turismo

Domingo, 26 de abril de 2015

ESTADOS UNIDOS. LEGOLAND, EL PARQUE PARA ARMAR

Mundo de ladrillitos

Legoland es el parque de atracciones más reciente del área de Orlando. Abrió sus puertas en 2011 sobre el predio del primer parque de diversiones de Florida, con una propuesta de juegos infantiles basados en los célebres ladrillos de origen danés.

 Por Graciela Cutuli

Empieza como un cuento de Andersen, pero termina casi como una clase de Administración de Empresas. “Había una vez un carpintero, que tallaba muebles de madera en su taller en medio de la campiña de un remoto país nórdico... y hoy hay un conjunto de parques de diversiones distribuidos por medio mundo y una industria planetaria de ladrillos para encastrar.” Esta historia arrancó en los años 20 en Billund, en el centro de Dinamarca. Con el tiempo, el pequeño taller se convirtió en la mayor empresa de juguetes del mundo: se trata de Lego, el juego de piecitas de plástico –la madera fue abandonada ya en los años ’40– encastrables. Ole Kikr Christiansen, el carpintero cuya empresa protagonizó el cuento de hadas, eligió el nombre Lego como contracción de leg godt, “jugá bien” en danés. Esta expresión podría aplicarse a todas las demás actividades generadas por el fenomenal éxito de los bloquecitos de colores: videojuegos, series de televisión, películas y hasta parques de diversiones.

El cartel de bienvenida, como todo en Legoland Florida, es de ladrillitos.

DE LAS VEGAS A ENDOR Los parques Legoland son seis en total: dos en Estados Unidos, tres en Europa y uno en Malasia. El más antiguo es el de Billund, cerca del taller de carpintería original, pero el más conocido es el de Florida, en Winterhaven, a mitad de camino entre Orlando y Tampa, las dos ciudades que concentran las principales atracciones y parques la región.

Legoland Florida es además el mayor de todos. Fue construido sobre parte del terreno de lo que fue un jardín público muy conocido en toda la zona a mediados del siglo pasado: el Cypress Garden, a orillas del lago Eloise. Allí el esquí náutico se hizo famoso como deporte y como atracción, gracias a grandes demostraciones y campeonatos. Durante la visita se podrá ver que el parque de hoy sigue rescatando esta tradición, así como aún mantiene parte del jardín botánico.

Pero su verdadera fuerza es haber creado todo un universo sólo con piezas de Lego. Desde la entrada hay personajes que dan el tono: un padre adormecido sobre un banco a la espera de sus hijos, un señor que fotografía a una niña con pájaros, un gran dinosaurio rojo y amarillo. Todos confeccionados con miles de pequeñas piezas de plástico insertadas una con otra: en todo el parque, según se dicen, se han utilizado más de 58 millones de ladrillitos de todos los colores y formas. Y se siguen agregando más y más, como se puede ver en uno de los tours opcionales para ver lo que pasa en bambalinas y visitar los talleres donde se arman nuevos modelos que renuevan y completan la exhibición en forma permanente. Esta opción se llama Experiencia VIP y tiene además pases prioritarios en todas las atracciones, algo útil en temporada alta y también porque, de la mano de la recuperación económica, se prevé a partir de este año una afluencia mayor que en años anteriores. Los responsables de la Oficina de Turismo de Florida Central, donde se levanta el parque, estiman que las temporadas bajas –con menor afluencia– este año serán muy cortas y se limitarán a los meses de mayo, septiembre y octubre.

El primer parque Legoland en Billund, vecino al taller de carpintería de Christiansen, consistía originalmente en un paseo con reproducciones a escala de monumentos y edificios daneses y europeos. Esta idea original también se conservó en Florida, donde todo un sector recrea ciudades y lugares emblemáticos Estados Unidos: está en el corazón del predio, se lo conoce como Miniland, y replica calles y edificios de Nueva York, Washington, Las Vegas y Miami. Pero también están el centro de la NASA del vecino Cabo Cañaveral, calles de San Francisco, un pueblo pirata del Caribe o el circuito de Daytona, en el norte de Florida.

