El femicidio de Úrsula nos volvió a arrinconar como sociedad.
La derecha tuvo la habilidad política y comunicacional de convertir el ataque a las retenciones en su fetiche ideológico, generando dudas y desinformación sobre su origen, función y legitimidad. ¿Por qué?
Hastiados con la pandemia y sus consecuencias en todos los niveles nos esforzamos en imaginar (¿ansiar?) una otra normalidad a la que, por alguna oculta aspiración de cambio o simplemente por imper
Tiempo atrás, cuando desde la Presidencia de la Nación Mauricio Macri se sentía lo suficientemente fuerte como para convertir a los clubes de fútbol en sociedades deportivas, un astuto dirigente de
Durante una caminata, en una siesta de esas asfixiantes que se viven en enero en el norte argentino, medio en serio medio en broma, le dije a un amigo que me gustaría escribir una novela en la que
¿Qué le dejó a la Argentina la década menemista en materia educativa?La primera idea que se nos presenta es la de un gobierno anti educación pública.
La propuesta del Ejecutivo salteño no propone avanzar en mejoras de las oportunidades para las mujeres o para el ejercicio pleno de la ciudadanía de todos los habitantes del estado provincial.
Los imperialismos saben que destruir el lenguaje de una sociedad, ese bien comunitario, implica des-considerar al “otro”, a quien escucha, al prójimo, al semejante, implica retornar a un algo mortífero.
Lo coyuntural pasa inevitablemente por las vacunas y la vuelta a clases.
MATÍAS EZEQUIEL MARTÍNEZ, EL FEMICIDA.