soy

Viernes, 28 de mayo de 2010

LUX VA A LOS FESTEJOS EN LA 9 DE JULIO

Alta en el cielo

En cada stand un amor, fue el lema de nuestrx cronista durante su paseo del bicentenario en el cual se ocupó de militar por los derechos de todos y todas, así como también de visitar el interior entero sin moverse de la 9 de Julio.

No hace falta que les cante el fervor patrio que tremuló triunfal en el medio de mi pecho esta Semana de Mayo porque más de unx de mis lectorxs habrá andado y desandado la 9 de Julio como un zombie, saludando a la cámara y aplaudiendo a cuanto desfilante se aprestase a dejar todo en esa asfáltica pasarela popular. Comprando escarapela y comida étnica. Ni un gorro frígido, puro calor humano. Muchas manos, todas las manos todas como en un imaginario colectivo en hora pico. Crisol de razas y yo, yo siempre a tiro. A punta del cañón. Me encantan las metáforas patriotas que deben de haber nacido a causa de tanta calza apretada que usaban los patricios y los cornelios de la colonia. Quiero saber de qué se trola, me gritó un atrevido que me dejó su tarjeta. Chapista, decía, mi carrocería se halla en perfectas condiciones a pesar de las apariencias, le grité pero ya era tarde. Sonaba Aurora, una que sabemos todos. ¿Qué cuál era la etiqueta para ligar algo? Había que pararse en el medio de la turba y dejarse estar, 200 años no pasaron en vano, pasaron todos juntos por la avenida más gorda del mundo y por sobre mi futuro cadáver, tanto es así que hoy mismo puedo escribir en mis anales que la más ancha es también la más gauchita. Clase media, clase baja, clase C, según cantara Santaolalla o la Parodi, el Jaime Roos o los Pericos, según paseara la colectividad gallega o la irlandesa, el público se renueva, como dice abue Mirtha. Vamos, no lo niegue, que usted estuvo ahí. No sé como se juntó tanto pueblo si ahora resulta que fui yo solx. Y si es verdad que lo vieron por TV, se perdieron el cuerpo a cuerpo: en cada stand una atracción, cada provincia trajo lo suyo, además de algún que otro gobernador o ministro con buen interior, los compatriotas recibieron con una sonrisa las estampitas que mi hermana elegida, la tortón patrio que llevé de edecán iba repartiendo para que le hicieran llegar a sus respectivos Senadores: “Senadores, si no votan son manflores” rezaba la estampita, siguiendo según mi amiga una estrategia activista recién importada de países de Africa. Ella sabe, yo, cual French y Beruti iba clavando escarapelas en cada pecho, y luego al hecho. Más les digo, si en la tele llovió, in situ nada. Guardaré para mis recuerdos de provincia la escena apoteótica en que con la excusa del chaparrón un grupete de unos 300 mil nos guarecimos bajo la bandera de 18 km que había aportado la provincia de Sante Fe para su desfile. Yo, de punta en celeste y blanco, tironeadx como si de un lado quisiera convencerme Saavedra, no el queso, y del otro Moreno, no el negro que muchos quisieran tener al lado y que yo me gané en uno de los stands de la patria. Basta de decir provincias, la patria tiene 23 stands y un centenar de puestos con comidas típicas de todas las etnias. Dime en qué stand comes y te diré qué postre te doy, me dijo en el oído, una voz de San Martín vestida cual mazamorrera. Traeme el postre acá. Yo de aquí no me muevo. No me saca nadie de mi punto estratégico ni un solo instante ni para mear, dicen que dije mientras me subían a la ambulancia. Una ambulancia, un camión de bomberos, la guardia umbanda y otros agentes de la ley debieron unir fuerzas para despegarme ayer, mientras los autos todos me esquivaban, de la intersección de las calles 9 de Julio y Avenida de Mayo.

Compartir: 

Twitter
 

 
SOY
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.