Los precios de una canasta básica de alimentos pasaron de 21,8 a 23,1 dólares entre 2015 y 2016, una suba de 5,8 por ciento. Así lo registró un informe del CEPA-Indep.
El salario mínimo cayó el año pasado más que en cualquier otro país de la región. El poder de compra bajó de 517 litros de aceite que se podían comprar con ese ingreso en 2015 a 242 litros en 2016, mientras que en una canasta básica la contracción fue del 11 por ciento interanual.