El gobierno cubano acusa a Estados Unidos de intensificar la presión económica y política, responsabilizándolo por la crisis actual y reafirma su disposición a dialogar sin ceder en su soberanía.
El canciller Bruno Rodríguez dijo que Washington busca justificar el uso de su poder militar y tecnológico contra la isla. De su lado, su par estadounidense Marco Rubio señaló a La Habana como una amenaza para la seguridad nacional.
Mientras EE.UU. incrementa la presión sobre la isla mediante sanciones y advertencias, el Gobierno cubano denuncia una estrategia de asfixia económica.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, remarcó que las sanciones y amenazas constantes de Washington profundizan la crisis en la isla.