El secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, confirmó que las denuncias "extremadamente graves" sobre 12 empleados de la agencia para los refugiados palestinos, están siendo investigadas.
Miembros del Likud, el partido de Benjamin Netanyahu, y otros ministros de extrema derecha, participaron en la manifestación.
Las autoridades italianas pidieron a los organizadores que las marchas fuesen postergadas un día para que no coincidieran con el Día de la Memoria del Holocausto. Pero se hicieron igual.
Israel agradeció la medida tomada por EE.UU., Canadá, Reino Unido, Italia, Australia y Finlandia. Señalan a algunos empleados por el ataque del 7 de octubre.
“… descendemos de una larguísima serie de generaciones de asesinos, que llevaban el placer de matar… en la masa de la sangre.” Sigmund Freud, 1915
Reclaman también por el ingreso de ayuda humanitaria a territorio palestino. La denuncia fue presentada por Sudáfrica.
La Corte Internacional de Justicia (CIJ) de la ONU exigió a Israel “tomar todas las medidas a su alcance para prevenir la comisión de un genocidio” en la Franja de Gaza y “adoptar me
Hamas se comprometió a acatar un alto el fuego en Gaza si la Corte Internacional de Justicia así lo decide, aunque también exigió que Israel libere a los palestinos presos y permita la entrada de ayuda.
Al menos nueve personas murieron y otras 75 resultaron heridas en el albergue en Jan Yunis, después de que las tropas israelíes dispararan proyectiles de tanque sobre el lugar.
Rechazó el servicio militar por "la opresión que sufre el pueblo palestino a diario".