970 (y terminó último...), y Heber Roccatagliata estrenó la réplica del Falcon de su coterráneo pergaminense, Ricardo Iglesias, clasificándose 70º. También compitió un Peugeot decorado como el 404 con el que Gastón Perkins y Larry completaron el interminable rally de Londres a México en 1970, o un Torino con los colores que los coches de la marca defendieron en las 84 Horas de Nurburgring en 1969.

- Rosendo Godoy corre siempre el Gran Premio con su Falcon homenaje a Nasif Estéfano y en esta ocasión, en la que el GP pasaba por Concepción, la ciudad natal del inolvidable tucumano (de cuya trágica muerte se cumplen este mes 40 años), desvió el coche de la ruta de la carrera y paró en el viejo taller de Nasif, donde actualmente está su museo, a saludar a los amigos del único campeón post-mortem que tuvo el TC. “Fue el momento más emocionante de la carrera”, reconoció Godoy, que llegó 97º.

- Marcelo Di Gangi, piloto del Falcon Nº 604, paró en la escuelita “Alfredo Palacios” de Colalao del Valle, en Tucumán, cerca del límite provincial con Salta. Pidió por la directora, salieron los pibes al camino. Di Gangi sacó dos cajas de alfajores y los repartió allí mismo, en plena carrera. “Compré diez cajas para repartir, hubiera querido traer más, pero no entran en el auto –le cuenta a Líbero—. Las caritas de esos pibes valen más para mí que cualquier triunfo.” Hace unos años regalaba pelotas de fútbol en las escuelitas... Terminó octavo.

- Con 82 años, José Migliore es el piloto más veterano del Gran Premio: había debutado en el GP de 1959 y supo ganar tres ediciones (cuando se corría a fondo), la última en 1970, con un Peugeot 504. “Los caminos están mucho mejor que en aquella época, por supuesto, y los pueblos también crecieron, pero cuando veo a la gente al borde del camino, saludándonos, me vuelve a correr por mi cabeza la película de mi vida. Todo cambió, el afecto de la gente no.” En el interior profundo de la Argentina, el paso del GP es una auténtica fiesta, que paraliza todas las actividades, y en lugares como Chepes hace olvidar por una jornada la rigurosa siesta.

- Llegaron 202 autos de los 241 que habían largado. Los vencedores fueron, por segundo año consecutivo, Miguel Gómez Fernández y Cristian Alvarez Fernández, con un 404, que estuvieron casi 60 horas en el camino...

- ¿Cuánto cuesta correr el Gran Premio? Sumando el importe de la inscripción, la nafta y los hoteles, entre 20 y 25 mil pesos. Preparar el auto puede costar una cifra similar, de acuerdo con las pretensiones. La cifra de inscriptos no es tan asombrosa como una década atrás. ¿No será momento de sumar los coches del Turismo Nacional de los ’70, los Peugeot 504, los Fiat 128 IAVA, los 125, para engrosar el parque y sumar otro atractivo?

Compartir: 

Twitter

SUBNOTAS
  • Las perlas del Gran Premio
    Por Pablo Vignone
 
LIBERO
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.