UNIVERSIDAD › LA DISPUTA ESTUDIANTIL POR LA FEDERACION UNIVERSITARIA

Los detalles de la fractura

Las agrupaciones que se abrieron de la FUA especificaron sus denuncias de irregularidades contra Franja Morada y explicaron qué federaciones y qué centros fueron excluidos. El radicalismo universitario defendió la legitimidad del congreso.


Los estudiantes kirchneristas y aliados que rompieron con la Federación Universitaria Argentina (FUA), y que ahora impulsan una central estudiantil alternativa, detallaron ante Página/12 sus denuncias de “irregularidades” contra la Franja Morada, que conduce la FUA desde la restauración de la democracia. Alegaron que hubo elecciones en varios centros de estudiantes cuyas actas fueron rechazadas en forma ilegítima por la FUA y, además, aseguraron que hubo “robo de cartones en la votación”. Consultado por este diario, el presidente electo de la FUA, Emilio Cornaglia (Franja), refutó las argumentaciones en contra de su agrupación y disparó contra la interna peronista.

La construcción de una “nueva FUA, participativa y democrática” es promovida desde La Cámpora, el Movimiento Evita, el Movimiento Estudiantil Participativo (MPE), el Miles en el ENLP, el PCCE, el FETI y parte de la JUP, entre otras fuerzas universitarias. “Dado el proceso electoral fraudulento, viciado y burocrático de la FUA, estamos armando un nuevo organismo para disputar la institucionalidad y la conducción del movimiento estudiantil de la Argentina, con reglas claras, movilización estudiantil y vocación transformadora”, dijo Matías Caciabue, dirigente del espacio independiente MPE.

Caciabue denunció que “la Franja Morada desconoció los procesos eleccionarios de la Universidad del Centro de la Provincia de Buenos Aires, ya que no fueron reconocidas las elecciones de los centros de estudiantes de Derecho, Exactas, Salud y Artes”, órganos que son conducidos por el MPE. El dirigente estudiantil aseguró que “se presentaron las actas” y que “la Franja Morada no las aceptó”, por lo que sus representantes fueron excluidos del congreso de la federación.

Cornaglia, presidente de la FUA, dijo al respecto: “La aprobación o rechazo de las actas no depende de una fuerza, sino del consenso de las agrupaciones que integran la Junta Ejecutiva de la federación, que evalúan los requisitos mínimos de los procesos electorales y la veracidad de las presentaciones”. El dirigente radical agregó que “el Miles tenía un representante en la Junta Ejecutiva y el MPE tenía un representante en la comisión directiva de la FUA”. Y aseguró que ambas fuerzas “participaron en las instancias de acreditación de las actas”.

Caciabue denunció también el “robo de cartones” en la elección. Dijo que “la Franja acreditó delegados que no eran de sus fuerzas políticas”. Mencionó tres casos: los “robos” de los delegados de la agrupación Metas (UTN Regional Santa Fe), los de la agrupación Universidad Pública (Universidad de La Pampa) y los de la agrupación Exágono en el Frente Independiente (Universidad de Salta).

“Contestaciones a acusaciones que no tienen sustento no vamos a hacer”, respondió Cornaglia. “El proceso de acreditación, en el marco del congreso, se realizó con fiscales de cada fuerza. Está hecho con los mismos criterios que tiene la Junta Ejecutiva, con la participación de todas las fuerzas según su representatividad”, añadió después.

Las acusaciones siguieron: “Hay universidades que directamente no existen para la FUA”. Caciabue dio como ejemplos la Universidad de Tres de Febrero, la del Oeste (Moreno) y la de José C. Paz. “Tienen militancia estudiantil, hay centros de estudiantes elegidos, y sin embargo no fueron incorporadas a la FUA. Por eso decimos que hay estudiantes de primera y estudiantes de segunda”, señaló.

Aquí Cornaglia contraargumentó: “Mucho tiene que ver la interna peronista en todo esto. Han tenido desidia en la presentación de centros de estudiantes. O se han olvidado de presentarlos o es por la misma interna que no se ponen de acuerdo”.

–¿Y la FUA, como institución, no debería acercarse e incorporar a todos los centros de estudiantes?

–Pero hay una realidad –contestó Cornaglia–. Yo no voy a buscar las actas que tienen delegados de otras fuerzas, cada una tiene que velar por sí misma.

Esta concepción, según los dirigentes opositores, es la que se pretende cambiar con la nueva federación: “El desafío es otra institucionalidad, democrática y participativa. Hay que poner a la FUA a la altura de las circunstancias”, sostuvieron. El sector se propone, a corto plazo, llamar a un consejo nacional de centros de estudiantes y crear una comisión normalizadora para darles representatividad gremial a los espacios vacantes.

Informe: Agustín Saavedra.

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