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Jueves, 20 de agosto de 2015

WARPAINT LIBERA SU SEXYDELIA EN BUENOS AIRES

“No nos parecemos a nuestros contemporáneos”

“Las otras bandas suenan diez años más jóvenes”, dice la bajista de este combo femenino, extrovertido, flashero y chamánico, de este aquelarre indie que es sensación en Los Angeles y se expande con su empeño y magia.

por Yumber Vera Rojas

Por si alguien aún tenía la impresión de que las integrantes de Warpaint parecían unas “tristes Darias” (por la joven misántropa de MTV), el single Disco/Very saldó cualquier duda acerca de la extroversión del grupo. “Tengo una amiga con una melodía que te va a matar, ¡ella te comerá vivo!”, despacha el agresivo track siete de su segundo álbum, titulado igual que el cuarteto, y cuyo video, que se enlaza con el del tema Keep It Health (grabado el mismo día), muestra a Emily, Theresa, Stella y Jenny provocando a la cámara, custodiadas por un patinador sagrado, como si se tratara de raperas pasadas por el tamiz del erotismo. “Es una balada hip hop”, describe la bajista del conjunto angelino, Jenny Lee Lindberg. “Queríamos divertirnos, que fuera una fiesta. A pesar de que parece profunda y oscura, su letra parte de un lugar inocente: somos nosotras contra el mundo. Si bien al principio no fue consciente, se transformó en una oda al grupo y a lo poderosa y especial que es nuestra relación, sobre todo cuando la pasamos bien juntas.”

Esa diversión casi lasciva se refleja especialmente en sus shows, a tal instancia que despertó el morbo del indie, donde Warpaint pasó de ser un grupo de “emo hechiceras”, como se le consideró en sus comienzos, a uno de “majestades satánicas”, etiqueta que recibió en el Reino Unido. Aunque también llegaron a llamarla “banda para juntarse a zapar”, quizás el más hereje de sus adjetivos. No obstante, contrariamente al empeño por convertirlas en pupilas de Jessica Lange en la tercera temporada de la serie American Horror Story, las componentes del cuarteto son en su esencia entes chamánicos que, a partir de las influencias y del empirismo, llevaron la psicodelia a otro nivel. Lo que demostrarán en su debut en la capital argentina, de la mano de Converse Rubber Tracks. “Ya estuvimos en Sudamérica, pero no tocamos en Buenos Aires”, explica Lindberg. “Así que tenemos muchas expectativas no sólo con el show, sino con la ciudad y su gente. Esperamos poder hacer muchos amigos.”

Así que las actuales reinas del indie llegan a esta orilla del Río de la Plata no sólo en el mejor momento de su carrera, sino tras bajar la polémica en la que se vieron envueltas después de criticar a Beyoncé y a Rihanna por sexualizar sus carreras. “El periodismo debería ser decente, al igual que el artista”, apunta Lindberg. “No leo los comentarios que hacen sobre nosotras porque no hay nada que impida que cambie lo que hicimos. Si bien no quiero captar la atención, indefectiblemente lo hago un poco debido a que soy humana. Sólo deseamos hacer nuestro arte.”

El asalto porteño de Warpaint sucede también mientras el cuarteto hace un boceto de su tercer álbum, que ya tiene en los singles No Way Out y Riot (I’ll Start Believing), lanzados en marzo, dos candidatos para su próximo repertorio. “No Way Out la tocamos en vivo desde hace mucho tiempo, pero nunca la grabamos. Sin embargo, aunque tenemos un montón de canciones, preferimos la frescura a invocar el pasado. Eso es lo que nos motiva a mantenernos interesadas e inspiradas.”

Apenas apareció en las bateas en enero del año pasado, el último disco de la banda, luego del suceso que provocó el primero, The Fool (2010), comprobó que Warpaint está un paso más adelante que el resto de los artistas de su generación. “No nos parecemos a nuestros contemporáneos”, afirma la bajista, quien le adelantó al NO, vía telefónica, que en su tercer trabajo pretenden capturar la energía de sus recitales: “Es que suenan diez años más jóvenes que nosotras”.

A pesar de que una de las peculiaridades de la agrupación es que sus integrantes se conocen desde antes de la creación del proyecto, desde el Día de San Valentín de 2004, lo que estableció un punto de inflexión en su propuesta fue la incorporación en 2009 de la baterista australiana Stella Mozgawa, quien reemplazó a la actriz y modelo Shannyn Sossamon, hermana de Lindberg. “Luego de que Stella lo cambiara todo al entrar en el grupo, creo que Warpaint, con más sensatez y menos experimentación con respecto a otras épocas, ahora expresa lo que realmente somos.”

