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Sábado, 31 de diciembre de 2011

Una historia en gres

Tienda Malba presenta las primeras reediciones de la vajilla
Colbo, piezas realizadas en gres por la arquitecta y ceramista
Colette Boccara, pionera del diseño local allá por los ’50.

 Por Luján Cambariere

Hace unos meses dimos cuenta de la reedición del mobiliario de un icono del diseño local, el arquitecto, diseñador y artista César Jannello. Hoy, la reeditada es quien fuera su esposa, la ceramista y también arquitecta Colette Baccara. Una moderna en el más cabal sentido de la palabra que impacta en la actualidad con obras de la década del ’50.

Quienes estuvieron tras el proyecto fueron, como en el caso de Jannello, sus familiares. En este caso, uno de los hijos de la pareja –Matías Jannello, quien participó con su madre de la primera etapa de la fábrica– junto a los diseñadores Martín Endrizzi y Macarena Ponce, con el apoyo de un apasionado promotor de estos rescates, el investigador y diseñador Wustavo Quiroga.

Pasado y presente

Hacia 1948, los arquitectos Colette Boccara y César Jannello se mudaron de Buenos Aires a la ciudad de Mendoza, donde Jannello había sido designado director de la Escuela de Cerámica de la Universidad Nacional de Cuyo. La Escuela tomó la característica de escuela/ taller, un formato muy novedoso para la época, que permitía la aplicación inmediata de los conocimientos y resultados académicos.

Colette comenzó a realizar sus primeras piezas únicas de cerámica, y en poco tiempo decidió sistematizar la producción. Hacia 1953 produjo las primeras piezas de vajilla en gres, material también conocido como “porcelana roja” por sus propiedades de resistencia y pureza, que ella misma extrajo de la cordillera mendocina. Esto le permitió tener control del producto a lo largo de toda la cadena de valor, de la materia prima a la pieza final. Entre 1960 y 1965, luego de separarse de Jannello, Boccara invirtió todo su capital en la empresa. Con el aporte de socios, logró ampliar las instalaciones y adquirir maquinarias para establecerse como Colbo Gres Cerámico SCA.

En 1967, su juego de vajilla caracterizado por una fuerte y coherente línea formal alcanzó el reconocimiento a su calidad con la Etiqueta Roja de Buen Diseño del CIDI.

En los ’70, Colbo logró el mejor desempeño de su historia. De la mano de Matías, la fábrica mejoró notablemente su eficiencia y productividad, avanzó en el desarrollo de nuevas líneas y estableció una presencia a nivel nacional e internacional.

Se incorporó la producción de vajillas decoradas con serigrafías vitrificables de artistas como Libero Badii o Bruno Jannello (hijo de Colette), para darle valor agregado y personalidad.

A principios de los ’80, una trama de circunstancias asociadas a la realidad económico-política del país y a la realidad personal de Colette concluyeron con el cierre de la fábrica. Se interrumpió así la historia de uno de los contados casos de empresas dirigidas por el diseño en la Argentina. Con el proyecto de recuperación patrimonial realizado por Fundación del

Interior en la conformación de Guón! –una colección de diseño mendocino–, el equipo interdisciplinario de esta institución propuso recuperar la experiencia productiva para dar continuidad a estas piezas de alto valor intrínseco.

Desde 2007, Matías junto a Endrizzi y Ponce realizan en Colbo una apuesta por la innovación. Apoyados en nuevas tecnologías, lograron dar continuidad a la herencia moderna y dar respuesta a la demanda de vajilla gourmet planteada por el desarrollo gastronómico-turístico del país. La nueva fábrica está ubicada en San Rafael, al sur de la provincia de Mendoza, hacia donde se transporta el gres rojo, que es extraído de la precordillera. El material base es el mismo que el de las primeras facturas en los ’50: en aquella época se combinaba el gres con esmalte blanco; en la actualidad, las terminaciones superficiales incluyen variedad de colores en los esmaltes, como amarillo, verde y turquesa.

La apuesta se materializa hoy en una serie de piezas de varios colores (que incluyen turquesa, amarillo y verde), que juegan con formas triangulares, en las que el diseño resuelve con inteligencia y belleza problemas propios del material y la técnica de producción, privilegiando la funcionalidad.

“Gracias al avance tecnológico, se logró aumentar la pureza geométrica y realizar un juego de espesores que sólo se consigue con el uso de prensas neumáticas en la fabricación. Este proceso industrial permite una producción de alto rendimiento: por lo general la cerámica se realiza con moldes por colada; en este caso, las piezas se ejecutan con moldes y prensado”, suma Quiroga.

Tal como ocurre con Jannello Editora, que comercializa en Tiendamalba la silla W, Colbo trabaja junto con la Fundación del Interior para la custodia de las piezas patrimoniales, y propone una actualización comercial que ayuda a generar puestos de trabajo, reactivar la herencia material y continuar con el proyecto de investigación y desarrollo en diseño.

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