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Jueves, 24 de noviembre de 2005

DOBLETE DE DUOS EN EL PERSONAL FEST - II

Plastilina Mosh, delirio, humor y desenfado

Desde su aparición en 1997, la dupla mexicana impulsó –junto a Control Machete, Zurdok y Kinky– una avanzada sonora. Ahora preparan un disco de éxitos llamado Greatest Shits. Alejandro Rosso adelanta su visita.

 Por Yumber Vera Rojas

Entre elogio y elogio a su ídolo Roberto Gómez Bolaños, al Diego se le olvidó preguntarle en su extinto programa al creador del Dr. Chapatín: “¿Cómo delira la juventud de su país?”. Difícil consulta para el humorista mexicano. En ese volátil match de tiempo que ofrece la tele local, pulsado por la creatividad de Suar, el invitado sólo tendría tiempo para responder: “Escuche a Plastilina Mosh”. Si bien nos quedaremos con la duda de si Chespirito habría contestado eso, de lo que no hay ninguna duda es que el dúo regiomontano es el desenfreno hecho música. Y es que sólo a ellos –dejemos también la duda abierta para Molotov– se les ocurriría invitar a la estrella, ahora en decadencia, del cine erótico mexicano Lyn May para protagonizar un video (el del corte Mr. P. Mosh).

El programador Alejandro Rosso, quien junto al vocalista Jonaz lleva las riendas de este laboratorio sonoro, alude: “El humor es la columna de nuestros discos. Es como si se tratara de una autoburla. Estamos siempre al filo de la navaja, cometemos errores, invitamos a los discos o a los videos a gente que no tiene nada que ver con la música. Eso es bastante regio, tiene que ver con el lugar del que venimos. En Monterrey, la influencia del mexicanismo no es directa. Allí no existen los nacionalismos, como sí sucede en el sur de México o en la capital”.

En su segunda visita a la Argentina, el binomio presentará su tercer disco, publicado en México en el 2003, titulado Hola Chicuelos. Un trabajo concebido para distanciarse, sin perder su perfil, de sus dos primeras producciones. Reseña Rosso: “La intención era componer y olvidarse de trabajar con terceras personas. Esta experiencia fue bien divertida. Lo importante para nosotros era tomar este disco como un taller de composición. Brincamos los protocolos, ofrecemos humor y desenfado. Y eso se puede percibir. Este álbum tiene más interludios e introducciones y es mucho más largo que el primero. Cuando hicimos Aquamosh, estuvimos girando tres años sin parar. Nos hartamos, estábamos confundidos. Nos habíamos asqueados del negocio. El tema Peligroso pop tiene que ver en parte con eso. Ese corte nace porque Jonaz había escuchado en un taxi una canción que le gustó mucho. Pero cuando investigó de quién era, se dio cuenta de que le pertenecía a Enrique Iglesias. Huimos de toda esa mierda comercial”. No obstante, si su reciente disco establece una ruptura, su obra anterior, Juan Manuel (2000), lanzada por el sello Astralwerks (The Chemical Brothers y Fatboy Slim), lo advenía. “No lo considero un eslabón perdido, aunque es difícil de digerir. Creo que era parte de nuestra evolución. Sabíamos que no iba a vender ni queríamos pactar con las imposiciones del sello.”

Y es que para Plastilina Mosh todavía es muy difícil desprenderse del suceso de Aquamosh (1998), su disco debut, que incluye el hit Niño Bomba (no tiene nada que ver con el tema de los electrónicos locales Intima). Esa conjunción de hip hop, indie pop, lo-fi, lounge y rock experimental, que se amplió con la suma de electrónica, electro y funk, los llevó a mantener símiles con Beck. Recuerda Alejandro: “El primer disco estuvo muy expuesto a esa comparación. Dos de sus productores y su baterista trabajaron con nosotros. No somos fans de él ni nada por el estilo. Es verdad que hay muchos parecidos, pero también hay temas que se distancian”. Desde su aparición en 1997 en la ciudad de Monterrey, la dupla impulsó, junto a Control Machete, Zurdok y Kinky, toda una avanzada sonora que descentralizó la música moderna mexicana. “Esa ruptura con las propuestas del DF no es premeditada. Siento que a veces somos incomprendidos. Nos convertimos en un dúo porque nadie pudo trabajar con nosotros. Recién me di cuenta de que la geografía influye en nuestra música. La cercanía con Houston o Austin tuvo sentido luego de conocer mucha música.” Tras participar con el remix de Suturno en el álbum Mezclas Infames de Babasónicos, Plastilina Mosh prepara un disco de grandes éxitosque llevará por nombre Greatest Shits. Rosso cierra: “No le aguanto la rumba al Jonaz. Yo soy más serio y normal, y él es más radical. Nos gusta experimentar, por eso es que estamos juntos”.

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