A pasos de este mundo en miniatura, donde los visitantes parecen gigantes caminando entre rascacielos, hay otro dedicado a la Guerra de las Galaxias. La asociación entre ambas marcas existe desde hace años y ha generado grandes éxitos sobre todo en los videojuegos. Aquí se pueden ver maquetas de edificios o la recreación de batallas de los distintos episodios de la saga galáctica. Endor, Naboo, Tatooine y Hoth son algunos de los mundos construidos a escala 1:20. Algunas de la maquetas pueden ser activadas por los visitantes para hacer mover naves espaciales, y en el camino de una escena a otra hay grandes personajes para sacarse fotos. Como es de imaginar, Darth Vader es el más demandado. Y que la fuerza acompañe... porque sigue la visita sigue y es muy larga, ya que el parque abarca 60 hectáreas.

Un castillo de verdad, a gran escala, recrea los de juguete en el corazón del parque.

LO DE AYER Y LO QUE VENDRA Los seis parques Legoland forman parte del grupo británico Merlin Entertainments, ya que Lego quiso concentrarse en la producción de juguetes. En cuanto a Merlin, son los dueños de las distintas sedes del museo de cera londinense Madame Tussaud’s que hay en el mundo. En los próximos años planean abrir un Legoland en Corea del Sur, pero mientras tanto mantienen el misterio sobre las fechas de apertura, el mes próximo, de sus nuevas atracciones en la región de Orlando: una nueva sede de Madame Tussaud’s (no había todavía en Florida), un gran rueda Orlando Eye (similar a la de Londres) y un acuario SeaLife (como en París, Londres, Hannover, Helsinki, Sydney y Auckland).

Mientras tanto, cerca de la entrada de Legoland Florida, hay una suerte de resumen en altura del parque: Island in the Sky, una plataforma giratoria que se eleva a 30 metros de altura para dar una vista general de toda el área y el lago Eloise.

En otro sector, uno de los grandes éxitos del momento es el World of Chima, basado en los personajes de la serie televisiva muy popular entre los niños. Al lado se encuentra el Valle Duplo, para los más chicos de la familia, y luego el Lego Kingdom, donde está la mayor construcción del parque, un castillo medieval que recuerda el aspecto de los que se levantan –a otra escala– con ladrillitos de plástico. Hay doce zonas distintas en total. Las montañas rusas más intensas (aunque no tanto como las de otros parques de la región) son Proyect X en el sector Technics, Coastersaurus en Land of Adventure y el Dragón en el Lego Kingdom.

En el extremo opuesto a la entrada se encuentra el ingreso a dos sectores diferentes: uno es Cypress Gardens, el jardín botánico pionero entras las atracciones del centro de Florida hace ya tres cuartos de siglo. Al costado espera una dama con miriñaque, siempre en ladrillitos: es una de las tantas figuras esparcidas por el parque, que van desde personas hasta elefantes. El paseo por el jardín, sin embargo, no fue adaptado al resto sino que mantiene su espíritu y las plantas originales. Y no es raro ver algunas ardillas en busca de comida por los senderos.

Más raro, en cambio, es ver algún aligátor en los brazos de agua del lago. Ya que si bien pululan por toda la red de lagos y canales de la región, un sistema de contención bordea el parque para impedir que se acerquen a las orillas. Lo mismo pasa con el sector destinado al show de esquí acuático, en Pirate’s Cove. Cada día, varias funciones de este espectáculo presentan a personajes Lego que hacen acrobacias sobre el agua con esquí o motos de agua.

El esquí náutico fue la clave del éxito del Cypress Gardens cuando abrió sus puertas en 1936 y lo convirtió en la mayor atracción de la región, mucho antes de Disney y Universal: parte de sus juegos fueron modernizados e integrados por Legoland. Es el caso de Triple Hurricane, su mayor montaña rusa, rebautizada Flying School. Muchos otros juegos han sobrevivido de esta forma, como la Academia de Rescate en la Ciudad Lego y el parque acuático Legoland Water Park, construido y adaptado sobre la base del Splash Island abierto originalmente en 2005. Al fin y al cabo, el carpintero danés que recicló sus yoyós de madera sin vender en ruedas de carritos y autitos hubiera aprobado esta idea de abrir un parque nuevo rescatando algunos juegos del anterior.

Los más emblemáticos rascacielos norteamericanos se levantan en piecitas encastrables.

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La entrada a Cypress Gardens, el antiguo jardín botánico, una de las atracciones locales.
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