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Viernes, 8 de noviembre de 2013

GUACHASS Y EL MONTEVIDEO QUE NADIE TE CUENTA

Resaca celeste

Una banda punk-stoner uruguaya hace covers de The Stooges arriba de las mesas de los bares. Subí que hay lugar.

 Por Juan Barberis

En plan turismo, Montevideo resulta práctico e irresistible: buenos bares, paseos, librerías y una distribución que siempre parece abrirse hacia el Río de la Plata. Para Guachass, en cambio, la percepción de su ciudad natal parece tan conflictiva como un almuerzo de domingo con familia y resaca. “Montevideo me traiciona y no me puedo resistir a él”, repiten en Paladar negro, su flamante segundo disco, con un hastío tan palpable que se torna comprensible. “La relación es de amor y odio –avisa la guitarrista Mariana Gascue–. Es una ciudad hermosa y ofrece cosas que no cambiaríamos por nada, pero tiene ese lado de país chico que no te permite levantar vuelo...”

Por eso, desde su formación en 2004, Guachass siempre buscó comer kilómetros con voracidad animal. Al ritmo del pulso punk-rockero inicial cantado en inglés que volcaban en Guachass, su álbum debut lanzado en 2008, la banda hizo base en Buenos Aires y consolidó una hermandad con Los Natas, lazo que terminaría siendo definitivo para su consolidación. “Es una banda que escuchamos desde guachos, para nosotros son un referente primario, y haber trabajado juntos y compartido escenario tantas veces fue un sueño hecho realidad”, confirma el baterista Federico Molinari. El vínculo con la extinta banda stoner no sólo les posibilitó llegar al sello Oui Oui Records y grabar aquel disco debut (que produjo Sergio Chotsourian, guitarrista de Los Natas). También les facilitó la grabación en forma analógica de Paladar negro, álbum que los aleja del punk-rock catártico y los encuentra abrazando la oscuridad stoner y el blues-rock a partir de riffs oxidados y del corazón roto de la cantante Camila Jettar, una fiera de voz cansina que ahora se vuelca de lleno al castellano. “Viéndolo en perspectiva, el cambio nació cuando dejamos de escuchar tantas bandas en inglés y empezamos a consumir artistas regionales que cantan en nuestro idioma”, analiza la vocalista, y remarca el desafío: “Ya no es que suene bien y nada más, ahora tenés que decir algo que valga la pena ser dicho y cuidarte de la exposición que implica escribir letras que la mayoría de las veces hablan de tu vida íntima”.

Cruzados por autores como Horacio Quiroga, Eduardo Mateo, Mario Levrero, Juana de Ibarbourou y el mismísimo Pappo (“son referencias de libertad y rebeldía, sin más doctrinas y religiones que la vida misma”, definen), Guachass fuerza fronteras e intenta disipar la claustrofobia de vivir en Montevideo. En esa dirección explican su tour-bautismo por Europa. “Tocar en el bar White Trash de Berlín fue uno de los picos de la gira”, se entusiasma Molinari. “El lugar explotaba. Hicimos una versión de I Wanna Be your Dog, de los Stooges, con gente cantando y bailando arriba de las mesas. Cuando terminamos, se nos acercó un supuesto manager con botas de serpiente y nos dijo que estaba interesado en Guachass. Nunca más nos contactamos, pero nos gustaron mucho sus botas.”

* Guachass presenta Paladar negro junto a Pilotos y Travesti el sábado 9 en Nuevo Matienzo, Pringles 1249, a las 23.30.

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