Un anuncio político de campaña, Espert como protagonista y el intento de consagrar la evasión. Dudas sobre la eficiencia de una medida apurada que alienta el delito.
El operativo consistió en 62 allanamientos simultáneos en la Ciudad y el Conurbano bonaerense. Se secuestró dinero en efectivo, documentación contable y societaria, computadoras y celulares.
Fueron hallados culpables de realizar maniobras de evasión entre 2016 y 2018 que causaron un perjuicio de más de 180 millones de pesos al fisco. Un cuarto implicado fue condenado previamente. La justicia estableció que captaban a contribuyentes vulnerables y con sus claves fiscales emitían facturas apócrifas que vendían a empresas para evadir el IVA e el impuesto a las ganancias.
La acusación sostiene que los acusados captaban personas de bajo recursos para inscribirlas como contribuyentes y emitir facturas falsas, que eran usadas para disminuir la base imponible del IVA y Ganancias. Se emitieron facturas electrónicas por más de $143 millones y con un importe de IVA facturado de casi 25 millones.
Juan Pazo, al frente de la nueva AFIP, y Andrés Vázquez, de la DGI, son señalados por inconsistencias en sus declaraciones juradas y movimientos societarios oscuros.