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Jueves, 28 de marzo de 2013

VIENE JUAN ATKINS, AñEJO FUNDADOR DEL TECHNO

Las pastillas del abuelo

Este músico de Detroit dice que fue el pionero de la movida antes que Kraftwerk, a la vez que hermano mayor de Derrick May y Kevin Saunderson, papá de Richie Hawtin y, por qué no, el nono de todo el piberío bolichero.

 Por Yumber Vera Rojas

“¿Qué diferencia habría entre ser o no afroamericano? Tampoco sé lo que quiere decir la palabra modernidad, nunca la escuché”, le responde Juan Atkins al NO frente a la pregunta de cuándo el techno se le reveló a manera de epifanía a un chico negro de las villas miseria de Detroit. Su pasión por la ciencia ficción al final devino en la estética del género: los marcianitos y la imaginería espacial que desfilan en festivales porteños dedicados al beat pistero como Creamfields son una consecuencia de ello. Y esa fijación, junto a su rebeldía por el pasado musical de la ciudad, al punto de que llegó afirmar —aunque lo desmintió años después— que estaba más interesado en los robots de la fábrica Ford que en la Motown, se transformaron en el dínamo que lo condujo hacia la beatificación artística. “No puedo realmente poner mis manos en el fuego y decir que Detroit tiene algo mágico para lo musical. Desearía haber sabido la fórmula para que eso sucediera, pero no la encontré”, reconoce.

El productor, músico y dj de 50 años supo que la electrónica era su destino tras escuchar, en 1978, el clásico de Parliament, Flash Light, mucho antes de que Karl Bartos, ex cacique de Kraftwerk, y quien hace apenas unos días puso a la venta su segundo disco solista, Off the Record, le confesara al propio Atkins que había diseñado el techno alemán a la imagen y semejanza de James Brown. “Yo ya estaba haciendo música cuando me enteré de la existencia de Kraftwerk. Es más: creo que lo conocí luego de sacar mi primer sencillo”, afirma el artífice estadounidense desde su estudio, ubicado en la ciudad que también ha sido cuna de los Stooges e incluso del recientemente célebre Sixto Rodriguez. “Si influenciaron mi sonido, quizá lo hicieron de forma subliminal. No fue una decisión consciente diferenciar al techno alemán de lo que me yo encontraba produciendo. Sólo quería crear algo bueno, me apetecía cocinar una propuesta en la que pudiera combinar groove y tecnología.”

Como toda religión, el techno cautivó a una feligresía, levantó santuarios y hasta estableció deidades. Y luego de que Atkins conociera en la secundaria a los igualmente productores, músicos y djs Derrick May y Kevin Saunderson, el triunvirato encarnó la llamada Santísima Trinidad del género: los Belleville Three. No obstante, el artífice del himno No UFO’s toma distancia de la etiqueta. “Quiero dejar algo en claro: yo soy el pionero, el que le enseñó a Kevin y a Derrick prácticamente todo lo que saben. No sé si deberían estar en el mismo punto que yo, en el tiempo y el espacio. La pregunta hoy es quién continuará con mi legado, y creo que hay muchas personas en Detroit que tienen esa capacidad, más allá de Richie Hawtin y Jeff Mills. Me alegra que haya muchos artistas nuevos a los que les interese llevar la bandera del techno. Ya hice demasiadas cosas. Aunque estoy trabajando en un nuevo álbum, no es tan fácil para mí lanzarlo, y dar vuelta a la página. Lo quiero hacer bien. Por eso no siento ningún apuro por terminarlo.”

Si bien su más reciente disco, el en vivo The Berlin Sessions, data de 2005, y su última producción de estudio, el sencillo Update, fue lanzada en 2002, el también autor de los laboratorios sonoros Cybotron y Model 600, amén de referente del electro, se mantiene en actividad no sólo detrás de las bandejas sino atento al desarrollo de la electrónica. “Lo más importante que le pasó a la escena ha sido la evolución del jungle hacia el drum and bass, y más tarde al dubstep. Hice algunos proyectos y colaboraciones en esos ámbitos, al punto de que mi próximo material se encaminará hacia ese lado.”

A pesar de los ciclos revivalistas que experimentó el techno, el padrino del estilo, quien debutará mañana en el dancefloor porteño, confía en el progreso de su creación. “El techno es sinónimo de tecnología, y ésta no va a parar. Lo podés llamar como quieras, irá cambiando de nombre, pero al final del día seguirá ahí. La ciencia ayudó a crear condiciones para el artista, y ésa, me parece, fue la causa para que la mayoría quiera ser dj. Sin embargo, no todo el mundo tiene la capacidad de hacer bailar.”

* Juan Atkins tocará el viernes 29 en Bahrein (Lavalle 345). A las 23.

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