radar

Domingo, 23 de noviembre de 2008

Salí a comer

Banquete oriental
Una introducción a la deliciosa cocina coreana

POR JAVIER ALCACER

Antes que nada conviene olvidar los hábitos culinarios de este lado del meridiano. Al examinar la carta hay que tener en cuenta que en Bi Won no corre la secuencia entrada-plato-principal-postre. Al elegir un plato hay que saber que éste vendrá acompañado de varios platillos con porciones de distintas comidas (brotes de soja, tortillas, tofu picante, pescado, algas). Cada cena y cada almuerzo se vuelven una yuxtaposición de los sabores más variados, picante, dulce, agridulce, salado, bah, de todo; la cocina coreana se caracteriza, en parte, por su tendencia a la mezcla. El Bimbim Bap (literalmente, “comida mezclada”), es un plato con arroz, carne, verduras, huevo, aceite de sésamo, especias y un condimento picante llamado gochujang (se puede pedir separado), acompañado de un plato de sopa para acompañar la digestión. Otra de las características de este tipo de comida está en la cocción: al pedir Bulgogi (carne marinada cortada en tiras y asada) o cualquier otro corte de carne, se puede elegir que la cocción se lleve a cabo en la mesa, tal como se acostumbra en Corea. Hay que destacar la excelente atención de los mozos, siempre dispuestos a explicar la tradición coreana al cliente, potencial víctima de un shock cultural. La combinación de buenos precios y la excelente comida en porciones abundantes explican por qué una de las columnas del salón del restaurante está tatuada con firmas y agradecimientos en todos los idiomas imaginables.

Bi Won queda en Junín 548. De lunes a viery sábado sólo por la noche. Tel: 4372-1146.

El sabor del encuentro
Platos rusos y ucranianos en Almagro

POR JULIETA GOLDMAN

Si algo no puede faltar en un restaurante ruso es el vodka y las mamushkas. Y eso es lo primero que está a la vista en este pequeño lugar inaugurado hace pocos meses. En la Rusia de los siglos XVII y XVIII, los traktir eran lugares de encuentros y citas para hombres de mucho dinero. Allá bebían y consumían las comidas típicas de la zona, mezcla de sabores rusos y ucranianos.

El Traktir de Almagro tiene una pizarra en la vereda que invita a entrar, dos salones para cuarenta cubiertos en total, paredes naranja, decoración rústica, muchas mamushkas, cuadritos y cucharitas pintadas a mano y un samovar moderno sólo de adorno porque la tradición de tomar el té fue reemplazada por la clásica pava.

La carta se compone de platos típicos como sopa Borsh, Strogonov con puré, suprema Kiev, Pelmeni rellenos de carne, varenikes rellenos de papa, hongos y ricota, Golubsi (niños envueltos), morrón relleno, ensaladas, chucrut, todo condimentado con mucha pimienta y manteca. La típica costumbre del uso del queso rallado acá no corre, por eso aquel que quiera incluir ese condimento en las pastas deberá llevarlo bajo el brazo. La comunidad rusa está de parabienes gracias a este nuevo lugar de encuentro donde poder recuperar sus costumbres y sabores. Y los vecinos del barrio, especialmente aquellos abuelos nacidos en Rusia, ya adoptaron la rutina de, una vez por semana, tomar posición en alguna de las mesas.

Traktir queda en Salguero 505. Cerrado los domingos. Tel: 4684-3900.

Comida rápida árabe
El mejor shawarma de Buenos Aires, dicen.

POR JUAN PABLO BERTAZZA

Cuenta la leyenda que, hace tiempo, un árabe llamado Roberto vendía, en el lavadero de autos ubicado en Serrano y Gorriti, el mejor shawarma de Buenos Aires. Sin ningún tipo de horarios, llegaba totalmente ataviado de blanco y, a pocos minutos de encender su asador giratorio, impregnaba la atmósfera de un aroma exquisito. Quienes sucumbían a la tentación, disfrutaban, entre lavado y encerado, de este sandwichito celestial cuya increíble paleta gustativa, sumada al efluvio incomparable de la salsa de hierbas árabes, combatían la frigidez característica de placita Serrano. Pero tan rápido como llegó Roberto se fue, y su partida significó un vacío estomacal muy difícil de llenar que, hay que decirlo, al menos mermó un poco con la llegada de Haysam. Ubicado a cinco o seis cuadras del lavadero de autos, este restaurante árabe un tanto informal que también organiza caterings, está atendido por un grupo de sirios que todavía sonríen cuando les piden “empanadas árabes”. Si bien es realmente deliciosa la yabra (hoja de parra con arroz y condimentos) o el humus (puré de garbanzos), ellos mismos confiesan que lo mejor que hacen es el shawarma: “No perdés tiempo en comerlo y, a la vez, es muy completo a nivel alimentario porque contiene cereales, verduras, lácteos, grasas y carne: todo lo que hace falta para estar bien alimentado”. Y, además, es riquísimo”.

Haysam cómidas árabes queda en Scalabrini Ortiz 1601.
Lunes a domingos 10.00 a 17.00 y de 19.00 a 24.00 hs. Tel: 4878-0150.

Compartir: 

Twitter
 

 
RADAR
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.