El Atlantis, de bandera estadounidense, investigaba un nuevo contacto, reveló el vocero de la Armada, Enrique Balbi. En la conferencia, un experto en Hidrografía detalló complicaciones geográficas en el lecho marino.
Los familiares de los 44 tripulantes del submarino desaparecido marcharon ayer a lo largo de siete kilómetros en Mar del Plata. Reclaman la presencia del presidente Mauricio Macri y que la búsqueda continúe como una prioridad.
El entonces ministro de Defensa Agustín Rossi dejó a la firma un ambicioso contrato con la empresa Invap para potenciar naves de la Marina, incluido el submarino ARA San Juan. Pero el gobierno de Macri nunca lo concretó. El proyecto buscaba un desarrollo tecnológico autónomo.
A la búsqueda en la zona se le sumó el buque Sophie Siem, de Noruega, que transporta un minisubmarino norteamericano con capacidad de rescate en profundidades de más de 600 metros. Las malas condiciones del tiempo siguen complicando los trabajos.
Hubo una nueva desazón ayer cuando el parte del mediodía de la Armada no arrojó avance alguno. Cada día que pasa, la tensión aumenta entre los familiares que se concentran en Mar del Plata para aguardar información. Los testimonios de la espera más dolorosa.
Banderas argentinas, escritos, dibujos, fotos. Los testimonios de la desazón se acumulan en el enrejado del predio militar. Los marplatenses se acercan para solidarizarse y dar su apoyo.
Dijo que “el submarino estaba en perfectas condiciones” para navegar y buscó neutralizar las críticas a su ministro de Defensa, al considerar que “no es el momento para salir a buscar culpables”. Antes se había reunido con la cúpula de las Fuerzas Armadas.
Antes de hacerlo público, la Armada reveló la situación a los familiares, que mezclaron el dolor con la bronca. “Sabían desde antes lo que pasó”, dijo la esposa del radarista, que resumió el sentir colectivo. Muchos abandonaron de manera intempestiva la base naval.
El equipo de comunicación que conduce Marcos Peña eligió el silencio ante la situación. De hecho, la cara visible fue únicamente el vocero de la Armada. El Gobierno teme por la repercusión internacional y las críticas de los familiares. Crecen los cuestionamientos a Aguad.
El estallido en la zona donde navegaba el ARA San Juan fue detectado por Comisión para el Control Integral y de Pruebas Nucleares. Se trata de un organismo internacional con sede en Viena, Austria, que monitorea la existencia de explosiones nucleares en la superficie terrestre.