DEPORTES

Las conclusiones, del 1 al 11, que dejó la gran noche de la Selección

La importancia del tándem Sorin-Mascherano, la actitud de Riquelme, el crecimiento de Crespo, el compromiso con el juego, las decisiones tácticas, la precisión con la pelota, las dudas que genera el arco.

Por Juan José Panno y Pablo Vignone

La victoria de la Selección Argentina le produjo una profunda alegría al pueblo futbolero, que afortunadamente durará un buen rato, pero también dejó tela para cortar de cara al compromiso más caro, el Mundial, cuya clasificación se aseguró precisamente en una noche de gloria.
1 La extraordinaria actuación ante los brasileños se debió, principalmente, al altísimo nivel de rendimiento individual de los futbolistas, pero ciertas cuestiones tácticas incidieron en ello. Por ejemplo, la decisión de Pekerman de armar un tandem Sorin-Mascherano para oficiar de patrulla en el medio le permitió, por ejemplo, al jugador de River mezclarse más en la generación de fútbol.
2La sensacional velada de Riquelme dependió mucho de las ganas que tuvo de mostrarse, de lo agrandado que se sintió cuando empezaron a salirle todas, pero también nació en el respaldo que sintió el jugador precisamente de esa solidez que tuvo el medio. Con esa disposición, mientras el juego pase por él, la Argentina tiene derecho a soñar.
3La elección acaso haya sido obligada por la imposibilidad de incluir a Cambiasso como titular a causa de la suspensión. Con el volante de Inter, Mascherano juega más solo, se lo ve más obsesionado por la marca. Sorin, en ese sentido, es más disciplinado que Cambiasso. Pero aunque haya sido aleatoria, la variante dejó dividendos.
4Pese a que jugó un poco más atrás que Riquelme, Lucho González funcionó casi como un segundo enganche con otra tarea complementaria: abrir la cancha, llevar la marca hacia la derecha, generando más espacios, un poco como lo hacía Riquelme hacia la izquierda, para que los demás volantes se sumaran al ataque.
5La diferencia respecto de otros partidos fue que el equipo hizo un pressing tremendo, al estilo de la era Bielsa pero sin tanto nerviosismo, pero cuando recuperó la pelota la jugó siempre con gran precisión y enorme criterio, la hizo circular con la pausa justa. Esto fue especialmente claro en el primer tiempo. En el complemento ya no la recuperó tanto porque resignó protagonismo probablemente antes de tiempo.
6Se había escrito en el anuncio que había mucho en juego en el clásico. Se notó, en consonancia, un compromiso distinto de los futbolistas argentinos con el partido respecto del que mostraron sus rivales. Se lo tomaron en serio desde el arranque; no es que Brasil se suicidó, sólo demoró en despabilarse. El estilo brasileño clásico apuesta siempre a descubrir quién juega más, no a la anulación. Y el miércoles, la Argentina jugó mucho más.
7La clasificación al Mundial abre ahora un nuevo juego de especulaciones: ¿quién integrará la lista de buena fe para el campeonato que arranca dentro de un año? Después del 3-1 contra Brasil, parece lógica: Riquelme y 22 más...
8Sin embargo, la de la lista no es una preocupación anticipada, ni menor. Pekerman sólo ha dirigido al equipo nacional en poco más de una decena de partidos, pero ya debe tener una base cierta de convocatorias a la que le estará acomodando los accesorios. Hay una lista de nombres imprescindibles a esta altura, que tienen que saber que estarán en el Mundial para acentuar su confianza. En esa lista figuran Riquelme, Crespo, Saviola, Sorin, Luis González, Coloccini, Ayala, Heinze, Samuel, Aimar (aunque no esté ahora en su mejor nivel), Delgado.
9Crespo es un goleador indiscutible, un nueve que supo bancarse el estigma del berretín de Bielsa (y lo atacaban a él para tirarle por elevación al DT), que está para eso, para convertir (y viene en racha), pero que también se ha transformado en un jugador más de equipo.
10El Kili González también debería estar en la lista. No jugó bien estos dos partidos, acaso haya sido el rendimiento más flojo contra Brasil, pero Pekerman no puede darse el lujo de prescindir de la experiencia de un futbolista así, especialmente si no va a convocarlo a Verón.
11Aunque Pekerman ya tiene en mente los tres arqueros para el Mundial –Abbondanzieri, Lux, Franco–, la Argentina sigue sin contar con el gran golero titular que le falta desde hace una década. Abbondanzieri muestra en la Selección las mismas dudas que en Boca, sólo que en el equipo nacional los centrales lo protegen más en las pelotas aéreas, su gran déficit.

Compartir: 

Twitter

La gran velada de la Selección Argentina llenó de fútbol y de esperanza a los hinchas.
 
DEPORTES
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.