La decisión de Casación Penal viene a poner fin a la doctrina de la falta de mérito que vino practicando la Cámara de Apelaciones de Salta durante años.
Organismos de derechos humanos y familiares de Calixto Salazar celebraron la sentencia que declaró crimen de lesa humanidad el homicidio de un humilde changarín del Matadero Municipal.
La querella de la Secretaría de DDHH de la Nación alegó "en nombre de los 30 mil desaparecidos y de todas las víctimas del terrorismo de Estado que sufrió nuestro país”.
La petición suscitó una discusión entre la Fiscalía y la querella, por un lado, y las defensas, por el otro. El Tribunal decidió escucharlo, pero no podrá hablar sobre lo que ya relató.
Emilio Salazar, cuya denuncia hablitó esta causa, ratificó que su padre, militante peronista igual que toda la familia, estuvo detenido en la Comisaría 4° y dos días después apareció muerto.
Declararon tres ex militares, que complicaron la posición del acusado Francisco Castañeda.
El teniente coronel de Infantería, Daniel Rauzzino, era uno de los acusados y falleció en abril a los 86 años.
Walter Meza Niella dice a Página/12 que hoy, a 45 años de la última dictadura cívico militar de la que él y parte de su familia son víctimas y sobrevivientes, hay dos cosas “para hacer”.
Fue asesinado en la Comisaría Cuarta y su cuerpo fue arrojado a un canal envuelto en una bandera y con una ametralladora.
Será respecto del policía Andrés Soraire y el civil Jorge Zanetto. Fueron absueltos en 2011, pero Casación ordenó que se dicte un nuevo fallo por su participación en la desaparición del ex gobernador salteño.