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Jueves, 15 de agosto de 2013

LA “MúSICA PARALELA” DE ALAN COURTIS

Heavy mental

El genial artista sonoro participó de un notable ciclo experimental y celebró haber tocado 20 años sin preocuparse por el mainstream.

 Por Santiago Rial Ungaro

“Es la energía mental emanada y transformada por el organismo humano en los fenómenos paranormales, como los de videncia o telekinesis”, explica Alan Courtis sobre el nombre de su nuevo proyecto musical: Telergia, un trío integrado por el bajista Alejandro Leonelli (Honduras Libre Grupo) y el baterista Mateo Aguilar (Morbo & Mambo), con los que tocó hace unos días en los Conciertos de Música Paralela, un nuevo espacio dedicado a la mejor música experimental local. “Apelamos a la Telergia porque no tenemos temas, así que tuvimos que apelar a esa energía”, dice este artista que siempre está en la búsqueda de nuevas técnicas para que el arte de combinar los sonidos recupere su capacidad de asombrar.

Ante una sala pequeña pero colmada, Courtis tocó con esta banda de free rock, aunque su performance con Telergia fue sólo una parte: enfundado en una remera con el logo de (la sociedad de artes experimentales sueca) Fylkingen, abrió con una instalación sonora, usando una computadora, un delay a cinta hecho con un casete, un juego de llaves, unas rejas de heladera, unos micrófonos de contacto y un violín “Bo Diddley” (es decir, de una cuerda). Hizo algo similar a lo que hiciera hace un par de meses en Estocolmo, durante su última gira europea: “Me gusta mezclar sonidos digitales y analógicos, y aunque siempre preparo algo específico para cada show, me pareció interesante hacer algo parecido a lo de Fylkingen. Igual, las rejas de heladera las encontré en un galpón de acá”.

Fundada en Estocolmo, Suecia, en 1933, Fylkingen es una de las más antiguas sociedades dedicadas a las artes y a la música experimental, por donde pasaron John Cage, La Monte Young, Antonin Artaud, Pierre Boulez y Stockhausen, entre otros. Y Alan Courtis, claro. Salvando las distancias, que se abra un espacio para artistas como Honduras Libre Grupo, Uno X Uno o el propio Courtis es una muy buena noticia que invita a fantasear con lo que podría pasar si un espacio de este tipo tiene cierta continuidad, al menos mensual. Courtis: “Si ves el programa acá ya hay tres generaciones de músicos que están sosteniendo una obra. El decano en este ciclo es Carlos Alonso (Uno X Uno), del que se conoce más su trabajo de los ‘80, pero que ya venía tocando desde los ‘60 con Los Brujos, una banda surf que permanece inédita y creo que es hora de rescatar. De Honduras me parece muy valioso que sea una banda que en cada disco y en cada show va mutando y buscando un sonido nuevo. Ellos empezaron estos conciertos de ‘música paralela’ en 2009 y son ellos los que los siguen promoviendo”, celebra.

Y reflexiona: “Es curiosa esa paradoja de que el rock de masas al fin de cuentas después ni siquiera puede ejercer esa condición porque termina ‘encerrado en su mansión’. Las bandas que más gente llevan casi no tocan, están confinadas a una suerte de autismo de tocar una vez al año o hacer un disco cada cuatro. ¿Qué producción musical es ésa? A mí, no tener shows masivos después de veinte años de trabajo no me parece un problema. Al contrario: me parece que está bueno”.

* Los Conciertos de Música Paralela continuarán con la presentación de Honduras Libre Grupo el viernes 6 de septiembre en el Centro Cultural de la Cooperación, Corrientes 1543.

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