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Domingo, 5 de octubre de 2003

OJOS DE VIDEOTAPE ESTRENOS DIRECTO A VIDEO

Los idiotas

Los chicos de Jackass se despiden del programa con una película insuperable.

Cualquiera que haya visto Jackass en los últimos dos años lo sabe: Johnny Knoxville y sus amigos son inimputables. Casi no se pueden esgrimir argumentos en su contra porque todo lo que tiene de gratuito, de absurdo, de violento, de demente o de idiota es precisamente aquello que los justifica y puede llegar a convertirlos en una verdadera adicción. Jackass, la película es más de lo mismo, pero más y más; opera por acumulación y satura volviendo a probar su poder adictivo. Si el lugar común del vértigo es el que suele expresarse mediante la comparación con la montaña rusa, lo de Knoxville y su equipo de anormales (entre los que se destacan Steve-O, Pontius y el enano Wee Man) es una adolescencia completa a bordo de autitos chocadores. Jackass, la película potencia los choques a lo largo de una hora y media, destruyendo una cantidad de dinero mayor que la de cada emisión televisiva porque, después de todo, la película fue concebida como la gran despedida del programa. Para siempre.
Johnny Knoxville (alias de Philip John Clapp de Knoxville, Tennessee, 31 años) dijo más de una vez que lo suyo respondía a cierta “herencia paterna” y a una infancia asmática frente al televisor. Fue a mediados de los noventa (mientras hacía “un poco de periodismo participativo” probando una .38 en carne propia para escribir sobre la experiencia) cuando su amigo Jeff Tremaine, editor de la colección Big Brother Videos, hoy director de la película, le sugirió que grabara todos esos experimentos.Pronto se lo estaban disputando MTV, Comedy Central (el canal de South Park) y Saturday Night Live. Ahora, para su Grand Finale, Jackass debía redoblar la apuesta por el riesgo físico innecesario. Y, como corresponde, la película es aun más poderosa, más violenta, más escatológica (la cantidad de vómitos, orín y excrementos humanos que incluye es abrumadora), más idiota y definitivamente tanto o más divertida que el programa. Steve-O colgando de una soga sobre un estanque repleto de cocodrilos, con un pollo colgado de su culo desnudo a modo de carnada. Él mismo y Pontius sumergiéndose entre tiburones-ballena con sus calzoncillos de red cargados de camarones (sólo un ejemplo de la alta exposición de genitales en riesgo). Un bowling humano. Una discoteca en rollers sobre un camión en movimiento. Y mucho sadomasoquismo casero de lo más primitivo (cortes con papel en manos y pies). Todo esto hace de Jackass por momentos un dibujo animado concebido por ACME para acabar de una vez por todas con el Coyote. Durante el rodaje, Knoxville quedó inconsciente tres veces: “Siempre pienso: sé que esto va a terminar mal, pero voy a hacer como que va a terminar bien: ésa es mi filosofía de vida”. Pero todo eso ya quedó atrás y ahora se dedica a ampliar su carrera actoral (ya hizo de alienígena bicéfalo en Hombres de negro II). Mientras, dice que el programa terminó, que lo puede asegurar, al menos en lo que a él respecta: “Ya no sabíamos qué más podíamos hacer, excepto una película directamente snuff. Hola, soy Johnny Knoxville y hoy voy a empalarme”.

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