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Jueves, 23 de enero de 2014

PONT LEZICA Y MARIANO SANTOS SOBRE EL CASO GUETTA

“¿Cómo no tenía cinco pendrives más a mano?”

El pinchadiscos pionero y el jovencísimo DJ de los boliches de moda opinan sobre el episodio del astro francés en Brasil. Aún no se sabe si le falló el pendrive, el iPhone o qué.

 Por Facundo Enrique Soler

La vieja pero interminable polémica en torno al oficio de DJ se volvió a encender la semana pasada, con noticias llegadas de Brasil: David Guetta, el disc jockey más famoso del mundo, estaba en medio de un set ante una multitud y cortó su música durante veinte minutos, justo cuando sonaba Love is Gone, su hit más hit entre todos sus hits. Los rumores se dividían en dos corrientes: la primera detallaba que se encontraba pasando música con un pendrive y éste falló; la otra era igual, pero en vez de un dispositivo de almacenamiento ponía un iPhone como responsable del error.

Lo que realmente sucedió todavía no fue aclarado por voces oficiales. Sin embargo, los hechos levantan nuevamente el drama popularizado por Pappo y DJ Deró, cuando discutieron en Sábado Bus: ¿Pasar música es tocar? Y además, ¿cuáles son los límites en los equipos empleados a la hora de pasar música? Para despejar las dudas, el NO acudió a DJs profesionales: el pionero en estas tierras, Alejandro Pont Lezica; y Mariano Santos, la joven promesa que pincha en los boliches más populosos de Buenos Aires.

Pont Lezica es una palabra autorizada en términos de pinchar discos: comenzó en la Argentina a principios de los ‘70, cuando ni siquiera existía el rubro. Y cuatro décadas más tarde sigue al pie del cañón pasando música en vinilo. “La gran deuda que hay con los DJs es que nunca nos reconocieron como difusores de música. La gente que se acerca a un boliche a bailar, ahora y antes, vuelve a la casa con información nueva.” El único punto negativo que encuentra en el escándalo alrededor del DJ francés es que, si verdaderamente su pendrive falló en medio de un set, debería haber estado preparado con otro formato para pasar música ante una eventualidad. Aunque siempre está la duda: “Quizá falló el sonido o se cortó la luz, eso no es su culpa”, opina, además de aclarar que para él Guetta es un músico, ya que produce, graba y reproduce sus propias canciones.

La cara adolescente de Mariano Santos se hizo famosa en Animales sueltos, el popular programa de medianoche que Alejandro Fantino conduce en la pantalla de América. El pibe de tan sólo 18 años aparecía a un costado del decorado frente a una imponente bandeja, y con una sonrisa se ponía a mezclar pistas para que los invitados de la noche bailaran. Su mezcla entre temas dance y pop mainstream lo tiene actualmente pinchando en Crobar, Mandarine Park y Terrazas del Este, de los boliches más famosos de Buenos Aires. La técnica que emplea para mezclar no difiere mucho de la de Guetta: “Prefiero tocar con mi pendrive y una bandeja Pioneer 2000, ese sería mi set up ideal”, aclara. “Lo que le pasó a Guetta es un error y lo puede cometer cualquiera. Lo que no entiendo es cómo siendo uno de los más importantes del mundo no tenía cinco pendrives más a mano a modo de back up.” La precaución que toma Mariano a la hora de encarar un set es siempre tener algunos dispositivos de almacenamiento aparte y un disco duro con toda la música que puede llegar a mezclar.

“Cuando se corta la música, la gente deja de bailar y lo primero que hace es mirar al DJ para ver qué pasó. Quizás es un problema ajeno, pero la culpa recae en él. En ese sentido, Guetta estuvo bastante bien: se paró y empezó a arengar al público para que siga bailando. Ahí te das cuenta de que, dentro de la música electrónica, es más rockstar que DJ.”

El constante ida y vuelta en torno a la figura del DJ es eterno, aunque de alguna manera la cuestión se inclina para los que manipulan bandejas. Hace casi una década y media, el boludeo a la escena electrónica estallaba entre el cruce Pappo/Deró y el ninguneo con mirada graciosa al hito televisivo Much Dance: Aldo Haydar y la falsa Madonna bailando en un estudio a oscuras un martes por la tarde. El tema es que con el estallido de las raves como fiestas definitivas, el espacio electrónico ocupó la escena rockera: ya no son masas las que acuden a un estadio a ver una banda de guitarras (salvo excepciones como las de La Renga o Indio Solari), ofertas como las de Creamfields son las que cortan tickets de verdad. Tipos como David Guetta antes eran vistos como freaks amigables que sacaban un sonido inescuchable para unas docenas de personas y ahora son auténticos rockstars con jets privados, groupies y discos de platino.

¿El oficio del DJ es tocar? Después de ver lo que un set genera en los que acuden a presenciarlo, da la sensación de que sí, un DJ es un artista que manipula sonidos para generar locomoción en la gente que está abajo del escenario, y un productor es un músico que graba canciones para después reproducirlas. La polémica por el error de David Guetta se puede comparar con una banda que desafina o que se equivoca de nota o que rompe una cuerda de guitarra y no tiene con qué reemplazarla... A cualquiera le puede pasar.

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