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Jueves, 13 de junio de 2013

SANGRE FRESCA PARA BRASIL 2014

¡Poné a los pibes!

Neymar, Balotelli, Götze, Isco, Kagawa, Bale y James Rodríguez, promesas Sub-24 para el futuro mundialista.

 Por Javier Aguirre

Neymar. Si alguien puede soñar con manotearle el trono a Messi es el frontman de Nike: 21 años, delantero liviano, hace goles, no amarretea lujos nunca, da pases hasta con la espalda y está zarpado en habilidoso, al filo de lo gozador. Paulista, brasileñamente simpático y con cresta más que fotogénica, acaba de pasar –por 57 millones de euros libres de crisis financiera española– del Santos brasileño, donde ya ganó seis títulos, al Barcelona, convenientemente, una temporada antes del Mundial. Y no fue el único contrato: tan pronto como pisó Cataluña, abrochó con Doyen Group, la empresa que maneja los derechos de imagen de... David Beckham. ¡Crackinho!

Mario Balotelli. Morocho, grandote, 22 años, hijo de ghaneses, pero palermitano (no, de acá no, de la ciudad de la isla de Sicilia), el 9 del seleccionado italiano es el gran street-fighting man de su generación. Lo recordarás de las noticias-escándalo que lo vinculaban con partuzas, peleas, Ferraris, noche y drogas, pero sería más justo identificar a este pibe afro-tano por lo que juega: potente, hábil, muy preciso para definir (lleva 70 goles), camorrero y encima cancherísimo, ya que festeja cada gol con tal onda desafiante que hace quedar a Cristiano Ronaldo como tibio y diplomático. Debutó en el Inter a los 16, pasó al Manchester City y este semestre volvió a Milán, pero... firmó con el AC Milan: una “traición” que lo pone aun más en el centro de la escena bardera del calcio. ¡Rockstar!

Mario Götze. Una de las tantas razones para tenerle miedo a Alemania (a su selección) es este 10 de aspecto endeble y 22 años que en la previa de la final de la Champions League logró el máximo pico de hype, en términos teutones, al anunciarse que por 37 millones de euros pasaba de uno de los finalistas, Borussia Dortmund, al otro, Bayern Munich. Cultor de la gambeta sobria y austera, gran pasador, experto en asistencias, aparece siempre para definir, llega al fondo cuando encara, y –dato clave en un jugador así– no es lagunero, ya que ostenta niveles de concentración testeados bajo las estrictas normas IRAM del mediocampista alemán. ¡Fija!

Isco. Alias ibérico del español Francisco Alarcón, 21 años, joven talento del Málaga: un 10 diestro con gol, muy habilidoso, tirador de sombreros y casi calesitero (¿se dirá calesitero en España?, ¿tiovivero?, ¿carruselero?). Lidera el movimiento de renovación y cambio del campeón del mundo y es candidato a darles aire a los ya cascoteados veteranos armadores de juego españoles, como Xavi o Iniesta. Fue clave para la llegada hasta cuartos de final de la Champions del Málaga, cuya camiseta a franjas verticales albicelestes toca de cerca a los hinchas de Racing, de Atlético Tucumán y de la Selección Argentina. ¡Potrero!

Shinji Kagawa. Polifuncional japonés, lo que sería un elogio si fuera un artículo de electrónica, pero que, en fútbol, define a un volante de 24 años que hace de todo: va, viene, juega por el medio y los laterales, mete pases en cortada, la pisa, llega al gol y lidera su selección, la primera en clasificarse para el Mundial 2014 jugando a la pelota (Brasil lo hizo por ser organizador). A no creer que la presencia de un jugador japonés en el próspero Borussia Dortmund o en el Manchester United, su actual club, sólo se debe a la avidez por vender derechos de TV y camisetas en el siempre paganini mercado nipón: “Kaga” ya lleva 35 goles en Europa. Y, sí, su apellido garantiza alardes de hilaridad escatológica. ¡Hifi!

Gareth Bale. Real Madrid coqueteó con él, tiene 23 años y debutó a los 16: volante izquierdo del Tottenham Hotspur inglés, zurdo, alto, flaco, gran asistidor, tirador de lujos, gambeteador para adelante y alto lanzador. Y la mueve, también, a nivel marketing: inició trámites para patentar su festejo de gol –forma un corazón con los dedos índices y pulgares de ambas manos– para usarlo de logo en su marca de indumentaria. Su único obstáculo para romperla en Brasil 2014 es que nació en Gales, la selección más outlet y loser del Imperio Británico, que está cuarta en su zona y para clasificar tiene que descontarle diez puntos a Croacia (véase “Maldición de Ryan Giggs”, otro galés winner en Inglaterra, con 35 títulos con el Manchester United y nunca un Mundial). ¡Premier!

James Rodríguez. Volante ofensivo colombiano que con sólo 21 años ya logró el milagro de ser campeón con Banfield, meter 32 goles en el Porto portugués y pasar al Mónaco, de una de las ligas europeas (la de Francia) más sueltas de billetera. Zurdo, espigado, gran pasador en profundidad, con su pegada de afuera del área se ganó el lugar en la “selección Colombia” de José Pekerman. Forma parte de la curiosa tradición de juveniles colombianos que hacen inferiores en clubes argentinos y pasan directo a Europa, fenómeno inaugurado hace un lustro por Radamel Falcao y seguido por Eder Alvarez Balanta, el feroz 2 bogotano de River, y por Santiago Montoya, el escurridizo 10 de All Boys nativo de Medellín. ¡Sabrosón!

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