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Sábado, 7 de febrero de 2004

Muchos en uno

Café, bazar, mueblería, tienda, espacio de diseño: los multiespacios son una tendencia ya impuesta que materializa la idea del look total, que abarque todos los aspectos de la vida.

 Por Luján Cambariere


Como tantas veces en nuestro país, los multiespacios son una buena idea que llegó de afuera –de Londres, de Milán– y tuvo distintas reinterpretaciones en esta ciudad. Tendencia que abraza tanto el diseño del hábitat como el de los espacios comerciales. Es que hoy donde se come, se duerme, se recibe y se trabaja. Y donde se almuerza o se toma un trago, se consume diseño.
Así, la estrategia de aunar usos múltiples, fusionando generalmente moda, gastronomía con muebles y objetos, tiene causas diversas. La primera y obvia es la de potenciar o generar varios negocios en uno: bar, venta de artículos de bazar, muebles u objetos, galería de arte y restaurante. También hay quienes hablan de transmitir un concepto integral. Algo así como dime qué comes y te diré qué lámpara o mesita de luz escoges. Lo que algunos denominan el total look, una corriente que tiene referentes internacionales (Kenzo, Donna Karam, Armani), locales donde todo lo expuesto responde a un mismo concepto y sobre todo a una estética compartida. Y donde todo, desde la ambientación del lugar, pasando por los pocillos donde se sirve el café o el té verde (que es el té más design) a la indumentaria del personal, se puede comprar.

Pilola en Palermo
Aunque a su mentora, la decoradora Susana Villaverde, no le guste mucho el término multiespacio, su local es quizás el más acabado ejemplo del concepto internacional de megalocal con oferta gastronómica y de diseño. Cuatrocientos cincuenta metros cuadrados divididos en sectores bien delimitados. En la planta baja fusiona el café y la tienda con objetos de bazar. En el primer piso, la venta de muebles, alfombras, lámparas, ropa de cama y su estudio de diseño.
“Hacía mucho tiempo que tenía ganas de concentrar todo mi trabajo en un mismo lugar. Mi estudio y también los diseños propios que solía hacer por encargo –desde muebles, pasando por alfombras, vajilla y lámparas– o para mis ambientaciones. Además, cada vez que viajaba y disfrutaba de esos lugares en Roma o Milán, me volvían las ganas de hacer lo propio acá. Por eso me gusta llamarlo ‘Showroom de deco y Pilola Café’. Este espacio me da la posibilidad de ofrecer al cliente el servicio de un asesoramiento integral en decoración en un ambiente distendido y relajado donde se viva el diseño a cada paso.”
Para eso, Villaverde recicló un lugar que fue sucesivamente, como muchos otros casos en Palermo, taller mecánico, imprenta y taller de ropa de camping, en un amplio espacio donde jugó con algunos elementos clave. Cemento en piso y paredes, madera, agua (mediante una raja en el piso que señala la dirección a la tienda y se llena a través de una seguidilla de viguetas premoldeadas) y fuego que da la bienvenida mediante una amplia chimenea.
“El bar está concesionado. Le di mil vueltas al plano para que conviviera a la perfección con la tienda, se potenciaran, pero a la vez pudieran funcionar por separado –explica y continúa–, porque la idea es que la gente que llega a Pilola se lo tome como todo un paseo donde pueda disfrutar y descubrir un producto original, sofisticado y personal que no encuentra en otros lados”, señala.
Vajilla de cerámica de texturas y colores exquisitos y variados, alfombras de hilos de lycra, muebles que combinan madera enchapada con chapa, cemento o mármol, es alguna de la oferta del lugar. “Un ambiente con una atmósfera única y relajada aun en plena ciudad, es parte de la apuesta”, agrega Villaverde. Por eso en un futuro cercano, Pilola promete sumar florería y bombonería. “Sueño con incorporar cada vez más cosas que revelen un estilo de vida”, remata.

Pueblo Indio en San Telmo
Surge como un deco-bar que se desprende de otro local exclusivamente de diseño que ostentan sus dueños, Rubén Millán y Silvana Pazos, a dos cuadras. En Pueblo Indio la propuesta se centra en diseños de nuestra tierra. “Vendíamos objetos y utilitarios únicos hechos a mano basados en reinterpretaciones de diseños indígenas y latinoamericanos. Sumamos un socio y surgió la posibilidad de abrir otro espacio donde hacer un mix de dos actividades que se complementan a la perfección. Acá, además del turismo, tenemos mucha clientela local, gente que trabaja en las oficinas de la zona, que además de almorzar consume los objetos que están en exposición ya sea para regalos personales o empresariales”, detalla Pazos. Así, para ellos, la ecuación de aunar gastronomía y tienda de diseño es siempre positiva porque genera un doble tránsito.
“El que viene por el café, detecta los objetos y a la inversa. Entonces la propuesta cierra”, suma Pazos.

La Búsqueda en el microcentro
La premisa de su creador, el arquitecto Damián Revelli, es que si te gusta algo, te lo llevás. “Siempre me apasionó el mundo de los objetos. Fue así como hace dos años armé un grupo de diseño con la idea de ser el eje comercializador. Al poco tiempo vi que no iba para ese lado y surgió la idea del café y tienda de diseño por una cuestión, en principio, puramente económica. Un multiespacio lo amortizás ‘multiveces’”, detalla.
Su propuesta gastronómica (distintos platos del día, fondue y snacks) llega en modernos platos cuadrados. El sector tienda ofrece muebles, objetos y accesorios variados –productos en vidrio de Claudia Spinali y Fernando Tripiciano, cuencos y tapices de Gabriela Licenblant y Gabriela Valdevit y la joyería contemporánea de Cristina Aragonés, entre otros– que combinan con la atmósfera del lugar.
Pero Revelli va por más. “Me gusta que el local sea un punto de encuentro de gente en la misma sintonía. Por eso también organizo desde acá ferias de diseño con otros aditamentos, como shows de música en vivo, y ahora estoy armando una gran fiesta urbana en la calle donde todos los locales de la zona salgamos a mostrar lo que tenemos”, cuenta.
¿Desventajas del multiespacio? “Que algunas personas, pocas por suerte, creen que para entrar tienen que consumir algo, cuando todo es absolutamente independiente”.

Pilola: Humboldt 1478, 4772-5662, www.pilola.com
Pueblo Indio: Defensa 702, 4361-6365, [email protected]
La Búsqueda: San Martín 657, 4311-4167, www.labusquedaecip.com.ar

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Pueblo Indio y Pilola, dos ejemplos de espacios únicos con usos múltpiples.
 
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