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Jueves, 17 de mayo de 2012

WAYNE HUSSEY, DE THE MISSION

“Dios ya no cree en mí”

Hace un par de décadas, Hussey ya era algo así como el Pipita Higuaín del pop dark inglés: un joven veterano con talento de sobra y ganas de demostrarlo.

 Por Santiago Rial Ungaro

”Aún creo en Dios, pero Dios ya no cree en mí.” Desde el teléfono, la voz de Wayne Hussey repite la frase con la que inauguró su trayectoria con The Mission U.K a principios de 1986, pero con una sutil diferencia: lo que entonces parecía inquietante y metafísico (y que contrastaba con el poderoso sonido de Wasteland, primer tema de God’s Own Medicine, su excelente y recordado álbum debut), ahora se ve coronado por una sonora carcajada de Sir Wayne, que el próximo 26 de mayo tocará en Buenos Aires por... ¿cuarta vez?

“Sí, me acuerdo de que simplemente estaba improvisando en el estudio, creo que había que grabar unas voces y tenía que esperar por algún inconveniente y me salió eso. Me acuerdo de que el ingeniero me preguntó: ¿qué es eso? ¡Es brillante! Y así empezó el disco.” Claro que por entonces Wayne Hussey (y su inseparable ladero el bajista Craig Adams, con quien ya venía tocando en The Sisters of Mercy junto al enigmático Andrew Eldritch), era algo así como el Pipita Higuaín del pop dark inglés: un joven veterano con talento de sobra y ganas de demostrarlo: Wayne ya había estado a principios de los ‘80 de adolescente en Dead or Alive junto a Peter Burns y luego había tenido también una tormentosa pero valiosa experiencia en The Sister of Mercy, en donde parece que el excéntrico Eldritch se puso demasiado celoso de los temazos que traía y que, de no ser por el ego del cantante de Sister of Mercy, tranquilamente podrían haber sido hechos por la banda: “La verdad es que yo en ese entonces pensaba más en tocar la guitarra que en cantar, pero la relación que teníamos era muy buena a nivel profesional: fue una buena época, nos entendíamos artísticamente, pero ni yo ni ninguno de los demás llegamos a tener una relación íntima o de amistad con Andrew. No lo odio, pero la vida es muy corta, ¿no? Y de lo que se trata es de ser felices”.

Con el instinto pop aprendido en Dead or Alive y el imaginario gótico de los Sisters, Wayne y con la excelente base del baterista Simon Hinkler y Craig Adams (que sigue tocando actualmente en The Missión UK y que de tocar nada menos que en The Cult, para quien abrieron su primera gira) The Mission U.K (llamados así porque hay una banda de funk que se llama The Mission y tiene derechos por el nombre) fueron forjando un digna trayectoria, editando 10 discos, varios de ellos producidos por el ex Led Zeppelin John Paul Jones.

Pero a pesar de su habilidad como guitarrista, con su imagen extravagante y glamorosa, Wayne no deja de ser un rockero de los ‘80.

“Disfruté mucho de tocar en Dead or Alive: era muy joven y creo que Burns es una de las personas más naturalmente talentosas de todo el mundo. Pero yo quería tocar en vivo y él no”. Así es como Hussey puso su guitarra de 12 cuerdas (no demasiado usadas en los ‘80) al servicio de The Sister of Mercy: al igual que luego en The Mission, la imagen barroca y oscura del grupo hizo que siempre se lo considerase un grupo “dark”. Pero basta hablar poco más de media hora con él para entender que sólo se trata de un malentendido o, más exactamente, de una cuidad estética: desde sus inicios y más allá de un par de breves paréntesis Hussey y su banda (en la que siguen tocando Adams y Simon Hinkler, también baterista original de la banda) vienen tocando por todo el mundo y ganándose la fama de tener un show en vivo impresionante, algo que, en gran medida, se basa en la calidad de las canciones: el ya mencionado Wasteland, Tower of Strengt, Beyond The Pal, Deliverance y Butterfly on a Wheel seguramente sonara en el Teatro Vorterix: “Bueno, la verdad es que no sé por qué tenemos esa fama, pero sí sé que disfrutamos mucho de los shows. Pero creo que tiene que ver con una comunión con la audiencia: cada uno tiene que hacer su parte. Si falla la audiencia o falla la banda esa comunión no se da”.

Comunión, amor hasta la muerte, sacrilegios, Dios como medicina o como una bala (su último disco, del 2007, se llama God’s A Bullet), las hermanas del perdón... Resulta inevitable pensar en la leyenda que cuenta que Hussey se rebeló ante los deseos de sus padres de ser misionero, de donde proviene justamente el nombre de su banda. ¿Es acaso Wayne un tipo religioso? “Tengo un imaginario religioso, sí”, aclara Wayne, quien empezó a tocar influenciado por Marc Bolan (era eso o el fútbol, comenta este fanático del Liverpool que no sólo se acuerda durante la charla de Mascherano sino también de Ardiles). Pero hace tiempo que no soy una persona religiosa. Sí, es un equilibrio bastante loco el que hay en mi vida entre el rock y esas ideas, pero esta vida de rock es ahora mi religión. No soy una persona que se sienta culpable, eso no es un problema para mí. ¿Será la misión de Wayne Hussey seguir haciendo canciones lindas y tocándolas con The Missión? “Bueno, no sé, la verdad es que no sé cuál es mi misión en la vida. Sí puedo ser honesto con lo que hago, pero lo de la belleza es algo bastante subjetivo. ¿Qué es lo hermoso? ¿Quién lo puede decir? Hay mucha gente que odia a The Misión.” Y es que, al fin de cuentas, Wayne aún cree en nosotros. Ya sería hora de que creyéramos también un poco en él.

* The Mission toca el 26 de mayo a las 21 (las puertas se abren a las 19) en el Teatro Vorterix, Lacroze 3455.

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