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Domingo, 13 de noviembre de 2016

TERRITORIOS > 2A BIENAL DE ARTE PARA ESCUELAS VICTOR GRIPPO

La frontera que resguarda

Desde 2008, un grupo de docentes organiza en La Cava de Villa Fiorito un proyecto de talleres de arte que se convirtieron en parte de las materias que dictan. Cada año organizan bienales alrededor de un artista contemporáneo. Radar ofrece un recorrido por la 2a Bienal de Arte para Escuelas Víctor Grippo, organizada por el Proyecto Secundario Liliana Maresca, montada en la Escuela de Arte N.º 43 con trabajos de alumnos de varias instituciones del conurbano sur.

 Por Carolina Selicki

Llegar desde el corazón de Capital Federal hasta La Cava de Villa Fiorito en Lomas de Zamora implica combinar dos o tres líneas de colectivos o acortar viaje tren mediante. De edificios encimados y bocinazos constantes o calles cortadas por extensión de la red de subterráneos a falta de asfalto, camiones que transportan plásticos ya separados por familias que trabajan para cooperativas de reciclaje y comercios improvisados dentro de las casas. Ya en la entrada de la Escuela de Arte Nº 43 nos da la bienvenida un frente con círculos de colores. Al ingresar, nos encontramos con la 2º Bienal de Arte para Escuelas Víctor Grippo. Un gran mural resume la elección de este artista conceptual, de la vida cotidiana, el trabajo, la energía o el alimento. Dibujos, pinturas, instalaciones, objetos y fotografías de alumnos de la escuela como de otras instituciones se multiplican en las paredes, los pasillos y hasta el techo. Entre los expositores invitados se encuentran la EES Nº 32, ES Nº 42, EES Nº 11, EES Nº 67, EES Nº 43, LA EEM Nº 6, el Bachillerato Popular Chilaver, el Proyecto Duraremos más que el tiempo, y un taller independiente de Lanús. A un costado, en una pizarra, también puede leerse: “No somos cómplices del ajuste a la educación pública. No al operativo Aprender”. Más allá de la frase, desde el Ministerio de Educación sólo llegaron los cuadernillos para las evaluaciones pero nadie se acercó a evaluar. Tal vez la lluvia y sus calles inundadas hayan sido el pretexto, sin embargo, a quienes ni la peor tormenta frena es a los artistas y docentes que integran el Proyecto Secundario Liliana Maresca.

Desde el 2008 el colectivo de artistas y docentes comenzó a dictar diferentes talleres. Tales fueron el entusiasmo y los resultados que se propuso la orientación en Artes Visuales en el nivel secundario. En el 2009 lograron el aval del Ministerio de Educación de la Provincia de Buenos Aires. Al contexto favorable de la baja de la vetusta Ley Federal de Educación Nº 24.195 –legado del gobierno de Néstor Kirchner– se suma el trabajo incansable y apasionado de este equipo de docentes que a su vez convoca a otros colegas a través del “entrismo”, talleres extra-curriculares que se convirtieron en parte de las materias que dictan con el objetivo de brindar herramientas y experiencias creativas estimulantes intentando correr a la escuela de la marginalidad que padece dentro del barrio, es decir, que se convierta en centro y punto de reunión.

