El intérprete es un pionero de la Era Dorada de la música de su país, previa al reggae, al punto de que lo bautizaron Mr. Rocksteady. Esta noche, en Niceto, cantará con la banda de Hugo Lobo.
Santiago Suárez, líder del grupo santiagueño, era un fundamentalista del folklore, pero después abrió el juego a influencias rockeras y hoy toca con una Stratocaster.
El reencuentro del grupo con el público argentino será en la fiesta Ska Unity, en medio de un gran momento del género en todo el mundo. “Es asombroso cuántos jóvenes vienen a ver los espectáculos, probablemente con mamá y papá”, dice el cantante Buster Bloodvessel.
Tras el parate de Almafuerte, el músico grabó su quinto disco solista junto a sus hijos Melina (batería y voz) y Pablo (teclados), más Leandro Radaelli (bajo).
El cantante y compositor tiene un innegable parecido físico y musical con James Brown, pero subraya que debió buscar la “originalidad” para construir su carrera. Figura del soul y profundamente religioso, se declara ferviente admirador del papa Francisco.
La cantautora mostró en público su séptimo material de estudio, en el que volvió a marcar pauta de la tensión entre tradición y modernidad. Con una cadencia más bailable en vivo, Molina también interpretó canciones de sus álbumes anteriores.
Fue parte de The Pandoras y hasta tocó el bajo en Pixies durante unos meses, pero es en su propio trío donde esta fan de los Kinks mejor cristaliza su rock pop garagero.
Tras perder a dos de sus fundadores, el grupo venezolano retornó a sus orígenes de funk, música disco y ritmos afrocaribeños en un trabajo que alude a una discoteca quimérica. “Nos planteamos volver a hacer un disco estrictamente bailable”, aseguran sus integrantes.
La cantante estadounidense ya tiene listo un nuevo álbum, que planea publicar este año, pero antes regresa a los escenarios para repasar su repertorio en soledad. “Dejo que mi corazón siga a mi arte y no a mi mente para los dólares”, explica.