PSICOLOGíA › LA CLíNICA FRENTE A LOS PACIENTES "FRONTERIZOS" O "CASOS LíMITE"

Lejos de la neurosis clásica

La clínica actual plantea problemáticas que, en gran medida, se encuentran en estrecha conexión con modalidades relativas a la subjetividad de época. Estos cuadros se caracterizan por la dificultad en las redes de ligazón psíquica.

 Por Susana Sternbach*

En la época actual llegan al consultorio, como así también a los hospitales y centros de salud, cada vez con mayor frecuencia, pacientes denominados "borderline", "fronterizos" o "casos límites", y no solo a nivel de la consulta individual, sino también, en lo que hace a vínculos, caracterizados por la violencia y la fragmentación, en un contexto social particularmente difícil. La clínica actual entonces, nos coloca frente a problemáticas que, en gran medida, no se encuentran comprendidas dentro de las vías de tramitación del conflicto propias de las neurosis clásicas; en estrecha conexión con modalidades relativas a la subjetividad de época, en éstas problemáticas predominan funcionamientos que difieren de los de las neurosis de transferencia que conformaban la mayor parte de la clínica años atrás.

No se trata esencialmente de los retornos de lo reprimido, propios de las formaciones del inconsciente, sino de vías de expresión que se deslizan hacia el cuerpo y la acción, al hacer en lugar del decir. Son trastornos, a la vez, de déficit y de exceso. Se presentan bajo modalidades de impulsiones, adicciones, depresiones, angustias catastróficas, anorexias y bulimias, estallidos corporales, ataques de pánico, sentimientos de vacío, con un Yo precarizado, con angustias de intrusión en la subjetividad y al mismo tiempo de separación. Se caracterizan por la dificultad en las redes de ligazón psíquica, por lo cual operan en base a la exclusión somática, la expulsión por el acto, la desinvestidura --subsidiaria, como se sabe, de la pulsión de muerte-﷓ y la escisión.

Este tipo de trastornos, predominante en la actualidad, nos colocan frente a la necesidad de retrabajar nuestras teorías y también a una ampliación de nuestros modos de intervención y dispositivos clínicos﷓técnicos, actualizando las herramientas que el psicoanálisis brinda, porque son patologías que requieren un abordaje específico, poniendo a prueba a los terapeutas, en una tarea que por momentos semeja un incesante batallar contra la pulsión de muerte.

¿Es viable la interpretación metafórica cuando trabajamos con pacientes con escasa capacidad simbólica? ¿De qué manera pesquisar la fantasía cuando hay severas carencias fantasmáticas? ¿Levantar represiones cuando la represión presenta importantes fisuras constitutivas y predominan la desmentida y la escisión, o cuando la trama se encuentra agujereada? ¿Dónde atisbar la emergencia deseante cuando nos encontramos con sujetos más entregados al goce tanático que a los juegos del deseo? ¿Cómo rastrear el hilo de la concatenación asociativa, cuando lo que no se puede lograr es, justamente, asociar; cuando la repetición no se despliega por la vía significante sino que persevera en la acción, es decir, sin posibilidades de transcripción?

Intentaremos en el Seminario sobre "El abordaje psicoanalítico en pacientes con organizaciones fronterizas", que desarrollaremos en las Jornadas de Psicoanálisis contemporáneo, dar respuestas a estos y otros interrogantes. Describiremos las modalidades de presentación de los pacientes fronterizos, así como sus mecanismos de defensa predominantes.

También nos referiremos a los entramados vinculares, las tramas familiares y los vínculos de pareja: las alianzas y pactos inconscientes de los partenaires y su influencia en las organizaciones fronterizas de la personalidad; por ejemplo hay pactos denegativos que se apoyan en modalidades defensivas heterogéneas, como cuando la desmentida de uno se halla al servicio de sostener la psicosis del otro, situación no infrecuente en la clínica.

Describiremos cuales son los déficits y los excesos a los que nos referimos y las diferentes modalidades de intervención del analista en relación a un abanico psicopatológico diverso, en el que a menudo coexisten las configuraciones neuróticas con las organizaciones fronterizas.

¿Cuáles son los dispositivos o herramientas a implementar en estas patologías? No se reducen a la interpretación "clásica" ligada a hacer consciente lo inconsciente, pues a menudo se revelan insuficientes o aún iatrogénicos, produciendo, incluso, en ocasiones, una verdadera violencia de la interpretación.

Cuando el paciente funciona predominantemente a través de la desmentida o el repudio parcial, la acción; nuestra escucha e intervenciones deberán destinarse a un terreno regido por una lógica diferente, en donde el analista, además de tener una buena disposición para escuchar los distintos dialectos que conforman la heterogeneidad psíquica, su presencia y modalidad de enunciación resultará fundamental.

La noción de escucha invistiente, formulada por Piera Aulagnier, resulta especialmente útil para estas problemáticas, en las que la investidura de la palabra del paciente y del proceso analítico, constituyen una base imprescindible para el desarrollo posterior del mismo. Ilustraremos con un material clínico que posibilite ubicar algunos conceptos teóricos en relación a la práctica concreta y propondremos un estilo dialógico en el que habrá lugar para las preguntas y reflexiones de los concurrentes.

*Psicoanalista. Sociedad de Psicoanálisis del Sur (BA).

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A la clínica llegan muchos pacientes con un Yo precarizado.
 
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