Alto Sufridero
Cachetadas, patadas y pellizcos a Milagro Sala, golpes y fracturas a otras detenidas que vomitan sangre. Alaridos en la noche, hostigamiento y amenazas de muerte. Lo consiente el juez Mercau, yerno y ex socio de la presidente del Superior Tribunal, que le encomendó hacerse cargo de Milagro. Sólo la Corte Suprema puede cortar la escalada salvaje contra una líder social que según el grupo de trabajo de Naciones Unidas está privada en forma arbitraria de su libertad. El jueves llega la CIDH.