El castigo de la ONU recayó sobre todo en los sectores del carbón, el hierro y la pesca y pretende obligar al régimen de Kim Jong-Un a sentarse a la mesa de negociaciones tras su ensayo de misil intercontinental el 4 de julio.
Tokio y Seúl reaccionaron convocando a reuniones de emergencia de sus máximos órganos de seguridad nacional ante la nueva provocación norcoreana, que se produce al día siguiente de que Washington aprobara nuevas sanciones contra el régimen.
EE.UU. ,Japón, China, Rusia, Corea del Sur y la Unión Europea rechazaron ayer la nueva prueba misilística norcoreana.
En respuesta a un fallido lanzamiento de un misil por parte de Pyongyang, el gobierno norteamericano dijo que trabaja con sus socios y China para frenar las ambiciones nucleares de Kim Jong-un. Washington tiene varios frentes abiertos.
El Departamento de Seguridad de EE.UU calificó como "provocador y amenazante" al lanzamiento fallido de un nuevo misil por parte de norcorea. El presidente Trump defendió mediante un tuit el gasto militar de su gestión y ponderó el entendimiento con China para frenar a Kim Jong-un.
Kim Il-sung exhibió por primera vez un misil de largo alcance y lanzó una dura advertencia contra EE.UU., en un momento de gran tensión en la región. El líder norcoreano presidió un desfile en Pyongyang.
El régimen norcoreano de Kim Jong-un había anunciado para hoy el lanzamiento de un nuevo misil de medio alcance con el que mostraría su capacidad de respuesta a cualquier intento de ataque de
Kim Jong Un lanzó un misil en la península de Corea del Norte el mismo día que el presidente se juntó con el Primer Ministro japonés Shinzo Abe. La UE y ambos mandatarios ya se pronunciaron en contra y evalúan tomar represalias.
El vocero del Departamento de Estado estadounidense, Mark Tone, dijo el lunes que Teherán había lanzado un misil balístico de alcance medio que explotó a las 630 millas (1000 km) y terminó con un “fallido” retorno a la atmósfera.