UN AULA DE CREACIÓN MÚLTIPLE

“No fue fácil, es el resultado de una búsqueda constante, de un espacio en permanente transformación”, advierten Ariel Cusnir, artista y docente de Artes en 4to y 5to año y su colega Dani Zelko, más centrado en la escritura. “Concebimos el arte como dinámica, no como contenido, como una herramienta capaz de expandir el horizonte de posibilidad en un contexto en el que pareciera que las posibilidades son pocas. Trabajamos sobre la tensión entre los estudiantes y ese contexto que impone límites y prejuicios que los debilitan frente a modelos de inserción y progreso”. Ambos preparan el aula que comparten con otra par, Lorena Bossi, docente en 6to y 2do, a la que hoy se suma también la artista Lulú Lobo, quien participa como residente durante tres meses a través de un Programa convenido con la Casa de la Cultura de Tucumán. Anteriormente los habían visitado otras dos artistas tucumanas: Felicitas Novillo y Lucrecia Lionti, quienes diagramaron acciones en el espacio público, proyectos para la bienal y trabajaron la relación primaria- secundaria. Actualmente, también brindan talleres Paula Domenech, Sebastián Friedman, Juan Bahamonde Dupá, y Leandro Tartaglia. La dinámica requiere de un calendario general y micro-calendarios. El tiempo es limitado y la atención de los chicos también. Los grupos oscilan entre los 15 y los 7 miembros, por lo que el vínculo es muy personalizado. “En una clase pasan miles de cosas. Yo trabajo instancias de experiencia colectiva, de construcción de pensamiento desde el arte sobre lo que sucede cotidianamente y refuerzo la idea de escuela como lugar de encuentro e intercambio de dudas y búsquedas”, afirma Lulú. Si bien ningún día es igual, luego de la seguidilla de tormentas, los alumnos se reincorporan aunque con enojo. Al llegar se encontraron con que no había luz. “Esperemos que lo arreglen rápido”, dice una de las jóvenes que sigue las indicaciones de Ariel: dibujar usando todo el campo visual a partir de los diálogos de Platón y textos sobre arquitectura imaginando una ciudad. “¿Cómo se conecta con otras ciudades o qué recorridos plantea su interior?”, pregunta Cusnir. “Acá la red de agua llegó hace siete años”, resalta otra de las estudiantes, que no supera los 16 años. Con lo que entra de luz por los ventanales enrejados la jornada sigue en pie. Mientras, Tomás Chávez (15) lamenta que una charla municipal sobre el dengue, en formato obra de teatro, les haya dejado poco menos de una hora de clase y nos cuenta sobre la mesa de ping pong que creó en madera para la Bienal. Más cerca de la puerta, alumnos de 6to trabajan en un mural centrado en las mujeres del 1º Paro Nacional y en contra de la violencia de género. “Leímos sobre Lucía Pérez y a partir de eso se evocó el caso cercano de Marisol Piris, a quien asesinaron cuando tenía 9 años y era alumna de la escuela”, explica una de las estudiantes. Al costado, Carlos se centra en los sentimientos que transmitirán los rostros. Surge entonces la idea de retratar también a Marisol. “El taller a veces parece un mundo paralelo dentro de la escuela pero todos nos esforzamos por dar lo mejor y conseguir insumos aunque la realidad es que está montada en una construcción que tiene 40 años. Queremos construir un aula con la ayuda de alumnos de una escuela técnica. Juntamos fondos a través de rifas y eventos pero no alcanza”, detalla Lorena, mientras ayuda en los retoques del mural.

ME VERÁS BIENAL

Al mediodía hay corte para almorzar en el comedor, tiempo que se aprovecha para seguir recorriendo la Bienal junto al director de la escuela, Roberto Florio, quien viaja desde Lanús contento de ser parte de una red de trabajo que a veces hace posible lo que parecía imposible”. La escuela Nº 32 trajo cuatro performances para la inauguración, obras de teatro y trabajos para exponer. También sumaron obras talleres de la Villa 31. Se convocó desde la figura y obra de Victor Grippo dividida en tres partes: los oficios, la ciencia y la trasformación social a través del arte. “Buscamos trabajar a partir de un artista contemporáneo argentino ya fallecido que no suele ingresar en la currícula y poder desfuncionalizar objetos para crear desde algo más cercano a ellos generando un cruce entre pedagogía y arte contemporáneo con un enfoque transformador y político, hace dos años lo hicimos con Liliana Maresca”, explica Lorena. Todas las obras están acompañadas de una breve descripción, aunque sobresale un tono intimista y a la vez reflexivo. Christian Sánchez de 5ºA realizó una escultura en madera y lana, un dibujo a lápiz y una fotografía a partir de la obra Tabla de Grippo y escribió una reflexión con carácter de manifiesto: “Una frontera… Es un límite. Un territorio a defender, como un lugar que se ocupa, como nuestro propio cuerpo. Esta frontera también nos protege, nos resguarda, nuestro propio territorio, nuestro propio cuerpo. El límite es el respeto”, mientras que Diana Escobar trabajó a partir de una papa y explica que dicho tubérculo representa la energía de los países latinoamericanos. A su vez, se puede destacar la serie de fotografías que abordan la identidad o la pieza denominada Seguro x inseguro donde el exceso de llaves en cada cerradura expone de algún modo el miedo expandido en la sociedad, un carrito que transporta otra papa, tan habitual en el paisaje diario, o el laberinto sin salida hecho de cartón. Incluso, la EES Nº 32 está proyectando recrear el mítico horno de barro de Grippo.

