CIUDAD

Se oyó fuerte el repudio en las calles rosarinas

Más de siete mil personas marcharon ayer hasta la Plaza San Martín en repudio al asesinato del docente neuquino. Convocó la CTA-Rosario y la CGT local adhirió con un paro de una hora.

 Por Alicia Simeoni

"Hoy todos somos (Carlos) Fuentealba". Los carteles aparecieron de a poco y se multiplicaron en muchos de los manifestantes, más de 7.000, que ayer fueron parte de la marcha para repudiar la muerte del maestro neuquino asesinado por la policía. Fue multitudinaria la respuesta a la convocatoria lanzada por la CTA, corearon el rechazo y usaron el dedo acusador contra la policía y las deudas no saldadas desde la dictadura que siguen permitiendo la matanza de trabajadores o luchadores del campo popular. Hubo críticas para el gobierno de Jorge Sobish pero también se señalaron las responsabilidades "del gobierno nacional". Además, hubo reclamos para la organización madre de los docentes: "A la Ctera se le viene pidiendo un plan de lucha que unifique el reclamo de todas las provincias", como dijo el secretario general de Amsafé Rosario Gustavo Terés. El dirigente también sostuvo que se deben desmilitarizar las escuelas de Santa Cruz: "La Gendarmería afuera de la educación y del conflicto social", sostuvo y siguió con que el ministro de Educación Daniel Filmus "debe dejarse de hacer campaña y ocuparse de los problemas de la educación". El dirigente de los ex Combatientes de Malvinas Rubén Rada aseguró que "todos debemos hablar porque se mató a un trabajador, a un maestro y porque quien debe hablar no lo hace como no lo hizo el 2 de abril", dijo en crítica directa al presidente Néstor Kirchner.

La columna que salió de la plaza 25 de Mayo fue multitudinaria desde el comienzo, un poco más de las 10 y media pero se fue haciendo mucho más compacta durante el recorrido por calle Santa Fe y hasta la plaza San Martín, frente a la sede local de la Gobernación. Los docentes públicos rosarinos movilizaron mucha fuerza propia y a ellos se sumaron los privados del Sadop y los universitarios nucleados en la Coad. Las casi 8 cuadras de manifestantes en protesta por el asesinato del maestro neuquino, nucleó también a otros trabajadores del Estado provincial junto a los aceiteros, lecheros, bancarios, trabajadores de prensa y empleados de comercio. Luego fueron movimientos sociales, organizaciones académicas, de derechos humanos, partidos políticos, la Federación Universitaria de Rosario y agrupaciones estudiantiles las que aportaron a una de las manifestaciones más importantes de los últimos tiempos. El recorrido hasta la plaza San Martín reunió la variedad de consignas con la línea argumental que la historia argentina creó y alimentó en tantas y tantas ocasiones: La muerte de un representante de los sectores populares a manos de las fuerzas policiales.

"Basta de represión, no queremos más muertes. Salarios dignos y educación", "Las tizas no se manchan con sangre" y "este pueblo no cambia de idea, pelea y pelea por la educación", se escuchaba con más fuerza cuando la columna paraba en cada esquina. Desde la salida en la plaza 25 de Mayo la dirigencia de la CTA Rosario encabezó el recorrido junto a la secretaria general de los docentes privados María Lázzaro, gremio enrolado en la CGT y junto a ellos dirigentes de la APDH, de la Coordinadora de Trabajo Carcelario, de Familiares de Detenidos-Desaparecidos y de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, del Centro de Estudios e Investigación en Derechos Humanos "Juan Carlos Gardella" de la Facultad de Derecho de la UNR, la Asociación de Abogados Laboralistas de Rosario y los Ex Combatientes de Malvinas. Las Madres de Plaza 25 de Mayo se acercaron y sumaron su presencia al acto en la plaza San Martín. Antes lo había hecho el diputado provincial y candidato a gobernador por el Frente Progresista Cívico y Social Hermes Binner, el secretario de Gobierno de la Municipalidad de Rosario Juan Carlos Zabalza que también concurrió en representación del intendente Miguel Lifschitz, el decano de Derecho Ricardo Silberstein, los diputados provinciales socialistas Raúl Lamberto y Sergio Liberatti, los aristas Aldo Strada y Verónica Benas -con una adhesión de los otros integantes del bloque Antonio Riestra y Alicia Gutiérrez- y el presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Concejo Municipal Carlos Comi. Los jubilados nucleados en la Mesa Coordinadora, la Biblioteca Pocho Lepratti y la Gastón Gori, el Taller Permanente de la Mujer del Cordón Industrial, los Pueblos Originarios en Lucha y la Agrupación Civil Box, muchísimos estudiantes secundarios que invocaban a la "yuta asesina"- del Politécnico, del Ex Nacional Nº 1- y partidos políticos, desde el socialismo y el socialismo auténticos, al PC, PCR, MST, PI, Convergencia Socialista, Polo Obrero y la Corriente Clasista y Combativa que como siempre aportó mucho número a la marcha. También estuvieron el Movimiento Evita y la Agrupación Libres del Sur, las dos únicas expresiones refenciadas con el peronismo y la gestión del Presidente Néstor Kirchner.

"Yo sabía, yo sabía que a Carlos lo mató la policía". La consigna tantas veces repetida en otros actos, por las víctimas de tantos otros asesinatos, volvió a corearse.

Cuando avanzaban los discursos hubo no sólo críticas para la policía y el gobierno neuquino de Jorge Sobish sino que se llegó hasta el gobierno nacional y la conducción de Ctera.

El secretario general de la CTA Rosario Jorge Acedo recordó que hace "mucho tiempo que se mata a los trabajadores y a los sectores populares por pelear por sus derechos". Después habló la dirigente del departamento San Lorenzo Mari Matasa, una de las Madres, Herminia Severini y Rubén Rada del Centro de Ex Soldados Combatientes.

El secretario general de Amsafé Rosario y adjunto de la CTA Rosario Gustavo Terés describió el origen y la trayectoria de Carlos Fuentealba como alguien comprometido tanto con la causa de los trabajadores como con la educación. Señaló que hay "herencias no resueltas" y que las secuelas del terrorismo de Estado "hace que tengamos la policía que reprime. Hay que eliminar a todos esos sectores para que los trabajadores podamos luchar por nuestros derechos".

Terés planteó que se debe desmilitarizar las escuelas de la provincia de Santa Cruz y que no hay mayor contrasentido que "un gendarme en una escuela, no tiene nada que hacer. La Gendarmería fuera de las escuelas, a cuidar las fronteras y a no intervenir en el conflicto social", dijo. Además criticó con dureza al ministro Daniel Filmus: "Que se deje de hacer campaña y se ponga a resolver los problemas educativos", sostuvo y recordó que hace 3 años que anunciaron el plan de 700 escuelas "y todavía no se levantó la de Las Flores". Después de calificar de "miserables y rastreras" las ofertas salariales de los gobiernos provinciales.

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Con los docentes a la cabeza marcharon organismos de derechos humanos y agrupaciones de izquierda. "Basta de represión, no queremos más muertes. Salarios dignos y educación", se cantó.
 
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