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Sábado, 13 de julio de 2013

UNIVERSIDAD › LA BIONEUROEMOCIóN DESEMBARCA EN EL áMBITO ACADéMICO ROSARINO

El arte de hallar la emoción oculta

Desde el paradigma que marcó Jung --que la enfermedad es el esfuerzo que hace la naturaleza para curar al hombre y no es el hombre el que tiene que curarla--, esta disciplina lleva a preguntarse sobre qué es lo que ha originado la dolencia.

 Por Georgina Spizzirri*

Enric Corbera es licenciado en Psicología, Diplomado en BioNeuroEmoción por Cuba, Especialista en BioNeuroEmoción, Formador en BioNeuroEmoción, Naturópata, Máster en Hipnosis Ericksoniana y en PNL, Certificado en Sofrología, Conferenciante en diversos centros y en diversas instituciones en España, Cuba y Perú. Se lo ve tranquilo, pero no leve. Tiene la potencia sensorial de un sujeto que ha visto el meollo de la cuestión y asomado a ese abismo parece no haberse caído dentro. O tal vez sí, pero sin ahogarse. Es el principal difusor de lo que dio en llamar Bioneuroemoción. El anecdotario, sus vivencias y revelaciones no son las de un demiurgo misterioso que de la nada aparece con la cabeza de un pescado mágico en la mano anunciando todas las curas. No, él los reproduce y parafraseando al áurea cristiana enseña a pescar. ¿Pero en qué aguas transita, navega este buen hombre? ¿Y con qué alimento prodigioso instruye? Con el pan de la salud.

No interfiere, no embiste contra las disciplinas jerárquicas de la medicina tradicional, no traba, ni ofende, ni malogra. Por el contrario: deja paso, colabora en silencio con una eficacia apabullante. Es que, digámoslo, la Bioneuroemoción ha abierto una compuerta sellada y poderosa que libera. Difícil sencillez de lo que estaba a la vista y no se utilizaba. Por miedo, por oscuridades e intereses. La metodología que la abarca es victoriosa porque a nadie pretende derrotar sumariamente. No se trata de eso.

Apunta al paradigma que marcara Jung, que la enfermedad es el esfuerzo que hace la naturaleza para curar al hombre y no es el hombre el que tiene que curar a la enfermedad. La Bioneuroemoción pretende llevar a la persona que se encuentra enferma al siguiente paradigma: ¿Qué es lo que me ha llevado aquí? ¿Cuál es el propósito de la enfermedad? Si alcanzáramos una madurez emocional nos desenfermaríamos. Si no fuéramos sumisos de lo externo, de la dependencia por el sello doctoral y las manipulaciones sobre nuestro cuerpo, podríamos aprender a no adquirir dolencias. O a sanarnos. ¿Cómo entender? ¿Cómo saber? De allí que la Bioneuroemoción es el arte de desaprender.

Es un método de investigación cuyo objetivo es identificar la emoción oculta que subyace detrás de todo comportamiento disonante, expresado en formas de conductas antisociales, violencia, adicciones y síntomas físicos llamados enfermedades. No desacredita tratamientos alopáticos, complementarios o tradicionales. Los suma. Estudia a partir de la desadaptación y la sintomatología de las indisposiciones, los programas biológicos que la naturaleza tiene para adaptarse al medio. Trabaja sobre el desaprendizaje y el posterior aprendizaje. ¿Cómo lo hace? ¿Cómo es que suena tan legítimo el combo de utilizar la metodología de la PNL (Programación Neurolingüística), La Hipnosis Ericksoniana, El Transgeneracional, El Proyecto Sentido y Los Ciclos Biológicos Memorizados? Las dolencias no existen como tales sino que se trata de programas biológicos cargados de sentido. La enfermedad es un programa biológico de supervivencia para adaptarse a situaciones de impacto emocional, fruto de los conflictos que afectan a todo ser vivo. Llegar a la conmoción no expresada por motivos de religión, cultura, puede dar comienzo al proceso de curación. No es magia. Es abrir los ojos. No es estrictamente amor como se suele profesar en el imaginario espiritual. La BioNeuroEmoción conduce a la persona que se encuentra enferma al siguiente paradigma: ¿Qué es lo que me ha llevado hasta aquí? ¿Para qué mi biología se expresa de esa manera? Y si una metodología curativa interroga significa que nosotros debemos hacer la mejor parte: dejar de ser pasivos, ser alfareros de nuestra energía. Pasar de víctimas indolentes para ser acción. Con el conocimiento llega la cura. Un aroma nuevo, potente y puramente poético flota en el aire: sus méritos y felicidades para llegar a buen puerto no están más que dentro de nosotros mismos. Arte de acompañar a la persona a encontrar la emoción oculta. Ese, nuestro indefenso e ignorado ser al que han desajustado, entorpecido, al que hay que ayudar a conocerse más y mejor porque de él depende la salud propia y la de todos los seres queridos.

El 23 de mayo pasado, la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) con la firma del decano Miguel Farroni, avaló la realización del evento de capacitación Profesional﷓CP1, con la presencia de profesionales del Instituto Español de Bioneuroemoción, a realizarse del 4 al 13 de octubre en el Hotel Ariston. El Ministerio de Sanidad de Cuba ha adoptado esta Metodología con resultados sorprendentes. Para más datos entrar en [email protected]ón, [email protected]

*Psicóloga.

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Enric Corbera es el principal difusor de la bioneuroemoción. Enseñó en España, Cuba y Perú.
 
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