Por eso al grupo no se le ocurrió mejor manera de tributar este momento de confianza y redención que titulando su más reciente de forma homónima. “Lo sentimos como si fuera nuestro primer álbum, quizá porque es el primero que hicimos desde cero con Stella”, apunta la artista originaria de Nevada sobre este trabajo grabado en una casa alquilada en el parque nacional Joshua Tree, en California. “Warpaint es hoy una entidad más fuerte, de la que ya conocemos sus fortalezas y debilidades, y este disco lo supo representar. Pero no se trata de una declaración de principios. Sólo nos pareció copado llamarlo así.”

A diferencia de su antecesor, al que la propia Lindberg considera su disco más fumón, esta secuela producida por Flood (New Order, Depeche Mode, U2, PJ Harvey) es más limpia y despejada. “El segundo disco siempre tiene la particularidad de tener la presión de que sea mejor que el primero. Por lo que estamos contentas de que le fue igual de bien que a The Fool. Estas canciones, que surgieron a través de un proceso libre y abierto, tienen un poco de todo, pero tuvimos que trabajar para conseguirlo.”

¿Cuál fue la clave para que el grupo pudiera subir un peldaño más sin sacrificar su impronta?

–Aparte de que teníamos las canciones listas antes de entrar al estudio, estábamos muy conscientes de que deseábamos crear más espacios para que todas pudiéramos interactuar. Y lo logramos manteniendo la mente abierta. Por eso hay más personas cantando. Aunque siempre estamos insatisfechas, esta vez tratamos que el trabajo fluyera más orgánicamente, sin pensar en un acabado perfecto. Una vez que nos relajamos, las cosas fluyeron.

¿Qué emociones impulsaron las canciones del último disco?

–El amor, los altibajos que uno descubre a partir de la introspección o lo que les pasa a tus amigos... Son muchas las emociones que hay detrás de este disco. Pero la gente bailó con estas canciones, que fue algo que nos emocionó. Y no me refiero a un plan discotequero, sino a que encontró una vuelta sexy en eso. En mi rol de bajista, busco una cadencia sensual, una línea que me estimule. Por lo que en este repertorio hay, sin duda, mayor sensualidad que en The Fool. Además es un trabajo sencillo, así que las emociones están a flor de piel.

Dijeron que los estimulantes no juegan un papel relevante en su proceso de composición, e incluso vos, que sos vegana, preferís escribir música sobria. Los Angeles, como ciudad de residencia y escenario de su cotidianidad, ¿tiene algún peso en sus canciones?

–Así es, la música es una droga en sí misma. Respecto a Los Angeles, a pesar de que es una ciudad que me gusta mucho, no tiene influencia al momento de componer. Al menos en mi caso. Vivo encerrada en mi burbuja haciendo música. Pero como todo el mundo me habla de lo buena que está la escena de acá, me parece que voy a tener que salir a ver qué está pasando.

Considerando que Warpaint empezó como un pasatiempo fundado por un grupo de amigas, ¿cómo es la convivencia en esta época?

–Como primero fuimos amigas, hay mucho amor entre nosotras. Por supuesto que aprendimos un montón durante todos estos años, especialmente en lo que se refiere a relacionarnos sanamente. Es que puede ser difícil estar en una banda con tus mejores amigos. Se necesita trabajo, cuidado, bondad y compasión. Hacer lo que más te gusta con la gente a la que más querés es lo mejor que te puede pasar. Aunque mezclar los negocios con el placer puede ser embriagador.

A partir de su relación con Emily Kokal, cantante y guitarrista de Warpaint, John Frusciante masterizó y mezcló el primer material de la banda, el alucinante EP Exquisite Corpse (2008). Y otro integrante de Red Hot Chili Peppers, en este caso el activo Josh Klinghoffer, estuvo relacionado con el cuarteto, pero como baterista. Al tiempo que entre sus fans se cuentan el fallecido actor Heath Ledger y RZA, de Wu-Tang Clan. Lo que sirvió de espaldarazo para la proyección de la agrupación. “Hacemos lo que más nos encanta y lo llevamos adelante con sumo placer”, argumenta Lindberg, cuyo proyecto musical grabó un cover de Ashes to Ashes, de David Bowie, para un tributo al Duque Blanco llamado We Were So Turned On. “No le prestamos atención, ni ponemos la concentración en otra cosa que no sea llegar al público con nuestras canciones, y que éstas impacten positivamente en los que las escuchan. Sin embargo, recibimos cualquier apreciación que haya sobre lo que hacemos.”

