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Jueves, 25 de mayo de 2006

TOPOS, EN HOMENAJE A RICKY ESPINOZA

Escupir más Flema

 Por Cristian Vitale

"Topos, salgan de la topera", les solía decir el malogrado Ricky Espinoza a sus camaradas anarconihilistas de Flema, banda emblemática del punk-rock autodestroyer de los ’90. Pero el mayor topo terminó siendo él, que optó por el absoluto de la oscuridad tirándose de un quinto piso –el depto del violero Luigi– el 31 de mayo de 2002, cerca de la salida de Cinco de copas. Ricky, además de miles de incógnitas, dejó una banda huérfana que debatió qué hacer y no tardó en decidirlo: seguir. Los topos menores salieron de la madriguera y ya llevan tres años caminando sobre el legado del corrosivo líder pero, a la vez, buscando una personalidad. "En Flema componía todo él y ahora lo hacemos en conjunto. Topos es una banda horizontal... tiene cosas de punk-rock, cosas hardcore, pero Maxi -guitarrista que ingresó en la última etapa de Flema– aporta otro estilo de escribir. No hay una cabeza sino cinco", lanza Fernando Rossi, bajista histórico de la agrupación nacida en Gerli.

Todo bien, pero cada año vuelven a su amigo para homenajearlo. Desempolvan viejos clásicos como Si yo soy así, Anarquía en la escuela o Surfeando en el Riachuelo, y le agregan canciones menos conocidas de las 150 que Ricky compuso en ocho discos. "Esperamos que salga bien, porque la que hicimos en el 2004 en Cemento fue un caos... terminamos tocando a las 7 de la mañana en un festipunk en el que había 1500 personas. Y el año pasado, con todo el trauma Cromañón, apenas pudimos meter 500 en dos Speed King", desea Rossi sobre la fecha en El Teatro. A diferencia de los anteriores tributos, Topos estrenará dos canciones del próximo disco –Día, tarde y noche– que publicarán en junio: La leyenda maldita y Tiempo. "Van a ser los cortes –informa el bajista–, el primer disco salió a seis meses de disolverse Flema y fue una necesidad de tener material propio para no llevar el cartel toda la vida. Este nos llevó más tiempo, porque muestra en sí la realidad de la banda."

La realidad "en sí" tiene dos explicaciones: una es el estilo del ex Cosa Nostra, Lucio Bonvecchiato, un viejo fan de Flema que debió cargar con la cruz de suplantar a Ricky ("No queríamos a alguien que lo imitara, pero tampoco que cantara con otro tono de voz. Y lo logramos", dice Rossi). Y otra, el viaje de vuelta. "Antes éramos autodestructivos... algunos lo pudimos superar y otros no. Hoy cambió. Yo, por ejemplo, tengo pareja y estoy por tener un hijo. Lo único que no cambia es nuestra sinceridad."

–Cuando nació Topos, el público de Flema tenía ciertos recelos. ¿Sigue pasando lo mismo?

–Más o menos. A parte del público de Flema no le gusta Topos, y hay que aceptarlo. No quiere que hagamos homenajes, ni que saquemos discos. Esto también forma parte de la nueva realidad.

Topos homenajea a Ricky Espinoza este sábado en El Teatro (Lacroze y Alvarez Thomas). A las 20.

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