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Jueves, 30 de octubre de 2014

POST CROMAñóN #5:

Matías Westerkamp

 Por Luis Paz

¿Estuviste en ese recital o conocés a alguien que haya estado?

–Nunca vi a Callejeros en vivo, pero casualmente ese día un amigo me invitó. Por cuestiones azarosas, finalmente no pude ir, pero tengo muchos amigos que estuvieron.

¿Qué sentiste al ver las imágenes?

–En un primer momento, perplejidad y dolor, acrecentados por el tratamiento de la mayoría de los medios, como siempre armando una teatralización de la muerte con música incidental, buscando un puntito de rating mostrando un cadáver o con las cámaras bebiendo las lágrimas de familiares. Con el correr de los días, fue mirarme/nos hacia adentro como parte de la cultura rock y reflexionar sobre hasta qué punto había inocencia e impericia o si también había un tirarnos abajo. Estas dos sensaciones de alguna forma las traslucimos en los títulos de nuestros discos Nuestra negligencia resulta sospechosa (2007) y En el letargo de los pensados (2010).

¿De qué manera creés que afectó el trabajo de los músicos del under?

–Primeramente en un sentido humano, sensible. Y posteriormente en un sentido práctico, ya que cambió el circuito para tocar. Como dice Susan Sontag: “Las limitaciones son causa de inspiración”. Así que tuvimos que arreglárnoslas para chequear los lugares donde tocamos, y en algunos casos, crear y ayudar a acondicionar nuevos.

¿Considerás que lo que pasó originó alguna consecuencia positiva?

–Como siempre, se benefició al pez grande y los más chicos quedamos en Pampa y la vía, tanto dueños de lugares como músicos. “Consecuencia” tampoco es una palabra de mi agrado; más bien diría que Cromañón tuvo (y tiene) efectos diversos, entre los cuales, en algunos casos, hubo algunos positivos.

¿Algo para agregar?

–Un pedazo de un texto que me resuena: “El sentimiento de la culpa, de la obligación personal, para volver a tomar el curso de nuestras investigaciones, ha tenido su origen, como hemos visto, en la más antigua y originaria relación personal que existe, en la relación entre compradores y vendedores, acreedores y deudores”. Nietzsche, La genealogía de la moral.

Guitarrista y compositor de La Condena de Caín, banda con la que en el post Cromañón grabó un EP y tres discos, y dio más de 200 shows. El jueves 30 tocan en Niceto Club, Niceto Vega 5510. A las 21.

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Imagen: Cecilia Salas
 
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