QUEDÁNDOTE O YÉNDOTE

La realización de bienales en la escuela pretende desdibujar los límites entre artistas, jóvenes, docentes y territorio –como postulan en la web del Proyecto con el detalle de todo lo realizado y el listado de artistas y docentes que participaron–. La voz de María Maidana (19) y de Nelson Goitea (23) se vuelve imprescindible. Egresados del secundario siguen vinculados con el proyecto, sobre todo, a través de su amor por el arte. Viajaron al exterior acompañados de sus docentes. María como representante de Somos nosotros, proyecto colectivo para la muestra My Buenos Aires, en el Maison Rouge de París a mediados del año pasado y Nelson con el video y texto Agoraphobia, muestra colectiva en el marco de la 13th Bienal de Estambul, en septiembre de 2013. “Recuerdo los talleres de pancartas y serigrafía de las primeras clases. Aprendí a valorar la perspectiva de otras personas. Cuando vivís en un lugar de pocos recursos desde una escuela pública es muy difícil pensar en viajar y en París me sentí como en casa porque se respiraba arte por todos lados”, explica María. “Con Joaquín Napolitano y la profe Lorena expusimos postales, desde su idea de fetiche pero en lugar de Bs. As. trabajamos con La Cava de Fiorito. Ahora quiero estudiar Artes Visuales en la EMAV que tiene convenio con la escuela por lo que no debería cursar el primer año de la orientación básica”. Nelson nos cuenta que “la secundaria fue una experiencia inolvidable. Me gustaba pintar. En Estambul conocí a muchos artistas y volví con ideas y ganas de hacer nuestra propia Bienal”. Otro alumno, Brian, ya se anotó en el curso de nivelación para el conservatorio de música y Adrián Espínola estuvo becado un año y medio en la Escuela de Eva Grinstein, a través de Proyectarte, y vuelve cada tanto a cantar sus canciones de rap. A través del arte logran conceptualizar ideas que de otro modo no harían. El vínculo excede el tiempo escolar. Antes de caer en el trabajo precarizado o el que les tocó por continuar el legado familiar intentan pensar en otros oficios o profesiones. “Transformar una escuela es decir que cualquier escuela se puede transformar”, resalta Dani Zelko y la confianza de sus palabras es la que nace desde un Proyecto que no ignora las dificultades que deberán seguir atravesando, pero fundamentalmente que no escatima en acciones transdisciplinarias tan necesarias en tiempos de resistencia. u

La 2a Bienal de Arte para Escuelas Víctor Grippo se puede visitar hasta el 30 de noviembre en la Escuela de Arte Nº 43 de La Cava de Villa Fiorito, Islandia y Morazán. El 18 a partir de las 10 se entregarán menciones entre los participantes, con visitas guiadas, comida y espectáculos. Más información: proyectosecundariolm.blogspot.com.ar

El náufrago sin rumbo, de Nicolás Sosa, 5°A. Mini maqueta a partir de la obra Cercando la luce de Grippo.

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La Segunda Bienal de Arte en Escuelas convocó a crear a partir del artista conceptual Víctor Grippo.
 
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