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Jueves, 14 de enero de 2010

IL POSTINO > VAMPIRE WEEKEND SACó CONTRA

Pura sangre

Los VW siguen resistiendo el hypeo y sacan otro buen disco.

 Por Luis Paz

Dando vuelta la tendencia habitual, los Vampire Weekend vienen a ser algo así como los Onda Vaga de Estados Unidos: jóvenes músicos que tocan bien, se ven mejor, son tenidos en cuenta y bombeados por la prensa y recurren al des-etnocentrismo de la música. El cuarteto universitario de Columbia, autor del hit instantáneo Cape Cod Kwaasa Kwaasa, prefiere los matices africanos a los latinos, y obtuvo de su mezcla de ska, new wave y percusiones afro el condimento necesario para convertirse rápidamente en una de las bandas más novedosas del indie rock actual. Casi dos años después de su debut epónimo, los VW (Vampire Weekend, no Volkswagen) siguen siendo resistentes al hype (bueno, los Volkswagen también) en Contra, el disco que estrenaron el lunes en las bateas británicas y que ya desde el domingo estaba en el cyberespacio.

Los VW están liderados por el ex profesor de lengua inglesa neoyorquino Ezra Koenig (25 pirulos), que acaricia con una voz al filo del pop británico; y controlados por la base rítmica afrotropical del batero Chris Tomson y el bajista Chris Baio. Pero lo que los mantiene unidos y aterciopelados es el aporte del tecladista y guitarrista mitad iraní, mitad estadounidense Rostam Batmanglij (¡de ahí venía lo del vampiro!), un ducho teclista que puede pasar del jazz al pop, del ska a la música clásica, de los riffs mirandescos a la tecla en negra à la UB40.

En Vampire Weekend (2008) no apuntaron a la pista de baile y tampoco aquí, pero la principal diferencia está en que éste es un disco mucho más relajado, con una urgencia controlada y un sonido más logrado. El encanto de Contra debe ser buscado por el lado de la exploración (con intervenciones propias de la música de cámara en Taxi Cab), los paisajes sonoros (White Sky o Diplomat’s Son) y los ratos en los que levantan hacia el garaje (Cousins) o hacen la plancha en el synth pop interracial (Give up the Gun). Y hasta casi homenajean por elevación a Juan Carlos Calabró con el tema de cierre: I Think UR a Contra.

Preocupados por “el colonialismo y la conexión estética entre la cultura dominante y las culturas nativas de lugares como Africa o la India”, fácilmente se podría decir que este vampiro viene a chuparles la sangre a los indios y a los negros para que lo bailen los indies blancos. Y de eso también se trató siempre la globalización.

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