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Domingo, 13 de julio de 2008

DESPEDIDAS > ADIOS A SERGIO ALGORA

El niño gusano

Un hombre barbudo con cara de niño. Así es como describen al zaragozano Sergio Algora, cantante de grupos como El Niño Gusano, Muy Poca Gente o La Costa Brava, los secretos mejor guardados en quince años de rock indie español. Autor de una obra de teatro, media docena de poemarios y una novela y dueño de un bar en su ciudad de siempre, murió sorpresivamente en la madrugada del pasado miércoles, a los 39 años.

 Por Martín Pérez

Sergio Algora ha muerto, champán para todos. Así es como solía bromear Algora algunas noches en su bar Bacharach, según cuenta en su site Aloma Rodríguez, hija del editor de uno de sus poemarios, y a la sazón camarera en el Bacharach, lo que la transforma en testigo ideal de la nocturnidad de este animador de la escena indie española desde que se puso al frente de un sorpendente grupo llamado El Niño Gusano, quince años atrás. Desde entonces y hasta ahora, ese fascinante duende que fue Algora formó parte de dos grupos más, grabando en total casi una docena de discos, y también publicó cinco poemarios, una obra de teatro y una novela. Cantante asmático, barbudo con cara de niño y empeñado en convertir sus sueños en realidad, como enumeró Pablo Gil en el obituario publicado por el diario El Mundo, Sergio Algora falleció en la madrugada del miércoles. Su enorme pero débil corazón –del que lo habían operado cinco años atrás– le falló durante la noche, y en la mañana su compañera Maribel, que se había despertado temprano porque debía ir a rendir un examen, al intentar darle un beso de despedida descubrió que no respiraba. Aunque nunca fue un personaje masivo, la noticia se difundió sorprendentemente rápido. Al menos en los medios gráficos españoles. Y luego se multiplicó por Internet. Fue su compañero en el grupo La Costa Brava, el cantante Fran Fernández, el que confirmó la inesperada noticia en su blog el mismo miércoles. Allí anunció, un par de días después, luego del multitudinario sepelio que se llevó a cabo el jueves en Zaragoza, que no habría más discos del grupo que ambos habían creado. “Siempre dije que La Costa Brava no era un grupo, sino la historia de una amistad”, escribió. “Una de las bromas recurrentes de Sergio era que éramos soldados en el desembarco de Normandía. Tendremos que seguir buscando la playa sin nuestro capitán.”

Como un soldado en el desembarco fue el riesgoso lugar de Algora desde sus comienzos en el mundo musical español. Entre la oleada de proyectos miméticos que generó el esplendor del indie español durante los ’90, según describe la época el periodista Diego Manrique, el grupo de Algora fue una ráfaga de psicodelia cotidiana... ¡y cantada en castellano! Lo que era una verdadera rareza, ya que la mayoría de aquellos grupos –salvo contadas excepciones, como Los Planetas– insistían en cantar en inglés en un país en el que el doblaje es casi obligatorio y ni siquiera los cinéfilos conocen cómo suena la voz de ningún actor angloparlante. Aunque llegaron a grabar sus discos para una multinacional como RCA, El Niño Gusano fue un grupo de culto, cuya influencia y veneración fue creciendo con el tiempo, llegando al punto de merecer un álbum homenaje en el que coinciden tanto Bunbury como Rosario Bléfari. “Somos como el Cid, ganamos batallas una vez muertos”, ironizó Algora cuando fue entrevistado por Radar acerca de su último grupo, La Costa Brava. Otra bocanada de aire fresco dentro del siempre enrarecido indie español, el grupo que creó junto a Fran Fernández apostó a las canciones por sobre el marketing, y llegó a grabar cinco maravillosos y desbordantes discos en sus primeros dos años de existencia. “Nuestra mayor virtud es haber dejado de hacer todas las estupideces que una industria discográfica inexistente nos obligaba a llevar a cabo”, escribió Algora en el librillo de Se hacen los interesantes (2004), su tercer disco. “Los nuevos lujos de La Costa Brava son los derivados de habernos perdido en nuestro particular viaje marítimo-espacial. Estamos perdidos. Pero no hemos perdido.”

Desarrollada a la par de su carrera musical, la obra literaria de Algora alcanzó su cenit con la edición de su libro de relatos, A los hombres de buena voluntad (2006), por el que fue elegido como autor destacado por la librería FNAC. Compilados por su autor desde su operación de corazón, realizada tres años atrás, son un conjunto de historias muy breves, que relatan amores apremiantes y pasiones extremas. “La realidad es magia”, aseguraba por entonces Algora, que siempre renegó del mote de surrealista que –a falta de algo mejor– solían endilgarle para describir su obra. Como se puede leer por ahí en las declaraciones de sus amigos más cercanos, Sergio era también –además de su carrera artística– “el de la cuidada elección de discos, el que siempre tenía una frase memorable en cada conversación, el titán que, sin saberlo, acarreaba el potencial eléctrico de toda Zaragoza: si algo estaba a punto de explotar, siempre estaba cerca de Algora”. Dentro del rock, hay quienes tienen el poder de comunicarse con multitudes en tres minutos. Pero también hay otros, no menos importantes, que logran esa comunicación de a uno por vez. Con el tiempo, como lo testimonian las historias de grupos como Velvet Underground o Big Star, esos fans solitarios se terminan juntando y sus grupos adorados tienen un lugar en la historia del género. Como lo atestigua la explosiva difusión de la noticia de su muerte en Internet, el medio ideal para las minorías, el líder de El Niño Gusano y La Costa Brava se había ganado un lugar similar dentro de la tan caprichosamente segmentada historia del rock en castellano. Por eso, ahora en serio –y también en broma, porque a él le hubiese gustado– es hora de anunciar: Sergio Algora ha muerto, champán para todos.

Para quienes se quieran acercar a la obra de Algora se les recomienda escuchar El escarabajo más grande de Europa (1998), tercer disco de El Niño Gusano. O si no Déjese querer por una loca (2002) y Llamadas perdidas (2004), primer y cuarto álbum –respectivamente– de La Costa Brava. A través de Internet, sus sites son www.myspace.com/elninogusano, y www.myspace.com/bienvenidosalacostabrava. También se recomienda visitar su blog en Club Cultura: www.clubcultura.com/diario/index.php?dia_id=2

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