Tu hermana dejó el grupo para desarrollar una carrera como actriz y Theresa Wayman (guitarrista, tecladista y cantante) puso un pie en la banda y otro en la actuación. ¿El resto de las Warpaint también tiene proyectos paralelos?

–Sí, claro. Ahora estoy trabajando en mi disco solista, componiendo para construir un catálogo de temas tan amplio como sea posible. Y está funcionando porque cada uno está escribiendo en su propio estudio, y el proceso es diferente al de otras producciones. Pero la prioridad sigue siendo Warpaint.

¿Por qué te mudaste a Los Angeles?

–Lo hice a los 19 años. Seguí a mi hermana, que ya había comenzado a modelar y a actuar, y coqueteé con eso. Siempre tuve mucha energía, y mi madre me decía: “¿Por qué no probás algo nuevo?”. Y le hice caso. Nunca pensé en tocar el bajo. Fue un experimento, y me fui enamorando de a poco. La pasión y la inspiración que sentí con la composición era algo que no me había pasado hasta entonces.

¿Es cierto que fue The Cure tu inspiración para tocar el bajo?

–Si bien lo primero que aprendí fue un tema de The Cure, no tenía ninguna intención de sonar como ellos. Sólo fue una fuente de inspiración. Lo que sí puedo asegurar es que fue la banda con la que amé por primera vez un disco.

¿Cuál?

–Staring At The Sea: ¡Me sabía las canciones de principio a fin! ¡Hasta que perdí mi virginidad escuchándolo!

Eso es tan zarpado como el documental que está haciendo tu marido, el realizador británico Chris Cunningham (director de videos de Aphex Twin, Björk y Madonna) sobre Warpaint. ¿En qué consistirá?

–La trama no tiene que ver enteramente con nuestro último disco, aunque fue grabado durante ese momento. Supongo que irá por un lado más paradójico, pero mostrando realmente cómo somos. Estoy segura de que será algo muy bello.

* Sábado 22 en Teatro Vorterix, Federico Lacroze 3455. A las 21.

NODRIZAS

Si bien las Warpaint reconocen en The Cure, The Smiths, David Bowie, Tony Allen, Nick Cave, Portishead, Massive Attack y Björk las piezas de su ADN, el éxito que disfrutan estas riot grrrls del indie sirve para que no queden en el olvido algunas antecesoras a las que les pesa tanto la santificación que cuesta sacarlas del altar o del olvido. Justo el debut del grupo angelino coincidió con la reciente reedición de Press Color, el memorable primer disco de la reina francesa de la no wave y del post punk, Lizzy Mercier Descloux. Y esto sucedió pocos meses después de la inclusión de Joan Jett en el Salón de la Fama del Rock and Roll y de la celebración de las cuatro décadas de Your Mamma Won’t Like Me, el álbum en el que Suzi Quatro, la primera bajista de rock que se convirtió en líder de una banda, condimentó su hard rock con funk. No obstante, en 2016 se vienen los 40 años de See The Whirl, ópera prima de Delta 5, y de Beauty and the Beat: segundo álbum de las Go-Go’s, y con el que Los Angeles se rindió ante su primera gran girlband.

NOVICIAS

La Luz: creado en 2012, el cuarteto de Seattle puso a la venta este año su segundo álbum, Weirdo Shrine, en el que ahonda en un surf rock más cerca de la oscuridad y la introspección que de las olas y el sol.

Dum Dum Girls: parida en Los Angeles, la agrupación de noise pop puso a la venta en 2014 su tercer álbum, Too True, en el que se nota la mano de su coproductor, Sune Rose Wagner, de The Raveonettes.

Savages: luego de que su disco debut, Silence Yourself (2013), las trajera a Buenos Aires para el primer Lollapalooza, la banda post punk inglesa, una de las favoritas de Johnny Marr, prepara las canciones de su secuela.

Ex Hex: tras ser parte de Helium, Autoclave y Wild Flag, la cantante y guitarrista Mary Tomony salió al ruedo con su nueva aventura musical: un power trío de punk capaz de convertir a cualquier misógino.

Ibiza Pareo: Ani Castaldi (Rumanians) y Marina La Grasta (Yilet) lanzaron este mes su disco debut, titulado igual que la dupla argentina, en el que el Madchester se tranza en la pista de baile a Hercules and Love Affair.

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